El Concejo Municipal rosarino aprobó en su sesión ordinaria de este jueves un Protocolo de Actuación ante Situaciones de Violencia de Género en el ámbito de la Administración pública de esta ciudad, tras un largo proceso iniciado en el 2018

La injerencia del protocolo será para toda entidad u organismo que dependa de la Municipalidad, así como los ámbitos que, a futuro, se incorporen, y abarca a organismos descentralizados, entes autárquicos, empresas o sociedades del Estado Municipal, sociedades de economía mixta o con participación estatal mayoritaria, y el Concejo Municipal.

Dentro de sus objetivos se plantea “garantizar un ambiente libre de discriminación, hostigamiento y violencia contra las mujeres y personas LGBTIQ+”. También se propone promover condiciones de igualdad y equidad, generar acciones destinadas a la prevención, difusión y capacitación del personal municipal; establecer canales de comunicación pertinentes para efectuar la difusión de los marcos normativos vigentes y el presente protocolo”.

Otros propósitos son “adoptar medidas tendientes a la erradicación de toda forma de violencia contra las mujeres y personas LGBTIQ+” y trabajar en la sensibilización, capacitación, investigación e información para la promoción y defensa de los derechos de las mujeres y personas del colectivo de la diversidad.

El protocolo se aplicará en aquellas conductas que impliquen situaciones de violencia de género. Es decir “todas aquellas conductas, acciones u omisiones que, de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, y basadas en una relación desigual de poder, afecten la vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también la seguridad personal de las mujeres cisgénero, transgénero y personas LGBTIQ+”.

Dentro de los tipos de violencia se incluye violencia física, psicológica, sexual, económica y patrimonial, simbólica y política.

La presidenta del cuerpo colegiado, la edil radical María Eugenia Schmuck, valoró la iniciativa acordada desde la comisión de Feminismos y Disidencias señalando que “quiero decirle a los varones del recinto, que está muy bien que estemos sentadas acá las mujeres porque cuando pregunto en cualquier lugar quién ha sido víctima de algún tipo de violencia de género, las que levantan la mano por unanimidad, son las mujeres”.

Y agregó: “La violencia es ejercida por esta sociedad patriarcal hace muchísimos años, siglos. Desde que entendimos que vivíamos en una sociedad violenta y patriarcal, empezamos a denunciar y por eso en un protocolo de violencia tienen que ser protagonistas las mujeres, no porque no creamos que los hombres no deban acompañar los cambios que el feminismo propone, sino porque no son víctimas de violencias por el mero hecho de ser hombres, sí las mujeres, sí las personas trans, sí todo el colectivo LGBTIQ+. Por eso tenemos que construirlo entre todas, por eso es que tenemos que ser protagonistas.”

La presidenta de la comisión de Feminismos y Disidencias, Caren Tepp, consideró “imprescindible inscribir este protocolo en el contexto de avance de las mujeres y las disidencias en las instituciones”.

Además, ponderó el trabajo que se dio al expediente en el marco de la comisión creada a fines del año pasado.

“La forma generosa de trabajo que nos dimos, nos permitió llegar a una redacción conjunta, que sin mezquindades toma lo mejor de cada uno de los proyectos elaborados desde las distintas fuerzas políticas, además de consensuarlo con los equipos de la nueva Secretaría de Género y Derechos Humanos del municipio”, sostuvo.

Concluyó afirmando que “es una victoria de todas, hemos conquistado una herramienta para enfrentar la reproducción de las violencias machistas en nuestros espacios de trabajo, para desarrollarnos en condiciones de igualdad, de manera libre y segura”.

Un largo camino

La ordenanza aprobada este jueves tuvo su origen en la presentación de un primer expediente por parte de Marina Magnani, de Unidad Ciudadana, a mediados de 2018. La iniciativa refería a un Protocolo para garantizar los derechos de las trabajadoras y edilas frente a situaciones de agresión o violencia en el ámbito institucional del Concejo Municipal, y sus dependencias.

Acompañaron esa propuesta original Norma López, edila del Frente de Todos-PJ; la ex concejala Celeste Lepratti, del Frente Social y Popular; María Eugenia Schmuck, del bloque Radical, y Caren Tepp, de Ciudad Futura.

Luego ingresaron iniciativas desde otros bloques, entre ellas, la adhesión al protocolo municipal instrumentado en 2018 por la ex intendenta socialista Mónica Fein, expediente presentado por Verónica Irizar y demás integrantes del bloque Socialista.

Otro protocolo de actuación para el ámbito municipal impulsado por Ciudad Futura- FSP y otro proyecto para establecer un procedimiento para la atención de violencia, acoso sexual y actos de discriminación, ingresado por Daniela León, de Unión Cívica Radical- Juntos por el Cambio, y acompañado por las concejalas Norma López, Ana Laura Martínez, Alejandro Roselló y Germana Figueroa Casas, todos del mismo bloque partidario. (Jackemate.com)

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