
Casi un centenar de policías del Comando Radioeléctrico decidió autoacuartelarse en la misma sede de la Jefatura de Policía de Rosario, situada al sudoeste de la ciudad, por lo que en el municipio se presta en forma precaria un servicio de patrullaje de calles. La medida de fuerza cuenta con el apoyo de un grupo de taxistas y de familiares de los autoacuartelados, quienes se apostaron frente a la central policial, cortando la circulación vehicular por la avenida Ovidio Lagos, a la altura del 5200, una arteria principal de Rosario porque es a través de ella se llega al inicio de la ruta 178 que conduce hacia los departamentos del sudoeste provincial
Los uniformados, que ya cuentan con la adhesión de los choferes de taxis, quienes también dejaron de prestar servicio nocturno, tomaron la decisión de acuartelarse tras mantener un diálogo con la plana mayor de la Unidad Regional II de Policía de esta ciudad.
Según las primeras informaciones, la medida alcanzaría los ocupantes de alrededor de 35 patrulleros del Comando Radioeléctrico que circulan por el municipio.
El acuartelamiento se produjo tras la protesta ocurrida este mediodía frente a la sede rosarina de la Gobernación provincial, en pleno centro de la ciudad. Los auto-acuartelados decidieron no salir a patrullar las calles de la ciudad.
Según pudo saberse de algunos de ellos, los policías exigían a las autoridades el compromiso por escrito a no sancionar ni ordenar pases a disponibilidad de ningún integrante del Comando Radioeléctrico por esta medida de fuerza.
Asimismo, reclamaban que se retire el plan para cambiar la carga horaria que se planteó desde el Ministerio de Seguridad de la provincia.
Los uniformados sostienen, además, que por la modificación de horarios perderían de hacer servicios adicionales, ingreso que les resulta vital por sus bajos sueldos.
Por esta nueva modalidad a los policías les implica trabajar 8 horas diarias y descansar 24 horas, por lo que el turno va rotando. Hasta ahora era de 9 horas y 31, Es decir, que tendrían siete horas menos de descanso consecutivas.
Como consecuencia de esta situación compleja, por el nivel de inseguridad que produce entre la población, la provincia debió montar un operativo especial para custodiar las calles rosarinas.
Desde el año 2005, en el último gobierno de extracción peronista, que los uniformados no realizaban una medida de esta naturaleza.
Muchos familiares de estos policías se encuentran frente a la puerta principal de ingreso a la Jefatura policial, en Ovidio Lagos al 5200, cortando la circulación vehicular por esa calle de salida a la ruta 178, en donde también numerosos conductores de taxis de una agrupación acompañaban la medida de fuerza con su presencia en el lugar.
Desde el seno del Gobierno santafesino no emitió aún opinión alguna al respecto, aunque fuentes allegadas a la policía indican que se trataría de una nueva interna dentro del seno de la fuerza y como respuesta a reclamos realizados por los uniformados al poder político, del que aún carecen de respuesta oficial. (Jackemate.com)
