Por Ricardo Marconi (*)

Los socios del UKUSA, esto es el acuerdo depositado en las cámaras acorazadas de los países incluidos en él –firmado en 1948 entre Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda y la NSA, la agencia de inteligencia más grande de Norteamérica- necesitaron inicialmente tres bases: Mor Wenstow, en los acantilados de Cornualles, Inglaterra; Sugar Grove, en las montañas de Virginia Occidental y el Centro de Instrucción de Yakima, en Washington, todos lugares alejados o remotos, con entorno de radio tranquilo, sin interferencias y con el menor peligro de intercepción por parte de servicios de inteligencia extranjeros, así como con baja probabilidad de intrusión de la prensa.

Una de las bases se aferra al borde lo los altos acantilados de Sharpnose Poin, cerca de la población de Bude. Fue creada en 1971 para la NSA y el GCHQ, con conexión a satélites Intelsat, en el Atlántico y el Índico. En la década del 90 ya había 9 antenas, con el agregado de posiciones sobre Europa u Oriente Medio.

La aludida base está ubicada a 96 kilómetros de la estación terrestre de British Telecom, en la península de Lizara Goonhilly y allí están dispuestas 60 parabólicas que transmiten millones de llamadas telefónicas, correspondencia electrónica y hasta emisiones de televisión desde 1962.

Yakima 

Es Yakima, la segunda de tres bases, inaugurada en la década del 70, para conectar con el satélite que se ubica en su trayectoria sobre el Océano Pacífico.

La base estaría a 150 kilómetros al sur de Brewster, a medio camino entre Seattle y Spokane, en el centro norte de Washington. Allí está la estación de investigación de Yakima.

Allí, en 1995, había 5 parabólicas enfocadas hacia el este y el oeste del Atlántico para interceptar comunicaciones enviadas hacia América del Norte y Sur.

Sin duda Yakima es la más misteriosa y está protegida militarmente con artillería pesada y transportes blindados.

Sugar Grove 

La tercera base de Echelón es Sugar Grove, la que está oculta en el bosque de South Fork, en los Montes Apalaches de Virginia Occidental, desde finales de los 50.

Se intentó construir un radiotelescopio para escuchar conversaciones de radio soviéticas y las señales de radar reflejadas desde la superficie de la Luna.

El receptor tenía 180 metros de diámetro con el que se iniciaron operaciones en 1980 con 3 parabólicas en Etam, que transmitía tráfico comercial internacional que ingresaba y salía de Estados Unidos.

A finales de los 90, Sugar Grove poseía 6 antenas parabólicas para enfocar satélites regionales de comunicaciones europeos y atlánticos. La base poseía, además, dos antenas Wollen Weber conocidas en el mundo del espionaje con el nombre de “jaulas de elefantes”, administradas por el grupo de seguridad naval que trabaja para interceptar y decodificar en estrecha colaboración con Fort Meade.

Si bien las bases, en principio, se estimaron suficientes, el país del Norte se vio obligado a generar, mediante el GCHQ una nueva base en Hong Kong, en 1977 y dicha ciudad, antes que se devolviese a China, dos décadas después, era una colmena de espías, donde convivían alrededor de 5.000 agentes de los diferentes servicios secretos en el territorio.

Se construyó la nueva estación espía del GCHQ encaramada sobre el mar, en el extremo sur de la isla de Hong Kong. La base satelital de Stanley Fort, que así se denominaba, tenía el nombre clave de Proyecto Kittiwake, utilizada para controlar comunicaciones de los satélites chinos y pruebas de armas nucleares.

Antes que se desmantelara la base en 1994, había una parabólica dirigida al este para los intersats del Pacífico, otra dirigida a los Intelsats del Índico y una tercera que no estaba dedicada a la interceptación, sino a la propia seguridad de las comunicaciones de la base con las otras potencias de UKUSA.

Inglaterra cerró la base cuando los chinos insistieron en enviar una delegación para inspeccionarla. Finalmente se trasladó a Australia y 3 parabólicas fueron derivadas a Geralston (Australia Occidental), que comenzó a ser operativa en 1993.

Los británicos debieron limpiar varias hectáreas, despejaron el terreno de edificios y sacaron toda la tecnología sobre espionaje.

En definitiva, está claro que cuando se decide el cierre de una base de captación de señales se abre de inmediato otra o se amplía una existente. Así, en la Guerra fría, Bad Aibling, la base de la NSA situada en los Alpes Bávaros alemanes, era de importancia fundamental para interceptar comunicaciones del bloque soviético.  En 2002 había 1500 empleados estadounidenses y 140 alemanes.

La caída de las torres obligó a posponer el cierre, luego del 11 de setiembre de 2001 y posteriormente se estableció una nueva fecha para que Estados Unidos entregara la base a los servicios secretos alemanes, ocurriendo ello el 30 de setiembre de 2004. En manos de los alemanes alcanzó el lugar mucha importancia estratégica. Ya que Oriente Próximo se convirtió en el punto crítico.

La estación de escucha en el área de la base de Amekelia, en Nicosia, Chipre, con su valioso material de comunicaciones de Oriente Próximo y del Cáucaso, no dio muestras, en ese momento, que fuera a cerrar.

Colonialismo comunicacional 

A las UKUSA, sus enemigos las consideran una manera de hacer colonialismo con el espionaje de señales, ampliando el imperio con la ocupación de parcelas de tierras remotas sin necesidad de emplear fuerzas de ocupación.

El Reino Unido, instaló la primera base de control de señales en Diego García en 1972 y, desde allí, se controlaban desde tierra el sistema de vigilancia oceánico Vizard, con espías de Inglaterra, Estados Unidos y Australia. También se aprovechó para fundar una base de la NSA y de la GCHQ, para controlar el Océano Índico.

La isla Diego García asumió más responsabilidades cuando por la agitación en el Cuerno de África, se cerró la Estación de Kagnew, en Asmara (Eritrea), a finales de la década del 70.

Tras el 11 /9/2001 

Días después del atentado de las Torres en Estados Unidos, los sitios web de la Marina y la Fuerza Aérea estacionadas en Diego García, cerraron súbitamente. Es que la base del lugar había quedado afectada al tráfico de señales secretas en Afganistán y como escala para la fuerza aérea.

La base Rosman 

Hasta 1995, la base Rosman fue una estación de escucha de 80 hectáreas, donde trabajaron 250 personas que utilizaban 12 parabólicas en un marco expansivo, pero finalmente todo se destinó a Sugar Grove y a Fort Meade.

Finalmente, el predio se destinó al Servicio forestal y luego se destinó a astrónomos que utilizaron las parabólicas para transformarlas en captadoras de señales originadas en el espacio profundo, con el objetivo de estudiar el nacimiento y muerte de estrellas.

El final del proceso de cambio concluyó con el nacimiento del Instituto de Investigación Astronómica de PIGAH, conocida como Pari, a nivel mundial.

Cuando los astrónomos ingresaron al predio se encontraron con una instalación autónoma de agua y de tratamiento de aguas negras, que podían procesar miles de litros y un generador que producía 235 kilovatios de energía, suficientes para iluminar una ciudad pequeña.

Asimismo, en el emplazamiento había 2 edificios y un sistema de túneles de 360 metros que los comunicaban. (Jackemate.com)

 

(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política

 

 

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