Hora local en Rosario:
Comparte este Articulo...

 

 

 

 

Por Ricardo Marconi (*)

Quienes se asoman diariamente a las informaciones sobre el conflicto EE.UU. –Irán, antes que nada y a modo de introducción, deben saber que el Pentágono divide al orbe en cinco sectores de mando.

La división territorial se compone de: NORTHCOM (Mando Norte); CENTCOM (Mando Central); SOUTHCOM (Mando Sur); Mando del Pacífico (Pacom) y ENCOM (Mando Europeo).

Precisamente el CENTCOM linda con el ENCOM en la frontera entre Turquía e Irán. Es la resultante, lo citado, de un mundo descentralizado del mando, consecuencia, a su vez, de un mundo complejo en el que, a veces, el personal militar con contacto directo con el enemigo debe tomar decisiones interpersonales.

Ello, permite exponer que pequeñas unidades letales y expertas en guerra de guerrillas y adaptadas al entorno del campo de batalla, pueden conseguir resultados positivos en ocupaciones terrestres en territorios precisos, pero no en extensos como los que tiene Irán.

Bases y unidades

Estados Unidos posee bases y derechos de bases en 5 países y territorios de ultramar, donde hay tropas desplegadas desde   Groenlandia a Nigeria y desde Noruega a Singapur, implicando grandes porcentajes del Producto Bruto Interno destinado a Defensa.

De esta manera la colonización, la defensa fronteriza y la expansión territorial genera, en nuestro criterio lo que podría denominarse una cultura de guerra.

La huella global generada por el 11/9, marcada en Estados Unidos, hizo que se hiciera hincapié en la movilidad y la dispersión de las fuerzas para enfrentar al islamismo radical.

De esta forma, el A, B y C del CENTCOM, en territorios -donde la actividad terrorista es la base de la sustentación política-, se hace preciso controlar aldeas, tribus y hasta familias que poseen el dominio desproporcionado de armas.

Es más, a modo de ejemplo, debemos apuntar que, en Yemen, un territorio donde viven alrededor de 20 millones de personas. la actividad más importante estaría en manos de empresarios dedicados a la venta de armas, de lo que se infiere que la población utiliza armamento de variado tipo, a lo que suma una mentalidad comercial que preocupa al gobierno de Riad que conoce al dedillo que la población apoya a Irán.

Precisamente en el territorio Yemení, en noviembre del 2022, Al Qaeda había asentado sus terroristas y la Embajada de Estados Unidos decidió denegar permisos de ingreso a sus coterráneos, ya que la inteligencia norteamericana había atacado a guerrilleros conducidos por Alí al Harithi.

Yemen, en árabe significa “mano derecha”, ya que el territorio quedaba “a la derecha” de Alejandría. Ese país es el núcleo demográfico de la Península Arábiga, donde elevaciones volcánicas y formaciones que parecen castillos de arena, enmarcan una red de oasis que mantienen desde la antigüedad poblaciones urbanas.

Es que desde el 800 AC al 500 DC, se instalaron allí reinos tribales de la Península Arábiga que se dedicaron, con enjundia, a las luchas intestinas, mientras los mercaderes se dedicaban a contactarse con África y el sur de Asia y, asimismo, desde la India importaban diamantes, zafiros y lapislázuli, así como pimienta que proveía África junto a marfil y plumas de avestruz.

Los sabeos de Yemen, a su vez, exportaban incienso y mirra para aromatizar altares funerarios en el mundo, creando la denominada Ruta del Incienso, mientras colonizaban Somarilandia y Etiopía. Eso sí, a pesar de la formación de imperios comerciales, nunca lograron dominar Yemen en su totalidad.

Tras la somera y brevísima exposición introductoria sobre el conflicto que nos ocupa, vamos de lleno a los últimos acontecimientos producidos para evitar más pérdidas de vidas en la guerra aludida.

El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Arghchi, al momento de concretarse este comentario, aterrizó en Islamabad para mantener reuniones con dirigentes de Pakistán, entre los que se encuentra el primer ministro Shehbaz Sharif y el jefe del ejército paquistaní, esto es el mariscal de campo Asim Munir, designado mediador principal.

¿En el Pentágono se estará ya planificando la futura III Guerra Mundial?

Hay que recalcar que Araghchi, posee una vasta experiencia en negociaciones, con casi 30 años desempeñando diversos cargos diplomáticos. De 63 años, nació en la ciudad central de Isfahán y, siendo adolescente, se ofreció como voluntario para combatir en la guerra entre Irán e Iraq, tal como hicieron decenas de miles de jóvenes iraníes.

Tras obtener su doctorado en la Universidad de Kent, en Inglaterra, Araghchi se incorporó al Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán y, a lo largo de los últimos 20 años, ha formado parte de las delegaciones iraníes encargadas de los asuntos nucleares.

Araghchi fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores en 2024 por el presidente Masoud Pezeshkian, con el mandato de lograr el levantamiento de las sanciones. Poco después, inició negociaciones con el enviado estadounidense Steve Witkoff en relación con los programas nucleares y de misiles balísticos de Irán; unas conversaciones que, a la postre, resultaron infructuosas.

Araghchi, por otros negociadores ha sido descrito como una figura sumamente competente, con un dominio absoluto de los detalles. Su participación fue fundamental en la negociación del acuerdo de 2015 con las potencias occidentales, Rusia y China —un pacto que imponía límites al programa nuclear iraní—, antes de que el presidente estadounidense Donald Trump decidiera abandonar el acuerdo durante su primer mandato.

Funcionarios asesinados

Decenas de altos funcionarios iraníes han sido asesinados en ataques aéreos desde que estalló el conflicto a finales de febrero; sin embargo, Araghchi no parece haber sido un objetivo, tal vez porque se le percibe como un posible interlocutor en cualquier proceso de acuerdo o solución.

No obstante, para muchos analistas, la figura de Araghchi ha quedado eclipsada por la de otros funcionarios más cercanos al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y al nuevo Líder Supremo.

Por su parte, Munir es el encargado de facilitar la segunda ronda de conversaciones, ya que no se han podido subsanar los obstáculos diplomáticos más difíciles entre las partes en conflicto.

Asfixia económica

Mientras Munir se dedica a lo antedicho, el bloqueo naval estadounidense contra Irán asfixia los corredores económicos iraníes, produciendo una crisis de almacenamiento de petróleo y el aumento de precios de alimentos, mientras se incrementa a niveles indecibles el desempleo, lo que sucede a pesar de la experiencia de la economía irania, que ya ha se adaptó en otras oportunidades a sanciones paralizantes que transforman en precaria la condición económica de 92 millones de habitantes.

Los líderes de Irán son conscientes de que Trump, a su vez, está soportando presiones internas insoslayables de parte de los representantes del partido Demócrata que lo esperan   para el momento de las elecciones de mitad de mandato. Es probable que la cúpula iraní esté calculando que Trump cederá posiciones antes que ella.

Más muerte

A consecuencia de un ataque israelí en el sur del Líbano, cuatro personas perdieron la vida, según una información proporcionada por el Ministerio de Salud libanés.

Las víctimas circulaban en una moto en la localidad de Yahmar Al- Shaqif, a pesar del alto el fuego iniciado hace una semana. Del otro lado también hubo agresión, ya que el grupo iraní Hezboallah disparó más cohetes al norte de Israel.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) abatieron a “más de 15 terroristas en el sur del Líbano” este fin de semana, incluidos tres que viajaban en un vehículo cargado de armas.

El ejército israelí ha reiterado una advertencia a los desplazados libaneses para que no se acerquen a las zonas bajo control israelí en el sur del Líbano, nombrando a decenas de aldeas. Las FDI también comunicaron el sábado haber atacado lanzacohetes cargados situados fuera de la zona ocupada por Israel en el sur del Líbano.

“Mantenemos plena libertad de acción contra cualquier amenaza, incluidas las emergentes”, declaró el viernes el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. “Atacamos ayer y atacamos hoy”.

Condenan el asesinato de Amal Khalil

Un colega de Amal Khalil —la periodista libanesa asesinada por las fuerzas israelíes el miércoles— insistió en que los reporteros no se dejarían intimidar ni desistirían de realizar su trabajo, en un momento en que el gobierno británico intensifica sus llamados para la protección del personal de los medios de comunicación en la región.

Khalil es la cuarta trabajadora de los medios de comunicación asesinada por Israel en el Líbano desde marzo, un hecho que ha suscitado una feroz condena por parte de los grupos de defensa de la prensa, los cuales han advertido que el asesinato selectivo de periodistas constituye un crimen de guerra.

El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido denunció la muerte “inaceptable” de Khalil e instó a las autoridades israelíes a “garantizar que los trabajadores de los medios en el Líbano puedan desempeñar su labor de manera libre y segura”, en una publicación realizada en la plataforma X.

A principios de esta semana, un casco de prensa de color azul marino, flores blancas y de color crema, y ​​la bandera libanesa adornaban el féretro de Khalil en la ciudad de Sidón, donde los dolientes se congregaron para rendirle homenaje.

Las fotografías y los videos del funeral de Khalil en Baisariyah mostraron a cientos de personas portando imágenes de la periodista y coreando: “¡Allahu Akbar! (¡Dios es grande!)”.

Según el Comité para la Protección de los Periodistas, al menos 17 periodistas y trabajadores de los medios han sido asesinados en lo que va de 2026; todos ellos, en Medio Oriente.

Omar Nashabeh, compañero de trabajo de Khalil, insistió en que los periodistas “no tienen miedo” ante la campaña israelí, y añadió: “El tiempo lo demostrará”. (Jackemate.com)

 

 

(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política

 

 

 

 

Déjanos tu Comentario
Comparte este Articulo...