Los trabajos hídricos para proteger la cascada del arroyo Saladillo, que divide los municipios de Rosario y Villa Gobernador Gálvez, prosiguen sin cesar a cargo del Gobierno provincial, luego de que el Ejecutivo nacional a cargo de Javier Milei no la priorizó entre sus inexistentes obras públicas. Sin esta obra de protección corría serio riesgo de derrumbe los puentes que atraviesan este importante curso de agua.
Lisandro Enrico, ministro de Obras Públicas de Santa Fe, destacó la sensibilidad del proyecto afirmando que “la intervención que impulsó el gobernador (de Santa Fe), Maximiliano Pullaro, para hacernos cargo de esta obra, asegura la conectividad para miles de vecinos que se trasladan diariamente entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez, a través del Puente Molino Blanco y la avenida de Circunvalación 25 de Mayo”.
Recordó que “por los temporales de los últimos meses, que llevan consigo altos registros pluviales, el caudal de agua hubiese continuado un retroceso natural de la cascada, aproximándose a los pilotes del puente. Por eso se le dio celeridad a esta obra, el peligro de derrumbe era inminente si no se actuaba”, agregó el funcionario.
“Son casi 10 mil vehículos que pasan todos los días, con gente que va a trabajar, estudiar o moverse dentro del área metropolitana”, aseveró Enrico y agregó: “Ya completamos la construcción del primero de los dos elementos de contención para la protección de la cascada del Arroyo Saladillo. Es decir, de la pantalla que está más próxima al salto de la cascada, que hoy está a unos 40 metros y marcará un tope a su retroceso”, precisó el ministro santafesino.
Puntualizó, seguidamente, que “actualmente, se completaron los 19 módulos de hormigón armado que componen el primer elemento de contención y se llevan ejecutados 43 de los 53 bloques de anclaje de la segunda pantalla. Ambas estructuras, están enterradas a 33 metros de profundidad a lo largo de 114 metros, permitiendo estabilizar el sector más crítico de la cascada, evitando su avance”, señaló.
“En estos momentos también se trabaja en la construcción de las vigas que conectan la primera pantalla con la trasera, lo que le dará un refuerzo mayor a su estructura para asegurar la misión de evitar el retroceso de la cascada en sentido del puente”, finalizó.
Una obra estratégica
Desde la Secretaría de Recursos Hídricos precisaron que, tanto el puente ‘Molino Blanco’ como el de la avenida de Circunvalación aseguran el paso de una localidad a la otra en menos de 10 minutos.
Sin esta obra que viene desarrollando la Provincia para contener el retroceso de la cascada, podrían verse afectadas ambas vías y los desvíos implicarían hasta 8 kilómetros y más de 20 minutos de traslado, afectando a usuarios de transporte público, la circulación de vehículos particulares y de carga.
Esta conectividad resulta clave para el funcionamiento logístico de la región por su vinculación con rutas productivas y accesos a zonas portuarias, impactando tanto en la actividad económica como en la dinámica diaria del Gran Rosario.
Las obras de protección incluyeron, en primera instancia, intervenciones en el Puente ‘Molino Blanco’, con el objetivo de reacondicionar su estructura y proteger los estribos. Mientras que, en la segunda etapa del proyecto, se centró en la construcción de dos pantallas subterráneas de contención, según la información brindada por la citada secretaría. (Jackemate.com)


