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Por Ricardo Marconi (*)

Tanto en Colombia como en Venezuela, como reguero de pólvora, han surgido insistentes versiones acerca del asesinato del negociador del acuerdo de paz de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, “Iván Márquez”, con el gobierno del presidente colombiano José Manuel Santos.

El episodio fue confirmado por la inteligencia colombiana que hizo saber lo sucedido mediante un atentado en el que perdió la vida Luciano Martín, de 67 años, alias Iván Márquez, jefe de la “Nueva Marquetalía” en la que estuvo durante cuatro décadas.  Por su parte, el actual presidente de Colombia Iván Duque no confirmó la información, aunque señaló que estaba esperando mayores datos para hacerlo.

Lo sucedido estaría relacionado con la guerra que las FARC llevan contra la disidencia del mismo grupo, debido a que los dos sectores buscan el control del narcotráfico y la minería ilegal del oro, como hemos venido informando en Jackemate.com.

La cuarta víctima del alto mando 

El líder de las FARC junto al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez Frías, su protector

Martín sería el cuarto alto mando ejecutado en los enfrentamientos, ya que antes sufrieron las mismas consecuencias sus lugartenientes “Romaña”, “El paisa” y “Jesús Santrich”. Este último íntimo amigo de Martín, quien en los últimos días estaba intentando viajar a Cuba o Nicaragua, ya que no se sentía seguro en Venezuela, ya que estaba siendo buscado intensamente por cazarrecompensas en territorio venezolano, donde fueron abatidos los mencionados componentes de su sector de las FARC.

Hay que decir que también se escuchan insistentes comentarios extraoficiales en los que se menciona como responsables de ese último homicidio a las fuerzas militares colombianas, lo que no ha sido confirmado oficialmente.

Antoni Usuga 

Vale recordar que en octubre de 2021 el gobierno de Iván Duque logró capturar a Antoni Úsuga, alias “Otoniel”, el líder del Clan del Golfo, tras lo cual el grupo se regeneró rápidamente y hasta se tomó el atrevimiento de determinar un “paro armado” por 4 días, de su grupo por la extradición del apresado a Estados Unidos.

Ello derivó en una situación muy particular en lo social, ya que “se congeló la vida en las ciudades y hasta se cortó la circulación de los camiones, mientras los ciudadanos, por temor, se quedaron en sus casas como en la época del Far West.

Es que, en esos días, los lugartenientes del apresado se enfrentaron para ocupar el lugar vacante hasta que quedó al frente Jobanis de Jesús Avila Villadiego (a) “Chiquito malo”, derivando ello en la escalada de la violencia.

Razones para matar o morir 

Como en Argentina –en algunos aspectos-, en Colombia las drogas, los minerales, la forestación, la extorsión, el secuestro y el tráfico de armas y personas, a gran escala, se transforman en dinero.

No sólo se reparten ganancias, también ocurre lo propio con los castigos inmisericordiosamente, contra quienes se cruzan en el camino de los grupos como las FARC, sin importar quienes sean.

Es por ello que hay miles de campesinos, líderes sociales y componentes de fuerzas de seguridad o de otras bandas que siembran con cadáveres las calles y las selvas de Colombia.

Las citadas fuerzas revolucionarias, que decían que estaban dispuestas a cambiar el mundo desde lo profundo de las Sierras, terminaron aunándose con los Barones de la Droga, dedicadas al multicrimen. (Jackemate.com)

 

(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política

 

 

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