Cuatrocientos kilogramos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, valuado en unos diez millones de dólares en el mercado delictual, fueron decomisados este viernes al cabo de once allanamientos concretados en Rosario y en las vecinas localidades de Arroyo Seco, General Lagos y Albarellos, por los cuales también fueron detenidas cinco personas, automóviles de alta gama, y armas de fuego, entre otros elementos.

Los procedimientos cumplidos fueron el fruto de investigaciones realizadas durante el último año y medio por agentes especiales de la Policía Federal Argentina, quienes contaron para concretar los allanamientos órdenes libradas por el juez federal rosarino Marcelo Bailaque.

La titular de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal Argentina, comisario general Inés Martínez, se trató del decomiso “más grande de este tipo de droga en la provincia de Santa Fe de la última década” y se concretó al cabo de dos importantes investigaciones que se venían realizando en forma paralela en torno a las operaciones de un mismo grupo delictual, cuyos integrantes serían familiares entre sí.

Los agentes de Drogas Peligrosas incautaron, según el informe brindado en las puertas de la delegación rosarina de la citada superintendencia, situada en avenida Francia al 1200, trescientos sesenta y nueve panes de cocaína de máxima pureza que en conjunto sumaron 400 kilogramos de este estupefaciente, unos 30 vehículos de alta gama, inmuebles comprados con el dinero por la comercialización de esta droga y documentación probatoria del negocio ilegal que llevada esta banda local.

De acuerdo con las investigaciones, el estupefaciente provenía del Paraguay y era traído hasta esta provincia en vuelos clandestinos, y la carga era arrojada del avión en un pasaje rasante o se lo descargaba del avión que aterrizaba unos instantes.

Los detenidos, cuas identidades no fueron suministradas, no contarían con antecedentes previos en la Justicia Federal por delitos de esta naturaleza, pero pudo saberse que integrarían una especia de “clan familiar” dedicado a esta actividad ilegal.

La droga proveniente del Paraguay, al parecer los detenidos tendrían afiladas relaciones con una poderosa banda de narcos con asentamiento en el vecino territorio, vendía dicha droga una parte en esta ciudad y mientras que otra parte era comercializada en la provincia de Buenos Aires, la que era trasladada en camionetas con custodia especial.

Fuentes judiciales y policiales coincidieron en indica que el fiscal federal santafesino Walter Rodríguez tenía a su cargo una parte de las investigaciones, mientras que en su colega rosarina Adriana Saccone lideraba otra pesquisa en esta zona de la provincia.

Al cabo de un tiempo las investigaciones se unificaron en el Juzgado Federal rosarino a cargo de Marcelo Bailaque, quien libro las órdenes de allanamientos que permitieron este importante decomiso que, en el caso de estirarse, alcanzaría el peso de una tonelada en el narcomenudeo poblacional.

El importante cargamento de estupefaciente fue encontrado por la Policía Federal Argentina en un garaje de la vecina Villa Gobernador Gálvez y estaba disimulada en bolsas plásticas de color negro del tipo consorcio de edificios en el interior de una costosa camioneta importada BMW X5, cuyas chapas patentes no trascendieron.

La comisario general Martínez afirmó que “la droga llegó la semana pasada” y que la citada camioneta “ya estaba preparada para salir con el cargamento hacia su destino final” que, como anticipamos, eran distintas localidades del Gran Buenos Aires.

Por su parte, el jefe en Rosario de la División Antidrogas de la Policía Federal Argentina, Raúl Hirsch, se mostró sorprendido por la cantidad de droga incautada porque para él “excede enormemente la demanda, no solo de la ciudad de Rosario y su zona, sino de la provincia de Santa Fe”, por lo que estima que en esta zona del país quedaba una parte de ese estupefaciente para ser vendida por los detenidos a bandas rosarinas, mientras el resto era enviado a Buenos Aires y otras áreas del país.

“Esta droga no se comercializa en el estado de máxima pureza en la que fue encontrada dentro del vehículo estacionado en un garaje de Villa Gobernador Gálvez, sino que se estira con productos químicos en laboratorios montados para ello y puede llegar a triplicar la cantidad encontrada, por lo que estaríamos ante una carga que puesta en el mercado rondaría los 1.200 kilos de cocaína con un valor de 10 millones de dólares aproximadamente”, apuntó la comisario general Martínez.

Sobre los detenidos solamente trascendió que eran tres hombres y dos mujeres, todos ellos mayores de edad. Dos integraban una pareja, otros dos eran hermanos entre sí y el quinto era una mujer.

Además de los delitos vinculados al narcotráfico, el fiscal de la causa tendría pensado solicitar, además, la indagatoria por el presunto delito de lavado de activos, al incautarse unos 30 rodados, tres inmuebles, una embarcación y, aparentemente, se habría detectado una importante inversión en viajes de placer con destino a países caribeños realizados por los detenidos como también que adquirieron boletos para un próximo vuelo a la catalana ciudad condal de Barcelona.

Los detenidos tenían dos camionetas marca BMW X5 color negro en las que acopiaban la droga y en su accionar delictivo eran “muy escurridizos”, dejó trascender uno de los investigadores al periodismo, quien desde hace más de un año venía siguiendo el accionar de esta banda, la que demostró su poder económico cuando cambió tres camionetas de alta gama en un mes. (Jackemate.com)

 

 

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