Por Ricardo Marconi (*)
A pesar de del incremento de soldados estadounidenses fallecidos en el conflicto que Estados Unidos e Israel mantienen con Irán, el secretario de Estado, Marcos Rubio, señaló que su gobierno continúa abierto al diálogo y un funcionario iraní admitió que su gobierno continuará con las conversaciones.
Ello es así, al punto que el ministro del Interior de Irán, Eskandar Momeni, ha llegado a Pakistán, según el Ministerio de Asuntos Exteriores pakistaní.
El ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, dio la bienvenida a Momeni y a una delegación de funcionarios iraníes en el aeropuerto, diciéndole que esperaba que Momeni “trajera buenas noticias”.
La agencia estatal iraní de noticias IRNA informó anteriormente que se espera que Momeni discuta las relaciones bilaterales, incluyendo la “cooperación económica, de tránsito y agrícola” entre Irán y Pakistán duran
Más tensión y más aviones de guerra
Los deseos diplomáticos se contraponen con la decisión de Estados Unidos de incrementar el envío de aviones a Medio Oriente, a medida que aumentan las tensiones con Irán.
Estados Unidos planea enviar cazas F-16 y F-35 adicionales desde bases en Europa, así como aviones cisterna adicionales para el reabastecimiento de combustible en vuelo, según informó un funcionario estadounidense.
Decenas de aviones cisterna estadounidenses han llegado a Israel en los últimos días y siguen llegando, según una fuente israelí. Durante la operación de marzo, hubo aproximadamente 94 aviones cisterna. Esa cifra se redujo a 40, pero ha ido en aumento desde la semana pasada, añadió la misma fuente.
Los recursos adicionales podrían ampliar las opciones del presidente Donald Trump a la hora de sopesar cómo proceder en la escalada del conflicto. El aprovisionamiento de combustible en vuelo implica que los cazas no tienen que volver a sus bases para continuar con sus ataques, lo que supone la intensificación de los combates y la posibilidad que se intente capturar, de manera definitiva, la isla de Jarq, un fundamental centro de exportación de petróleo iraní o lo más grave aún: bombardear las instalaciones nucleares iraníes en el Monte Pickaxe.
Es menos creíble que Trump no descarte por completo buscar una solución diplomática, y el secretario de Estado de EE.UU., Rubio, dijo anoche que la puerta sigue abierta para volver a la mesa de negociaciones.
Paso clave para el alto el fuego
En un paso clave del acuerdo de alto el fuego entre el Líbano e Israel, Estados Unidos anunció este lunes la puesta en marcha de zonas piloto en el sur del Líbano, con el objetivo de transferir el control de la zona a las fuerzas libanesas.
El Departamento de Estado mencionó tres ciudades cercanas a la llamada “Línea Amarilla”, la frontera del territorio que Israel ocupa en el sur del Líbano.
Sólo una había sido ocupada por las fuerzas israelíes; las otras dos habían sufrido ataques israelíes durante la guerra. Según el acuerdo de alto el fuego negociado por Estados Unidos, Israel debe retirar sus fuerzas militares de estas zonas y permitir la entrada de las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL).
Se supone que estas zonas deben estar libres de Hezboallah, el grupo afín a Irán cuyo centro de poder se encuentra en el sur del Líbano. Israel ha prometido que no se retirará por completo de la zona hasta que Hezboallah sea desarmado y expulsado de la frontera.
Las Fuerzas Armadas Libanesas patrullan varias aldeas del sur a lo largo de la frontera, incluidas algunas que estuvieron ocupadas por fuerzas israelíes, como Bint Jbeil, y otras que han sufrido intensos bombardeos israelíes, como Nabatiye.
La situación se enmarca desde que se produjo el anuncio, un día antes, de la visita del presidente del Líbano, Joseph Aoun, a la Casa Blanca, donde se reunirá con el presidente Trump. Aoun será el primer presidente libanés en visitar la Casa Blanca desde 2009.
Mientras tanto, las fuerzas de Kuwait interceptaron objetivos hostiles por segunda vez este lunes, según informaron las Fuerzas Armadas del país, después de que Irán lanzara una primera andanada a primera hora de la mañana.
En Bahréin, las sirenas sonaron según el Ministerio del Interior del país, ya que países de la región albergan bases regionales estadounidenses.
Yemen declaró un bloqueo marítimo a los barcos saudíes
Los hutíes de Yemen, grupo respaldado por Irán, han declarado su propio bloqueo marítimo contra los buques saudíes, una escalada que podría reavivar otro conflicto regional latente.
El grupo extremista hutí anunció en una declaración televisada a través de su portavoz que impondría “un embargo marítimo contra el enemigo criminal saudí, basado en la ley del ‘ojo por ojo’, con efecto inmediato”.
La tensión entre los hutíes y Arabia Saudita ha ido en aumento por diversos motivos, entre ellos el prolongado bloqueo saudí del territorio controlado por los hutíes en el norte del país y los vuelos directos entre Teherán y Sana.
Los hutíes podrían tomar medidas para bloquear el estrecho de Bab el Mandab, un punto estratégico en el extremo sur del mar Rojo. El recrudecimiento de la violencia se produce tras más de cuatro años de relativa calma, que comenzaron con una tregua negociada por la ONU en 2022 y se mantuvieron gracias a las conversaciones directas entre Arabia Saudita y los hutíes después de que Riad y Teherán restablecieran las relaciones diplomáticas al año siguiente.
Es factible que la decisión de bloquear sea tomada, pero en la presente columna entendemos que el valor militar de la medida será escaso a partir de la respuesta de las fuerzas militares de Arabia Saudita, de mayor nivel armamentístico.
Análisis de Inteligencia en este sentido previeron acciones militares iraníes más intensas contra tres países de la región: Kuwait, Bahréin y Jordania. Países que han permitido a Estados Unidos utilizar sus territorios para establecer bases regionales.
Los que siguen esta columna saben que Bahréin, que alberga la Quinta Flota de la Marina estadounidense, y Kuwait hace lo propio con bases estadounidenses como Camp Arifjan y la base aérea Ali Al Salem que han informado de ataques casi diarios desde el 8 de junio.
Irán intensificó sus ataques contra Jordania desde la semana pasada, causando la muerte de tres militares estadounidenses. Otro soldado sigue desaparecido y varios resultaron heridos.
Teherán afirma que su objetivo son las instalaciones y activos militares estadounidenses en la región, pero también ha atacado infraestructura civil, incluyendo la sensible infraestructura desalinizadora de agua de Kuwait y los sistemas de navegación de la aviación civil de Bahréin.
Precisamente Bahréin ha reprimido a sectores de su población chiíta por su presunto apoyo a Irán, mientras que las autoridades kuwaitíes han procesado a decenas de personas por expresar simpatía hacia la República Islámica.
Irán también podría estar manteniendo abiertas sus opciones para lanzar ataques contra otros países de la región, como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Israel, considerándolos como el siguiente paso en la escalada del conflicto, lo que indica claramente que Irán podría estar intentando contener la actual escalada.
En Irán, más de 50 personas murieron y otras 517 resultaron heridas entre el 27 de junio y el 19 de julio, según informó el domingo la agencia estatal de noticias IRNA, citando al Ministerio de Salud del país.
Hay que agregar que un buque fue alcanzado por un proyectil desconocido en el estrecho de Ormuz, según informó la autoridad marítima británica. El buque se incendió y quedó a la deriva frente a la costa de Omán, mientras que la tripulación lo abandonó a salvo. (Jackemate.com)
(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política



