Por Ricardo Marconi (*)
La presión económica que ejercería Estados Unidos sobre Irán, cuyos detalles se darían a conocer en las próximas horas; las diferencias de criterios existentes entre Estados Unidos e Irán sobre como conducir el conflicto bélico existente entre esos países, y las advertencias de los iraníes sobre los buques que infrinjan normas de tránsito en el estrecho de Ormuz, son los temas que han alcanzado mayor injerencia en las últimas horas en el marco de una guerra que se mantiene en un estado interminable.
El secretario del Tesoro norteamericano Scott Bessent daría este lunes una conferencia de prensa sobre las medidas económicas contra Irán como nuevo esquema de presión, mientras que el presidente iraní Masad Pezeshkian señaló que “Irán no puede continuar en guerra para siempre”, indicando esa afirmación un resquebrajamientos interno en ese territorio sobre posicionamientos sobre el conflicto que produce un número apreciable de pérdidas humanas y la destrucción de estructuras en gran escala en el territorio iranio, resultante del rechazo al diálogo definitorio. El tema de los buques que infrinjan normas en el estrecho incluyen.
Es que a la naviera nacional de Arabia Saudita Bahri, en momentos en que genera esta columna, dio a conocer que uno de sus buques cisternas estuvo involucrado en un incidente de seguridad en el mar Rojo, luego de que los hutíes de Yemen atacaran este lunes la nave Amzan con un misil balístico frente a la costa de Yanbu.
Hay que aclarar que no se produjeron heridos, aunque la empresa naviera sigue de cerca la evolución de la situación, mientras que los hutíes han aclarado que continuarán atacando embarcaciones que consideren vinculadas a Arabia Saudita.
Bessent estimó antes de la conferencia de prensa que es posible que Irán “se vea obligada a desistir del conflicto debido a que su economía está sufriendo y su moneda acaba de caer a un mínimo histórico frente al dólar estadounidense”.
Aunque Irán no puede causar a Estados Unidos el mismo tipo de daño económico que EE.UU. puede infligirle, tiene una herramienta de presión: las elecciones de mitad de mandato de 2026, así como los elevados precios de la gasolina —que actualmente promedian más de US$ 4 por galón, según Gas Buddy— repercuten en muchos otros aspectos de la debilitada economía estadounidense.
Vale precisar que el estrecho de Ormuz se ha mantenido como uno de los principales focos de tensión desde el inicio del conflicto, después de que Teherán lo cerrara de facto tras los ataques aéreos de EE.UU. e Israel del 28 de febrero.
Se estima que Irán controla el lado norte del estrecho. Alrededor de 20 millones de barriles de petróleo, equivalentes a cerca de una quinta parte de la producción mundial diaria, solían pasar por el estrecho cada día, según la Administración de Información Energética de EE.UU., que califica esta vía marítima como un “punto crítico para el tránsito de petróleo”, aunque es precisa aclarar que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, han encontrado rutas alternativas para sus exportaciones.
El posicionamiento de China
En tanto China es, por mucho, el mayor socio comercial de Irán y concentra la mayor parte de las exportaciones iraníes de petróleo y de otros productos. Las exportaciones de Irán a China ascendieron a US$ 22.400 millones en 2022, según el Banco Mundial.
Las importaciones desde China alcanzaron los US$ 15.600 millones, mientras que países asiáticos como Iraq y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) también son importantes destinos de las exportaciones iraníes.
La mayoría de las importaciones del país proceden de Emiratos Árabes Unidos, China, Turquía, India y Alemania, según un informe del Banco Mundial de 2024.
Agencias de noticias internacionales ya han dejado claro que el año pasado, Alemania exportó a Irán bienes por valor de 962 millones de euros (US$ 1.100 millones) e importó productos por valor de 235 millones de euros (US$ 275 millones).
Las importaciones aumentaron ligeramente respecto al año anterior, pero tanto las exportaciones como las importaciones se han desplomado alrededor de la mitad o más desde 2018, cuando EE.UU. restableció amplias sanciones contra Irán.
El Ministerio de Comercio de India puntualizó que “Aunque Irán no puede causar a Estados Unidos el mismo tipo de daño económico que EE.UU. puede generarle, tiene una herramienta de presión: las elecciones de mitad de mandato de 2026”.
Más sobre los anuncios
EE.UU. ya está apuntando a las ventas de petróleo de Irán mediante la aplicación de un bloqueo que está reduciendo considerablemente las exportaciones de crudo iraní a compradores internacionales, entre ellos China.
Sin embargo, sancionar a compradores o bancos chinos parece una medida poco probable antes de la visita de Estado del presidente Xi Jumping a EE.UU. en septiembre.
Analistas económicos sostienen que Teherán podría tener suficiente petróleo fuera del alcance del bloqueo como para obtener unos cuatro meses de ingresos por exportaciones. También indicaron que los ingresos petroleros podrían caer a cero después de ese período si se estrangulan las exportaciones de Teherán.
Irán ya ha sufrido un duro golpe por la guerra y enfrenta una inflación descontrolada, pero destruirla por completo podría llevar muchos meses, según comentaristas de temas económicos.
Si el presidente norteamericano pretende terminar la guerra mediante la presión económica deberá enfrentar las redes ilegales que le permiten a Irán adquirir armamento. Esas redes “oscuras” operan en Emiratos Árabes Unidos, Hong Kong y Singapur, según el Departamento del Tesoro de EE.UU.
Aun así, habrá que presionar para restringir la actividad fuera de la ley que tienen que ver con el contrabando de petróleo, las líneas de intercambio, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de buques y las empresas fachada”— lo que requerirá una coordinación considerable entre varios países y no ocurrirá de la noche a la mañana.
Conversaciones
Por otra parte, el mariscal de campo de Pakistán, Asim Munir, tiene previsto llegar este lunes a Irán, según medios estatales, los que citaron al portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei.
En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Sayyid Badr Al-Busaidi, también visitará Teherán este martes para abordar el estrecho de Ormuz y otros acontecimientos en la región. Los dos países han mantenido conversaciones sobre nuevas rutas de navegación a través de esa vía marítima.
Por otra parte, Irán advirtió a Bulgaria, miembro de la OTAN, que no permita que su territorio sea utilizado para acciones militares de Israel o Estados Unidos, y afirmó que se reserva el derecho de atacar el lugar desde donde se origine cualquier ataque. (Jackemate.com)
(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política




