Por Ricardo Marconi (*)

Este jueves venidero la Asociación de Jueces Federales de la Argentina (AJUFE) llevará a cabo una reunión en Rosario, donde las muertes violentas llegaron a 100, resultante de una feroz guerra interna entre bandas de narcotraficantes y delitos de todo tipo.

En esta ciudad, los fiscales casi no dan abasto con las investigaciones por homicidios y el gobernador santafesino Omar Perotti tiene pedidos al Gobierno nacional para que le remitan hombres y logística suficiente para controlar, al menos, el accionar emergente del tráfico de estupefacientes, ya que los sicarios no descansan en los treinta días de cada mes.

A nivel nacional, el ministro de Seguridad de Santa Fe, Jorge Lagna, viene efectuando reclamos permanentes de apoyo de fuerzas de seguridad santafesinas y el intendente rosarino Pablo Javkin también ha requerido la designación de magistrados, ya que hay sólo cuatro juzgados federales, dos de competencia civil y dos con competencia penal, área judicial sobre la que recaen los casos de narcocriminalidad y crimen organizado.

Carlos Vera Barros y Marcelo Bailaque son los jueces titulares. El primero subroga, además, el Juzgado Federal en lo Civil de San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires, que es jurisdicción de la Cámara Federal de Rosario, aún vacante y a sólo 70 kilómetros de distancia, mientras que a 170 kilómetros de Rosario está la capital provincial: Santa Fe, donde uno de los juzgados federales está también vacante y es subrogado por Bailaque.

Salas sin jueces

En la Cámara Federal de Rosario -que tiene dos salas de tres integrantes cada-, una hay dos cargos vacantes y también en Rosario hay tres tribunales orales en lo Federal, que es donde se enjuician a los narcotraficantes. Un tribunal oral federal de Rosario no tiene ningún juez. Todos los que lo integraban, cumpliendo los plazos legales, se jubilaron.

De esta manera, entre los otros seis jueces subrogan los lugares vacantes. Su tiempo máximo de subrogación debería fenecer a los dos años, como lapso máximo y entonces, para no incumplir la ley, mientras los que tienen la obligación de concretar los nombramientos no cumplen su misión, los jueces que quedan rotan y se hacen cargo de la subrogación de otro juzgado diferente.

Quien esto escribe está harto de escuchar que “la Justicia está cada vez más lenta” y. por ende. “es cada vez más injusta”. Sin embargo, el Consejo de la Magistratura, el Poder Ejecutivo Nacional y el Senado de la Nación, esto es los tres organismos encargados del proceso de selección y nominación de jueces nacionales y federales miran para otro lado o como dice un amigo mío: “Se rascan para adentro”.

Mientras tanto, las bandas narcos de Rosario, al parecer, influirían en las fuerzas de seguridad, así como entre los políticos y magistrados. Ello surge, como criterio casi unánime, entre los que leen los diarios, ven los noticieros de los canales santafesinos o escuchan las radios.

El delito, hace años, se escondía en las sombras de la noche para pasar desapercibido, pero ese mecanismo quedó obsoleto. Ahora el cumplimiento de los delitos se inicia a la 0 hora y culmina, a las 24. Sin interferencia.

Los delincuentes, pareciera que ni se toman el tiempo para las cuatro comidas diarias o dormir de noche un par de horas o para acostarse en la siesta. El objetivo es uno sólo: Hacer la moneda diaria. Si es posible dejando de lado los pesos argentinos que ya casi no sirven.  Hay que lograr la obtención de dólares o cualquier otro tipo de moneda, ya que nos están invadiendo los turistas en Rosario.

Detenidos sin lugar donde alojarlos

Los jueces que dictan condenas y los policías, que de vez en cuando atrapan algún delincuente -sólo para hacer estadística o porque los capturan en el momento de cometer un hecho delictivo-, se ven enfrentados a una cuestión difícil de resolver: Donde enviar preso al imputado.

Los magistrados, luego de dictar autos de procesamiento o prisiones transitorias ven con frecuencia casos en que los detenidos terminan alojados en lugares que no son cárceles y, en casos en que se condena a alguien por algún delito federal el incriminado pasa a depender del Servicio Penitenciario que depende del gobierno nacional. Y es allí donde nacen dos nuevos problemas: El hacinamiento y la existencia de la presunta connivencia entre componentes de organizaciones marcos y sus custodios.

Y eso no es todo. A lo señalado se le agrega otro elemento a considerar: La falta de recursos económicos y de personal que permitan avanzar sustancialmente en la sustanciación de los expedientes para lograr condenas, que disminuyen porcentualmente cada año.

Ni nos gastamos en hacer referencia a la capacidad básica de tener internet en los juzgados, tomar declaraciones por video comunicación y las dificultades para acceder a bases de datos judiciales.

Me dicen que el Lex 100 del Poder Judicial de la Nación es criticado en la totalidad de las provincias argentinas. No creo que haya un juez de Rosario que pretenda que la justicia local posea drones para lograr imágenes de lugares que deban ser investigados preventivamente para obtener datos de inteligencia.

En Rosario todo es más difícil

A los jueces rosarinos, que deben resolver sobre las investigaciones de fiscales, cuando detectan relaciones de tráfico de drogas a gran escala  con poderosas organizaciones  criminales de Brasil –como, por ejemplo el Primer Comando de la Capital- y bandas afincadas en Rosario, se les hace todo más complicado, ya que deben lograr  desmantelar operaciones de tráfico de armas y contrabando e incautaciones de toneladas de droga casi sin asistencia técnica ni de personal  especializado que no pueden detener, en la medida de las necesidades reales a la generación de disputas territoriales, extorsiones, enfrentamientos entre narco-bandas con resultado de muertes entre componentes de las mismas y hasta de circunstanciales inocentes, entre los que, en los últimos meses, se cuentan menos de edad de sólo meses de vida a niños inocentes que se  sitúan en el camino de los disparos de los sicarios.

Es por ello, entre otras cosas, por las que Rosario será sede de la convocatoria de AJUFE, que tiene como titular al camarista en lo Contencioso Administrativo Federal Jorge Morán.

Otros convocados

Fueron convocados también los integrantes de la Junta de presidentes de Cámaras Federales y Nacionales y los de la Junta de Tribunales Orales Federales. Los organizadores invitaron al gobernador peronista Perotti, al intendente radical -elegido por el Frente Progresista de Rosario- Pablo Javkin, y a los senadores nacionales por Santa Fe, Carolina Losada y Dionisio Scarpín, de ‘Juntos por el Cambio’, y el del ‘Frente de Todos’ Marcelo Lewandowski.

La Cámara Federal de Casación, ubicada en el primer piso del edificio de Comodoro Py, se adelantó a la reunión. Esa Cámara que revisa los fallos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y corrupción de todo el país, convocó a un Acuerdo de Superintendencia -también en Rosario- para mañana 10 de mayo, dos días antes del Encuentro convocado por AJUFE. Visibilizar sus problemas tal vez sirva para mejorar la situación crítica de Rosario y el país. (Jackemate.com)

 

(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política

 

 

Déjanos tu Comentario
Comparte este Articulo ...
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin