Casi medio millón de personas concurrieron desde el pasado 7 de septiembre hasta este domingo último a los XIII Juegos Sudamericanos 2026 en Rosario, dejando poco menos de 35 mil millones de pesos por gastos de gastronomía, hotelería y afines en la ciudad, según el balance que efectuaron conjuntamente Federico Angelini, en su calidad de vocero de los mismos, y el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Rosario, Sebastián Chale.
Durante la conferencia de prensa realizada este lunes por la mañana en la sede rosarina del Gobierno provincial, de la que participaron el embajador deportivo de Rugby, Leonardo Senatore, y Santiago García, uno de los voluntarios que acompañó el desarrollo de los Juegos, ambos funcionarios expusieron los principales resultados obtenidos.
En ese sentido, Angelini y Chale destacaron el alcance de los JJ.SS., que tuvieron como sedes a Rosario, Santa Fe y Rafaela, y pusieron el foco en su impacto económico obtenido, la llegada de visitantes a las referidas ciudades y la infraestructura deportiva que quedó instalada en la región.
“Nuestra provincia tiene hoy la mejor infraestructura deportiva del país”, aseguró Angelini al inicio de la presentación, y agregó que Santa Fe “se consolidó como la capital del deporte en Argentina y Sudamérica”, tras mostrar al continente “una provincia distinta, segura, organizada, eficiente y con capacidad logística para recibir cualquier evento de calidad internacional”.
Sostuvo, además, que Rosario “logró dar vuelta la página de una historia triste marcada por la violencia” y pudo mostrarse al mundo de otra manera, para luego afirmar: “Somos capaces de hacer muchas cosas cuando hay planificación, decisión política y todos tiramos para el mismo lado”.
Asimismo, consideró que la ciudad de Rosario “está preparada para recibir tanto turismo como eventos internacionales”, una condición que, según precisó, puede impulsar inversiones privadas y la creación de empleo.
Rosario demostró capacidad para encuentros deportivos de esta magnitud
Por su parte, Chale indicó que Rosario recibió “450.000 visitantes desde el 7 de septiembre hasta el domingo 27 inclusive”, lo que representó “$ 34.500 millones generados en consumos, hotelería, gastronomía, traslados y transporte”.
El secretario de Gobierno municipal enfatizó la importancia de ese movimiento económico en un contexto de dificultades laborales, especialmente en los sectores vinculados con la actividad turística y los servicios.
“Es el momento en que más se necesitan estos esfuerzos de inversión pública”, señaló el funcionario municipal porque “la ciudad demostró que está a la altura de realizar eventos de esta magnitud”.
También aseguró que Rosario continuará consolidando su proceso de pacificación “a partir del deporte como una forma de vida”.
En tanto Leonardo Senatore definió a los JJ. SS. como “una experiencia increíble” y valoró el trabajo conjunto realizado entre Provincia, Municipio y el voluntariado, así como destacó especialmente a quienes “trabajaron desinteresadamente y con una pasión enorme”.
Y aseveró: “Fue tan grande la organización que representó verdaderamente un trabajo en equipo en otra dimensión”, afirmó el exintegrante de Los Pumas, quien se mostró “muy feliz por la ciudad y la provincia”.
El embajador deportivo consideró que uno de los principales legados será para quienes practican disciplinas deportivas.
“A los deportistas les quedarán un montón de herramientas e infraestructura”, sostuvo, y agregó que esto permitirá construir “una sociedad más saludable, más resistente y más feliz”.
Catorce días de intenso trabajo de los voluntarios
Santiago García, voluntario de los Juegos Sudamericanos en Rosario, recordó que fueron “14 días intensos, de muchas horas de trabajo y esfuerzo”, con el objetivo de “dar la mejor imagen de la provincia y la ciudad”.
Expresó al respecto que “el deporte va más allá de lo que pasa dentro de la cancha: también sucede afuera, donde se unen personas de distintos países” y, según relató, esa integración se hizo visible no solo en los estadios llenos, sino también en los Fan Fest
“Ver a los chicos con sus peluches de Capi (mascota que simbolizó a los juegos) y a las personas familiarizándose con los distintos deportes nos llenó de orgullo”, concluyó. (Jackemate.com)


