Por Ricardo Marconi (*)
El líder de la República Popular de China, Xi Jinping, en el marco de la cumbre histórica realizada en Beijing, le señaló al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que sus países deberían ser “socios en lugar de oponentes”.
Los primeros mandatarios abordaron en el cónclave temas considerados de interés mutuo, enfocados fundamentalmente en áreas tales como tecnología, comercio y el territorio de Taiwán, obviamente todos ellos entornados por el conflicto bélico que tanto Estados Unidos e Israel mantienen con Irán.
Precisamente Trump buscará que Jinping gestione un diálogo con Irán para que reabra el estrecho de Ormuz y, como complemento, acceda a firmar un acuerdo de paz.
Xi Jinping accedió a “ayudar a resolver el conflicto” generado entre las partes, ya que su país tiene lazos diplomáticos con Irán y es el principal consumidor de petróleo iraní.
“Al presidente Xi le gustaría que se llegara a un acuerdo. Le interesaría, de verdad, que se llegara a un acuerdo. ‘Si puedo ser de alguna ayuda, me gustaría serlo’”, declaró Trump en una entrevista grabada tras el primero de dos días de negociaciones cruciales.
El estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el petróleo que ha permanecido prácticamente cerrada durante la guerra. Un comunicado estadounidense sobre la reunión indicó que China acordó que el estrecho “debe permanecer abierto” y que se opone a la militarización y al cobro de un peaje en su uso, puntos que coinciden en gran medida con las declaraciones previas de China.
Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, declaró que Estados Unidos no pidió ayuda a China y que “no necesitamos su ayuda”.
“Planteamos el tema para dejar clara nuestra postura y para que lo entiendan, porque es lógico. Hablaríamos de ello, dada la importancia que tiene este asunto”, declaró el funcionario estadounidense.
La política estadounidense hacia Taiwán “no ha cambiado”, declaró el secretario de Estado de EE.UU., Rubio, tras una reunión entre altos funcionarios estadounidenses y chinos en Beijing.
El máximo diplomático estadounidense afirmó que China “siempre” plantea la cuestión y agregó “siempre dejamos clara nuestra postura. Desde nuestro punto de vista, cualquier cambio forzado en el statu quo sería perjudicial para ambos países”.
Y agregó: “Una de las cosas que los chinos recalcan, y con la que estamos de acuerdo, es la estabilidad estratégica en nuestra relación”.
Más adelante, Rubio afirmó que el tema de las futuras ventas de armas estadounidenses a la isla se ha discutido en el pasado, pero “no ocupó un lugar destacado en la discusión”.
También dijo que “ya sabemos cuál es la postura de China respecto. Recuerden que el Congreso también participa en ese proceso. Y les hemos vendido armas en el pasado, incluso en diciembre, lo cual les molestó mucho”.
En ese sentido, el diplomático norteamericano puntualizó que “esa es una decisión que le corresponde al presidente, y según lo que el Congreso asigne y decida sobre esos temas, responderemos en consecuencia.”
Rubio puso énfasis en que Irán no puede tener un arma nuclear y, al ser consultado sobre si China está de acuerdo con esa postura, Rubio dijo que “los chinos reiteraron su posición anterior: Irán es signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear y, por lo tanto, no debería tener un arma nuclear”.
Afirmó, asimismo, que “reiteraron ese punto hoy, tal vez no con tanta contundencia como yo, pero sin duda lo han reiterado en el pasado”, para luego aseverar que “ningún país desea que Irán tenga armas nucleares, pero que Estados Unidos está intentando hacer algo al respecto. Los rusos dirían lo mismo”.
Coincidencia: “El estrecho de Ormuz no debe militarizarse”
Rubio afirmó que ambos países coinciden en que el estrecho de Ormuz no debe militarizarse, y añadió, al respecto, que “es bueno que tengamos una alianza, o al menos un acuerdo, sobre ese punto”.
Destacó que “era importante porque la parte china dijo que no está a favor de militarizar el estrecho de Ormuz, ni de un sistema de peaje, y esa es nuestra postura”.
Xi Jinping, ante la pregunta ¿por qué Taiwán es un tema tan importante para China? advirtió al presidente de Estados Unidos que Taiwán “es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos” y que podría crear una “situación muy peligrosa” si no se maneja adecuadamente.
La isla democrática y autónoma de 23 millones de habitantes sigue siendo, por lejos, el tema más delicado en todo el país. El Partido Comunista Chino, en el poder, reclama Taiwán como su territorio soberano, a pesar de no haber controlado nunca la isla. China ha prometido “unificar” Taiwán con el continente por la fuerza si fuera necesario.
Mientras tanto, Estados Unidos reconoce la postura de China de que Taiwán forma parte de China, pero nunca ha reconocido oficialmente la reivindicación del Partido Comunista sobre la isla.
Si bien Estados Unidos está obligado por ley a proporcionar armas defensivas a Taiwán, también ha mantenido una postura intencionadamente ambigua sobre si intervendría militarmente en caso de un ataque chino.
Taiwán mantiene fuertes vínculos con China continental, su principal socio comercial y un mercado de exportación clave, pero la mayoría de sus residentes desean mantener el statu quo.
Como principal fabricante mundial de chips semiconductores, presentes en la mayoría de los dispositivos electrónicos, incluidos teléfonos inteligentes, ordenadores, vehículos y sistemas de armamento, Taiwán es un actor clave en la economía global.
La isla también posee un enorme valor estratégico. Separada de China continental por un estrecho de menos de 128 kilómetros en su punto más angosto, Taiwán se sitúa en el centro de la llamada primera cadena de islas, una cadena estratégica de islas que abarca Japón, Taiwán, partes de Filipinas e Indonesia. (Jackemate.com)
(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política



