Por Ricardo Marconi (*)

Parecía una alfombra negra, de forma rectangular, con una extensión de cinco o seis metros, aunque era en realidad de carbón encendido, del que brotaban chispas rojas y amarillas, bajo un cielo estrellado y una luna llena.

El entorno estaba cubierto de numerosos habitantes expectantes y ansiosos, dispuestos a disfrutar, en la provincia de Soria, en el norte español, del espectáculo de celebración de la noche de San Juan en San Pedro Manrique.

Todo estaba listo para que, sobre el carbón ardiente, a una temperatura de superficie próxima a 500º C, caminaran descalzos provincianos dispuestos a soportar estoicamente y con decisión, la conductividad térmica en sus pies sin quemarse.

El caminar descalzo sobre brazas encendidas a una temperatura muchísimo más alta de lo que la piel humana puede resistir, en la mayoría de los casos, no sufren lesiones.

La tradición milenaria se realiza en muchos lugares del mundo para celebrar fiestas cívicas o religiosas y que se está haciendo popular entre aquellos que buscan maneras alternativas revitalizantes del espíritu.

Los caminantes utilizan experiencia personal como una forma de hechizo para conjurar a los muertos, mientras que la física ofrece explicaciones que tienen que ver con la conductividad, la energía térmica y la presencia de agua que se han ilustrado con experimentos de laboratorio, aunque aldeanos atribuyen la inocuidad del “paso por el fuego” al poder mental, versión de la que se hacen eco oradores que usufructúan la “motivación personal”.

La ciencia hace hincapié en que todo tiene que ver con “el tiempo de contacto entre el pie, la temperatura de las brasas, la capacidad de las diferentes sustancias de absorber calor y la conductividad.

El profesor de física de la Universidad de Illinois Robert Clegg asegura: “Se puede tomar un recipiente de papel doblado, llenarlo de agua, ponerlo sobre fuego y hacer que el líquido hierva sin que se queme el papel”.

“El agua hierve a una temperatura más baja del punto de ignición del papel y absorbe el calor de la llama”, explica el físico. Incluso con el agua se puede uno preparar un té.

El poder interno 

Los aldeanos españoles, por su parte, promueven el poder interno del ser humano y para probarlo cruzan el carbón llameante, a veces, cargando a otra persona como prueba de su fuerza espiritual.

La psiquiatra Judith Orloff opina que “la gente camina sobre brasas encendidas utilizando un estado mental positivo para no caer en el dolor” y agrega: “muchos misterios de la sanación son posibles por el estado mental y los cambios bioquímicos que ello genera al generar cortisona y adrenalina, que son hormonas asociadas al estrés”.

“La piel se quema a los 40º en una persona descalza. Se soporta el calor del carbón encendido con acumulación emocional utilizando la cortisona que inunda nuestro cuerpo para controlar el dolor y para que no se produzcan llagas en los pies”, opinan aldeanos “caminantes”.

La ciencia ha estado trabajando empíricamente sobre el tema mediante antropólogos que han registrado el ritmo cardíaco de ritualistas e incluso a gente del público. “Es una experiencia comunitaria vudú”, opinó uno de ellos en Inglaterra.

Vale acotar que Richard Morse –sacerdote vudú- practicante del vudú puritano, se especializa- según él afirma-, en “convocar a los espíritus para extraer la fuente del dolor y actúa como un quiropráctico. Utiliza “teorías” que se ensamblan con otras nacidas al oeste de África.

Lo cierto es que ante este tipo de “experiencias” en las que se expone una “anomalía psíquica”, el público se involucra porque hay mucha testosterona aportada por aquellos que asisten al espectáculo.

Hay asistentes que ven el accionar de los que cruzan “la alfombra de fuego” que dicen sentirse como si estuvieran en el Coliseo romano viendo a gladiadores enfrentando al fuego como sinónimo de muerte.

Y quien esto escribe se pregunta “¿qué hay en nuestra naturaleza humana que nos invita a ver rituales brutales que conllevan el sufrimiento humano? (Jackemate.com)

 

 

(*) Licenciado en Periodismo – rimar9900@hotmail.com

 

 

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