Hora local en Rosario:
Comparte este Articulo...

 

 

 

 

Por Ricardo Marconi (*)

Un total de 94.000 soldados, 1.200 carros de combate, 330 aviones de guerra, 3.500 paracaidistas, 75 buques de guerra y 6 submarinos, algunos de ellos nucleares han movilizado Rusia, debido a la creciente escalada prebélica por el control total de Ucrania y Georgia, aunque este último país es para los rusos una pieza menor en este juego de toma y daca militar.

Al momento de gestarse esta columna, desde la embajada estadounidense en Kiev, se solicitó al gobierno de la Casa Blanca que autorice la evacuación del personal diplomático no esencial y de sus familiares, trascendiendo que la misma se iniciará la próxima semana como medida preventiva que muestra el escalamiento de las alternativas del conflicto.

Es evidente que dichos movimientos tienen que ver con que se ahondaron las diferencias entre EE.UU. y Rusia tras el encuentro del secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken y el embajador ruso, ya que no se avanzó en un acuerdo en razón que las partes mantienen posiciones muy duras.

Blindados ucranianos se preparan para una eventual invasión rusa a su territorio

Es más, como se adelantó en esta columna, Blinken pidió la autorización –y lo logró- para que EE.UU. envíe 90 toneladas de armamento a Ucrania. A pesar de lo indicado, es factible que la tensa calma diplomática existente se extienda una semana más, ya que el gobierno estadounidense enviará al Kremlin sus reclamos por escrito.

Vale indicar que los norteamericanos tienen un compromiso de seguridad con Ucrania, ya que se han mantenido conflictos de baja intensidad por ese territorio en el pasado.

Y para colmo, Rusia se estaría acercando económicamente a China, ya que Putin está enfrentado una situación de cuasi quiebra en ese sentido y no puede generar gastos militares que no sean los elementales para el área de su seguridad territorial. A Biden, actualmente, le sirve el conflicto porque la población se unirá más en torno suyo, y ello paliará su debilidad política actual.

Está claro que los dos presidentes deben manejarse más que criteriosamente, ya que un conflicto bélico implicará-aunque sea en baja escala-, una pérdida de prestigio irreparable por no estar a la altura de las circunstancias.

Finalmente, cabe apuntar que en Rusia los habitantes no quieren una guerra, mientras que Biden y compañía juegan con fuego al pretender que Ucrania sirva como elemento de presión para enfrentar a los rusos, convirtiendo el conflicto en una pulseada planetaria para evitar que Putin instale bases militares en Venezuela y Cuba, poniendo de esa manera un pie en Latinoamérica. (Jackemate.com)

 

(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política

 

 

Déjanos tu Comentario
Comparte este Articulo...