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Por Ricardo Marconi (*)

Es evidente que en las últimas horas la guerra en Medio Oriente se ha intensificado, ya que Israel e Irán intercambiaron ataques, mientras que los hutíes desde Yemen lanzaron un misil hacia Israel. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tanto a Israel como a Irán, pidió que “dejen de disparar” ante la posibilidad de firmar un acuerdo de paz. Sin embargo, Israel repelió ataques iraníes ocurridos en Beirut.

Lo hizo sobre el sur del Líbano antes que Irán anunciara la suspensión de sus operaciones militares contra Israel, los que advirtió que continuará si las fuerzas israelitas mantienen operaciones en curso sobre localidades libanesas como Az-Zrariyah y Arabsalin, en el distrito de Nabatieh y en Kfar Tebnit.

Hay que acotar que se escucharon las alarmas preventivas en el norte de Israel, de acuerdo a lo informado por las Fuerzas de Defensa de Israel. Algunos proyectiles fueron interceptados cuando fueron disparados contra fuerzas israelíes en el sur del Líbano.

Irán no “abandonó las negociaciones”

“Teherán no abandonó las negociaciones con Estados Unidos, afirmó el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, después de que Israel e Irán intercambiaran ataques cuando estaba este lunes en curso esta columna. La República Islámica tampoco ha abandonado “el campo de batalla”, agregó el mandatario persa.

Minutos después agregó: “La diplomacia y la defensa son las dos alas del poder nacional., “No hemos abandonado ni el campo de batalla ni la mesa de negociación”, concluyó.

El presidente de EE.UU. y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, hablaron por teléfono por segunda vez en menos de 24 horas este lunes, dijo una fuente israelí. No surgió con claridad qué discutieron ambos líderes. Netanyahu aún no ha comentado públicamente sobre la escalada militar con Irán.

“Las poderosas Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán, en apoyo al pueblo oprimido del Líbano, dieron una respuesta dolorosa al régimen de Israel”, dijo el Ejército iraní en un comunicado citado por la agencia de noticias Tasnim.

“Si continúan las agresiones y los actos hostiles, incluidos los que ocurran en el sur del Líbano, habrá medidas mucho más severas y devastadoras que las anteriores”, agregó.

En razón de ello, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, convocará este lunes al Gabinete de Seguridad para discutir la escalada de las hostilidades entre Israel e Irán, dijo un funcionario israelí.

La reunión se realizará después de una serie de consultas de seguridad que Netanyahu sostuvo este lunes, según el funcionario, incluida una reunión más reducida con altos funcionarios de defensa y ministros seleccionados.

Irán ha dejado trascender que se ha preparado para una guerra a largo plazo con Israel y los intereses estadounidenses en la región, informó la agencia de noticias Tasnim, afiliada al Estado, citando a una “fuente militar” que no identificó. “Los arreglos necesarios para este asunto han sido completamente elaborados”, dijo la fuente citada.

El “Frente de Resistencia” -red de grupos proxy regionales de Irán-, como Hezboallah y los hutíes establecidos en Yemen, advirtió que Irán “aumentará el nivel de tensión” y que “los próximos días mostrarán que los cálculos de los israelíes y estadounidenses siempre están equivocados”.

A todo esto, un oficial militar israelí dijo este lunes que Israel se está preparando para al menos varios días de combate con Irán y la posibilidad de una campaña prolongada.

Dilema político

Netanyahu se encontró en un dilema político: de un lado, la necesidad de responder a los misiles balísticos de Irán, mientras enfrentaba una creciente presión interna para tomar medidas y del otro, el esfuerzo continuo de Trump por mantener vivas las negociaciones con Irán, con miras a un acuerdo de alto el fuego más amplio.

Lo concreto es que Israel lanzó dos oleadas de ataques contra Irán, dijo un funcionario israelí. La primera oleada tuvo como objetivo sistemas estratégicos de defensa aérea, y la segunda atacó una instalación petroquímica que, según las FDI, ayuda en la fabricación de misiles balísticos y otros tipos de armas.

El funcionario militar enfatizó que todos los ataques hasta ahora han sido realizados únicamente por Israel y que Estados Unidos asistió a Israel en la defensa aérea interceptando algunos de los misiles.

El funcionario agregó que las FDI se han coordinado con el Comando Central de Estados Unidos y que el jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir, habló dos veces con el comandante de CENTCOM, el almirante Brad Cooper, en las últimas 24 horas.

El Papa León XIV calificó la guerra como una “dolorosa derrota” de las negociaciones, al lamentar que la violencia y la polarización han sumido al mundo en una crisis “profunda.

El programa nuclear iraní

Las ambiciones nucleares constituyen uno de los problemas más importantes que enfrenta la comunidad internacional e Irán, viene buscando obtener tecnología nuclear desde 1950, en base al programa “Átomos para la Paz”, haciendo avances con la ayuda de transferencia tecnológica occidental desde la década del 70.

En 1968 Irán suscribió el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), cuyo objetivo era prevenir la adquisición de armas nucleares por los países que no hubieran fabricado o explotado un arma nuclear o cualquier otro artefacto explosivo nuclear al 1-1-1967. Lo ratificó en el año 1970, por lo cual sus actividades nucleares quedaron sujetas a la inspección del OIEA, encargado de la administración de sus salvaguardias.

Con posterioridad, Irán suscribió con el OIEA un Acuerdo de Salvaguardias Comprensivo, en vigor desde el 15-5-1970, que le permitió controlar la veracidad de que sus declaraciones sobre sus materiales nucleares sean correctas.

A partir de la Revolución de 1979, Irán transformó el régimen monárquico y autocrático prooccidental de Irán en una República Islámica y consideró al Plan Nuclear como otra herramienta del control imperialista del país y de un costo financiero insostenible, por lo que la totalidad de los proyectos en marcha fueron suspendidos, según lo puntualizado por el especialista Atilio Molteni.

A pesar de ello, Irán reactivó sus planes nucleares en el año 1982, cuando se produjo la guerra con Irak (1980-1988), en la que se demostró su debilidad estratégica y cuando constató las consecuencias geopolíticas del desarrollo nuclear indio y pakistaní (Estados que no son partes del TNP).

Así, sobre la base de una política nacionalista de control de la gestión nuclear, Irán contó con la cooperación de China en varios proyectos interrumpidos en el año 1997, debido a la presión norteamericana y reasumió la construcción de Bushehr, esta vez con la intervención de Rusia, no sin enfrentar grandes inconvenientes desde 2011.

Investigaciones secretas

Según Molteni, en agosto de 2002, trascendieron las investigaciones secretas de Irán para el enriquecimiento de uranio -no informadas al OIEA-, que habían sido desarrolladas mediante una extensa transferencia de tecnología del grupo paquistaní de A.Q. Khan, quien fue el científico que tuvo a su cargo el programa que permitió a su país poseer armas nucleares.

Así se supo que, en el año 2000, Teherán había comenzado la construcción en Natanz de una planta de enriquecimiento para incrementar el porcentaje del isotopo U-235 en el uranio natural, a través de manipularlo en forma de gas en cientos de centrífugas y descartando U-238, no relevante en la fusión nuclear. Esa planta entró en funcionamiento en al año 2007.

Se conoció, asimismo, la construcción de otras instalaciones para la producción de Agua Pesada y un reactor de ese tipo en Irak, – susceptibles de producir plutonio-, que también puede utilizarse en armas nucleares.

Estos desarrollos no hubieran sido ilegales de acuerdo al artículo IV del TNP, que otorga el derecho inalienable a todos los estados partes de desarrollar, investigar, producir y utilizar la energía nuclear con fines pacíficos. Sin embargo, tales derechos obligan a respetar los artículos I y II del Tratado.

Además, debieron haber sido informados al OIEA dentro de los plazos previstos por el Acuerdo Comprensivo de Salvaguardias, lo que no habría sucedido.

Tales hechos motivaron la preocupación de que las ambiciones de Irán no estaban de acuerdo con sus obligaciones respecto al TNP, hecho que desencadenó una crisis aún no resuelta, basada en el convencimiento occidental de que trata de acumular tecnología nuclear de uso dual -de gran relevancia, no sólo para la energía nuclear, sino también para las armas nucleares- con el agravante de haberlo hecho en forma clandestina.

Para Irán, la conversión de uranio, su enriquecimiento y la separación del plutonio, responderían a los propósitos de los países que buscan alcanzar relevancia debido a su poderío nuclear, de ser capaces de protegerse de un Estado rival que haya proliferado, o defenderse de un eventual ataque externo y, también, volverse inmune a las presiones internacionales.

En su momento, Irán se sentía amenazado por Irak y ahora por los Estados Unidos e Israel. En el año 2003, respondiendo a esta preocupación la Junta de Gobernadores del OIEA –en adelante JG-35 miembros-, comenzó a ocuparse de Irán y los Estados Unidos trataron que este caso fuera puesto a consideración del Consejo de Seguridad de la ONU –en adelante CS-, decisión que recién se adoptó el 4 de febrero de 2006

El objetivo occidental, fue la adopción de sanciones, a pesar del interés de Rusia y China de restringirlas, pero finalmente el CS adoptó la resolución 1696 (2006) que pidió a Irán que suspendiera sus actividades de enriquecimiento y reprocesamiento, incluidas las de investigación y desarrollo y resolviera los temas pendientes con el OIEA, antes del 31-8-2006, sobre la base del Capítulo VII de la Carta de la ONU.

En un desarrollo simultáneo, Irán negoció con la Unión Europea, representada por el EU3 (Reino Unido, Francia y Alemania), que intentaron que suspendiera el enriquecimiento y reprocesamiento nuclear y suscribiera el Protocolo Adicional de Salvaguardias, que otorga mayores facultades de inspección al OIEA, el cual no llegó a ser ratificado por Irán.

Las gestiones fracasaron cuando el 8-8-2005 el Presidente Ahmadinejad dio término a los acuerdos voluntarios existentes y reanudó el enriquecimiento en las instalaciones de Isfahán.

Ahmadinejad puso en marcha una acción internacional, considerada agresiva, que demostró en el año 2005, al negar el Holocausto y basarse en un antisemitismo militante al citar al Ayatolá Khomeini cuando dijo que Israel “debía ser borrado del mapa”, y en junio de 2008, al expresar que este país “había llegado al fin de su función y que pronto desaparecería de la geografía”, comentarios que, en Occidente, se vincularon con el desarrollo del programa nuclear.

Así, con el objetivo de que Irán abandonara las implicancias militares de su programa nuclear, se adoptó una combinación de sanciones y negociaciones, que, en este caso, están a cargo del P5+1 (los cinco miembros permanentes del CS, más Alemania).

En una primera etapa, se ofrecieron una serie de beneficios condicionados nuevamente a la suspensión del enriquecimiento, pero Irán las rechazó, especulando con la no imposición de sanciones.

Lo citado fue calificado  como una especulación, ya que sobre la base de los informes del OIEA y largas negociaciones entre los miembros del Consejo, éstas llegaron el 23-12- 2006 mediante la resolución 1737 (2006) que luego sería seguida por las resoluciones 1747 (2007), 1803 (2008), 1835 (2008), 1807 (2009) y 1929 (2010), donde se le pide a Irán la suspensión de sus actividades de enriquecimiento y reprocesamiento, como una forma de ganarse la confianza de la comunidad internacional de que sus actividades no constituyen una amenaza para la paz y la seguridad.

Asimismo, se hizo referencia a numerosos incumplimientos por parte de Irán y cuatro de ellas, le imponen obligaciones adicionales y sanciones limitadas dentro del marco del Capítulo VII de la Carta. Cabe recordar que todos los Miembros de la ONU han convenido en aceptar y cumplir las decisiones del CS.

A su vez, en virtud del Acuerdo sobre las relaciones del OIEA con la ONU, este Organismo está obligado a cooperar con el CS. En ese sentido, la JG del OIEA adoptó hasta el presente doce resoluciones observando el incumplimiento por parte de Irán del Acuerdo de Salvaguardias del 2013.

Hay que recordar que el entonces primer ministro Ehud Olmert, solicitó al entonces presidente Bush que se adoptaran sanciones más vigorosas, mientras funcionarios israelíes manifestaron que podrían considerar una acción militar si Teherán no abandonaba su proyecto nuclear.

Washington, ante la petición de Olmert hizo un llamado a la prudencia, demostrando que no podía existir un tercer frente militar en el Medio Oriente y que Israel no tenía luz verde para actuar por sí solo.

Sin duda el lector recordará que el expresidente Barack Obama, heredó los conflictos de Irak y Afganistán y sus tropas dejaron el primero en diciembre de 2011, planificándose un amplio retiro de Afganistán en el 2014, que están siendo reemplazadas por un nuevo ejército afgano no preparado debidamente.

En su discurso Inaugural en enero de 2009, Obama abandonó la actitud de confrontación de su antecesor y dijo al mundo musulmán que su país buscaría un nuevo camino, basado en el mutuo interés y en el respeto recíproco e invitó a Irán a ocupar su puesto en la comunidad de naciones con responsabilidad real, excluyendo el terror y las armas nucleares, a la vez que intentó  extender su mano abierta de su diplomacia, sujeta a la condición, de que Irán no mantuviera su puño cerrado significando ello que modificara sus políticas, y habló luego de un nuevo comienzo en las relaciones bilaterales.

El 19 de marzo de 2009, en ocasión del Nuevo Año iraní (Nowruz), Obama felicitó a Khamenei, demostrando su interés en iniciar un diálogo constructivo y de fortalecimiento de la confianza mutua.

También abandonó la suspensión del enriquecimiento como precondición para las negociaciones, pero estas iniciativas fueron rechazadas por el Líder Supremo que las interpretó como un cambio táctico, exigiendo la adopción de medidas unilaterales previas que demostraran un compromiso genuino con el cambio de políticas.

En la segunda parte de este informe, relacionado con el Programa Nuclear Iraní, abundaremos sobre lo sucedido a partir de octubre de 2009. (Jackemate.com)

 

(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política

 

 

 

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