El intendente municipal de Rosario, Pablo Javkin, presentó este lunes un informe pormenorizado sobre las medidas de prevención implementadas por la Municipalidad ante los pronósticos vinculados al fenómeno de El Niño.
Además, se refirió al trabajo coordinado de las distintas áreas municipales para anticiparse a los posibles escenarios climáticos y responder a las necesidades de la ciudad, y anticipó nuevas acciones.
De acuerdo con el informe publicado a comienzos de octubre por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las condiciones del fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) corresponden a una fase cálida o El Niño de fuerte intensidad.
Según los modelos dinámicos y estadísticos citados por el organismo, existe una probabilidad del 100% de que esta fase se mantenga durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026 y continúe intensificándose.
Por ello, el intendente Javkin expuso ante funcionarios de las áreas municipales involucradas en las acciones que se llevan adelante para mejorar el escurrimiento del agua, mantener la infraestructura de drenaje y reducir los riesgos de anegamientos en los barrios, así como habló en torno de las medidas destinadas a mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales contingencias climáticas.
«Estamos en pleno Niño, y eso tiene algunas cuestiones básicas a tener en cuenta”, afirmó edl jefe del ‘Palacio de los Leones’, y agregó: “Primero, las obras preventivas que estamos haciendo en desagües y canales pluviales, la intervención en el Ludueña, y sobre los canales de circunvalación, y el monitoreo en tiempo real sobre cada sumidero, como el funcionamiento de los conductos secundarios y los emisarios», detalló Javkin en rueda de prensa.
Explicó, asimismo, que estos trabajos preventivos se realizan porque «esperamos más agua que lo habitual, y esa agua a veces puede caer toda junta, y cuando cae toda junta es muy importante que todos los sistemas que la ciudad tiene funcionen adecuadamente», anticipó.
En este marco, Javkin, al distinguir dos tipos de situaciones a diferenciar, explicó que “hay lugares donde vamos a tener anegamientos transitorios producto de la cantidad de lluvia, eso es limpieza. Más limpios somos, menos anegamientos transitorios».
Por otro lado, el intendente señaló que hay lugares de mayor riesgo vinculados a los arroyos, tanto en el extremo noroeste como en el extremo sudoeste de la ciudad.
«Está lo que tiene que ver con obra de infraestructura vinculada a los lugares de mayor riesgo por su cercanía a los arroyos, y todo lo que tenemos que trabajar en el durante del fenómeno y en el resto de la ciudad, en el mantenimiento limpio de los sistemas de sumideros. Las dos situaciones las tenemos que trabajar a la vez», sostuvo el jefe municipal.
El mandatario aclaró que «no hay que entrar en pánico, pero saber que nos tenemos que ocupar, que va a llover más que lo normal y que vamos a tener, como estamos viendo, crecida de los ríos».
Sobre las obras de infraestructura más relevantes en las zonas de mayor riesgo, el intendente destacó la pronta inauguración de «la avenida Newbery, en el noroeste. que contiene un emisario muy importante, y la cascada del Saladillo en el sudoeste».
Y amplió: «Cuando se inició la obra del Saladillo, alguien dijo que la íbamos a terminar de valorar el día que tengamos una crecida importante. Bueno, estamos en ese punto. Si bien la obra todavía no está a terminada al 100%, tiene hecha las pantallas principales para que la cascada no retroceda».
Limpieza y mantenimiento de arroyos, canales y zanjones
Entre las principales acciones que viene desarrollando el municipio desde hace meses se encuentran la rectificación de zanjones y la limpieza de reservorios, canales a cielo abierto, captaciones, sumideros, desagües y cañerías.
Los trabajos se concretaron en diferentes zonas de la ciudad, pero principalmente en sectores de los barrios Olímpico, Nuevo Alberdi, Hostal del Sol Este, Tango y Los Pumitas, con el objetivo de recuperar y conservar la capacidad de conducción del agua y favorecer el funcionamiento de la red de desagües pluviales.
En cuanto a las tareas de higiene en canales, además de las grandes desembocaduras, se realizaron limpiezas en 14.8 km en el noroeste, norte y sur de la ciudad. Asimismo, se ejecutaron 124.302 metros lineales de limpieza de desagües y rectificación de zanjas.
En cuanto a limpieza de sumideros, en lo que va del año se intervinieron 13.134 captaciones, en un trabajo conjunto con Aguas Santafesinas.
En ese sentido es importante destacar que, a partir de un sistema de georreferencia, cada sumidero está identificado, logrando así marcar cuando fue su último mantenimiento, donde hubo algún punto crítico y donde es necesario reforzar la frecuencia.
También adelantó que se ejecutan tareas de limpieza de zanjones y desagües, desmalezado y recolección de residuos diseminados en las Colectoras de Cirunvalación: avenidas Juan II y José María Rosa. Los trabajos ya finalizaron en sectores comprendidos entre Juan José Paso y avenida Eva Perón; Pellegrini y 27 de Febrero; 27 de Febrero y bulevar Seguí; y avenida Presidente Perón y las vías del ferrocarril.
Actualmente, las intervenciones avanzan entre Juan B. Justo y Sorrento y se prevé continuar en otros tramos de las colectoras, entre ellos Eva Perón y Mendoza, Mendoza y Pellegrini, Ovidio Lagos y bulevar Avellaneda, y San Martín y Ayacucho.
Por su parte, el Gobierno de la provincia de Santa Fe ejecutó tareas de mantenimiento y reacondicionamiento de arroyos y calanes, sumando un total 322 kilómetros —contemplando los canales Ibarlucea, Salvat, arroyo Ludueña y Saladillo—.
Obras pluviales
Durante el año se ejecutaron obras de desagües pluviales en distintos puntos de Rosario, con una construcción total de 33.000 metros lineales de nuevos conductos y 1.221 unidades de captación y sumideros, en el marco de obras de pavimento a nivel definitivo.
Las intervenciones abarcan barrios, corredores viales y espacios verdes de la ciudad. Entre los sectores incluidos se encuentran: barrio Empalme Graneros con 9.275 metros de desagües y 498 sumideros; barrio Triángulo con 3.578 metros de desagües y 105 sumideros; barrio Uriburu y la Guardia con 2.456 metros de desagües y 107 sumideros. También se desarrollan trabajos en Las Delicias (2.218 metros y 82 sumideros), Tiro Suizo (1.756 metros y 61 sumideros), Las Heras (857 metros y 24 sumideros), Lomas de Alberdi (1.081 metros y 69 sumideros) e Irigoyen (1.386 metros y 50 sumideros), entre otros sectores.
Las obras comprenden, además, intervenciones puntuales en calles y avenidas como bulevar Segui entre Oroño y San Martín, avenida Casiano Casas, avenida Carrasco, avenida Jorge Newbery, y el entorno de la Terminal de Ómnibus, del Parque de la Cabecera, del Hospital Regional Sur, y del Parque Sur, con el objetivo de ampliar y mejorar la infraestructura destinada al escurrimiento del agua de lluvia.
Intervención en barrio Las Flores y sectores cercanos al Saladillo
En paralelo a las obras de desagües pluviales, el municipio lleva adelante intervenciones en los barrios Las Flores Sur, Puente Gallego, Piamonte y La Paloma, destinadas a mejorar las condiciones de protección ante posibles crecidas del arroyo Saladillo.
En particular, en Las Flores Sur se está reconstruyendo el terraplén sur para resguardar las viviendas y a las familias que viven en el sector. Los trabajos incluyen la construcción y prolongación de un nuevo terraplén, la unificación de zanjas en una nueva canalización y la instalación de alcantarillas debajo de caminos existentes.
Además, se realizaron tareas de limpieza y desobstrucción de canales y zanjones en 717 metros lineales, en el tramo comprendido entre el arroyo Saladillo y el terraplén. A esto se suma la reparación y el reacondicionamiento del desagüe pluvial ubicado en la intersección de Flor de Nácar y Hortensia.
Emergencia, estaciones meteorológicas y otras medidas de prevención
Más allá de las tareas que se vienen desarrollando, la Municipalidad pondrá nuevas acciones para fortalecer el trabajo en materia preventiva y evitar situaciones de riesgo. Para ello, el intendente impulsará la adhesión a la Ley N° 14.477, que declara la emergencia hídrica en todo el territorio provincial para hacer frente a los efectos del fenómeno climático El Niño.
Esta normativa facilita la asignación de un fondo especial de recursos para destinar a obras de infraestructura, desagües, canalización, alteos y refuerzo de defensas, entre otras cosas.
Otra de las medidas a adoptar será el incremento de las multas por arrojar residuos, con sanciones más severas para las conductas que aumentan el riesgo por abandono, depósito o desechos de elementos, desperdicios, objetos y/o sustancias fuera de los contenedores, volquetes, falta de eliminación de yuyos, malezas en veredas, o vertido de residuos o efluentes en forma indebida.
A su vez, se procederá de manera expeditiva al derribo de construcciones sobre zanjas y se aplicarán sanciones por la obstaculización de cualquier forma la normal circulación de los drenajes a cielo abierto, canales, zanjas, como asimismo cualquier sistema de evacuación de líquidos pluviales.
En materia de monitoreo climático, se incorporan 12 estaciones meteorológicas, instaladas en centros municipales de distrito y en barrios considerados críticos, entre ellos Las Flores y Empalme Graneros. Estos dispositivos permitirán registrar mediciones en distintos puntos de la ciudad.
Además, se establece la puesta en funcionamiento del Comité Operativo de Emergencia (COE), que realizará un seguimiento preventivo permanente para anticipar puntos críticos y anegamientos. También impulsará talleres y charlas en los distritos junto a clubes de río, vecinales y organizaciones barriales, y propiciará la difusión de pronósticos meteorológicos, impactos esperados y medidas de autoprotección comunitaria.
Por su parte, la Secretaría de Ambiente y Espacio Público reforzará los servicios de higiene urbana, el barrido de calles, el desmalezado de espacios verdes y la limpieza de drenajes a cielo abierto.
En materia de arbolado, continuarán las tareas de poda y escamonda para reducir riesgos durante las tormentas, además de la extracción y el reemplazo de ejemplares secos o enfermos. También la reparación de columnas de alumbrado cuyas bases presentan deterioro, con el objetivo de prevenir posibles caídas durante temporales.
Por último, el municipio recuerda a la ciudadanía la importancia de colaborar con la higiene urbana y respetar el horario establecido para sacar los residuos, de 19 a 21. Las bolsas deben depositarse dentro de los contenedores y cestos correspondientes, y no dejarse fuera de ellos.
Al tiempo que se sugiere que las vecinas y vecinos revisen canaletas y desagües de sus viviendas, como así también retiren de los balcones, terrazas y patios elementos que puedas volarse (macetas, chapas, adornos, entre otros).
Se informa además que ante inundaciones, calles anegadas o consecuencias de tormentas severas; caída de árboles, ramas grandes caídas o postes de luz inclinados; cables sueltos o columnas eléctricas que largan chispazos, derrumbes de estructuras o mamposterías, se encuentra disponible la línea gratuita 103, las 24 horas los 365 días del año.
Estado de situación del Río Paraná frente a Rosario
De acuerdo a los datos proporcionados por Prefectura Naval Argentina, el Río Paraná frente a Rosario alcanzó la semana pasada los 3,35 metros de altura, la medida más alta registrada desde agosto de 2019 y se prevé que siga subiendo. Y es de destactar que sólo en el último mes creció un metro.
A la par, los pronósticos indican que para fines de octubre, la altura más baja del Paraná sea de 3,90 metros y la máxima de 4,70 metros. Inlcuso, el Instituto Nacional del Agua estima que para finales de mes se puedan alcanzar los niveles de alerta (5 metros).
Cabe destacar que días atrás se abrieron las compuertas de las represas de Itaipú y de Yaciretá por el aumento del caudal del río Paraná en Paraguay y Brasil a raíz de las intensas lluvias en esos países. Dicho crecimiento podrá verse reflejado en esta región.
En este marco, es importante remarcar que el crecimiento del río condiciona el normal escurrimiento, tanto de los arroyos como de los conductos pluviales que atraviesan la ciudad. Para que el sistema funcione correctamente, las captaciones deben estar liberadas.
Por otro lado, entre los arroyos Saladillo y Ludueña, Rosario recibe el agua de 450 mil hectáreas de toda la región. Ante este fenómeno climático podría producirse un incremento del caudal de los arroyos mencionados y del río Paraná, aumento el potencial riesgo de desbordes.
Además, la ciudad cuenta con emisarios, canales, conductos pluviales y desagües que integran su infraestructura hidráulica, permitiendo el escurrimiento de las lluvias por canales subterráneos.
Es por ello desde diferentes áreas del municipio están trabajando en conjunto para desarrollar tareas de prevención, monitoreo y de mantenimiento de las infraestructuras y disminuir los riesgos ante una situación de emergencia hídrica. (Jackemate.com)


