
Los once imputados por la tragedia de Salta 2141, ocurrida la mañana del 6 de agosto de 2013, y que costó la vida de 22 personas por una violenta explosión que demolió el edificio, fueron procesados por la Justicia de Instrucción acusados del delito de ‘estrago culposo agravado’
El fallo, que seguramente será apelado por los abogados defensores de los incriminados, fue dictado este miércoles por la jueza de Instrucción rosarina Patricia Bilotta, y además dispone distintos embargos de bienes para cada uno de los imputados.
Según fuentes judiciales, la resolución será apelada por los abogados defensores para que la Cámara Penal lo revise, pero la fiscal interviniente, Graciela Argüelles, en declaraciones periodísticas a una radio rosarina confirmó que la jueza Bilotta firmó la resolución este jueves por la mañana y que se está cumpliendo con las notificaciones a las partes.
"Esta Fiscalía había pedido que las once personas fueran procesadas, pero que quedaran en libertad. No se dan las condiciones para que transiten esta etapa del proceso privadas de la libertad", dijo Argüelles.
"Pasada esta etapa, algunas de las partes puede apelar ante la Cámara para que el fallo sea revisado. Luego de eso se pasaría al juicio que se haría en el transcurso de este año. Esta causa va a tramitar por la vía del juicio escrito porque este hecho ocurrió antes de que entrara en vigencia la reforma del Código de Procedimiento", agregó.
Los imputados por esta causa judicial son el gasista Carlos García y su ayudante, Pablo Miño; José Allala, quien trabajó doce días antes de que ocurriera la tragedia y, según trascendió, admitió que manipuló la válvula.
Por el lado de la empresa ‘Litoral Gas’, prestadora del servicio domiciliario, están involucrados los inspectores Gerardo Bolaños, Guillermo Oller y Luis Curaba; el jefe Claudio Tonucci; y la gerente técnica de la firma, Viviana Leegstra.
Además, tres integrantes de la administración del edificio también quedaron bajo la lupa judicial, y fueron identificados como Mariela Calvillo, Norma Bauer de Calvillo y Carlos Repupilli.
Fue la tragedia más grande de Rosario
La mañana del martes 6 de agosto, ante la persistencia del olor, el gasista ―citado por el consorcio― volvió a presentarse en el edificio, y dio cuenta de que el regulador estaba mal ajustado y debía cambiarse.
Simultáneamente, los vecinos de la cuadra afectada realizaron llamados al 911 denunciando que un fuerte olor a gas invadía el sector y que, en el área que rodea el edificio, escuchaban un silbido molesto.
El portero del edificio declaró que bajó ocho pisos hacia la entrada para ver que sucedía. Allí, vio que el gasista y su ayudante salieron corriendo al ver que el ambiente estaba contaminado por grandes cantidades de gas.
Tanto el gasista como el ayudante salieron corriendo en distintas direcciones y el portero gritaba a viva voz: ¡Va a morir gente!
En ese instante, a la hora 9.38, ocurrió la tragedia, que fue una fuerte explosión que invadió la manzana, derrumbando el segundo cuerpo del edificio y destruyendo gran parte de los otros dos.
Los edificios aledaños también sufrieron las graves secuelas al romperse vidrios, ventanas y puertas. La onda expansiva alcanzó los 500 metros, originando serios daños.
La explosión fue escuchada hasta a 7 kilómetros del lugar así como en las localidades vecinas de Capitán Bermúdez y Funes
Las víctimas de calle Salta 2141
Los 22 muertos por esta tragedia, la más grande de la historia de Rosario, fueron identificados como Hugo Montefusco, 56 años; María Ester Cuesta, 92; Juan Natalio Penise, 70; Carlos López, 40; Débora Gianángelo, 20; Adriana Mattaloni, 57; María Emilia Elías, 28; Estefanía Magaz, 21; Domingo Oliva, 76; Florencia Caterina, 27; Soledad Ulián Medina, 31; Federico Balseiro, 30; Maximiliano Vesco, 29; Roberto Perucchi, 68; Teresita Babini, 67; Maximiliano Fornarese, 34; Ana Rizzo, 65; Oclides Eraceli Ceresole, 76; Lydia D’Avolio, 86; Santiago Laguia, 25; Luisina Contribunale, 33, y Beatriz López, 69. (Jackemate.com)

