Hora local en Rosario:

 

 

 

 

Por Ricardo Marconi (*)

Horas antes que se produjera el operativo policial, de una envergadura inusitada, generado en un galpón de Génova al 2400, en el barrio Empalme Graneros, en la zona noroeste de Rosario en el que se secuestraron 1.658 kilos de cocaína, -que tras algunas escalas previas y posteriores se pensaba entregar en Dubai-, desarrollamos lo más meticulosamente posible, detalles de la penetración de dos grupos de traficantes brasileños en Argentina como lo son el PCC y el Comando Vermelho. 

Las consecuencias resultantes del operativo de fuerzas de seguridad conjunta, – preparado durante varios meses con la recolección de información y concretado el mismo día de nuestra publicación-, permitió el desbaratamiento de una banda de 12 detenidos –siendo uno de Rosario-, a los que se les destruyó la posibilidad de comercializar, a costa de la sangre y la vida de argentinos y extranjeros, la suma provisoria de 60 millones dólares.

Allanamientos 

Vale recordar que los allanamientos de la Superintendencia de Drogas Peligrosas y de la Agencia Regional de la Policía Federal tuvieron lugar, al parecer sin conocimiento de la policía provincial, en horas de la madrugada del viernes 26 de agosto, en Funes y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santiago del Estero, donde se incautaron 12 vehículos de alta gama, luego de seis meses y se determinaron las implicancias de la maniobra delictiva y la determinación de las responsabilidades, junto a los roles de los protagonistas.

En principio, cabe recalcarlo, en el cúmulo de datos que se proporcionaron a los argentinos por los medios, en relación con el hallazgo de la droga, muy poco se dijo acerca de los 50 kilos de cocaína que estaban preparados como pago a los que, teóricamente, estaban a cargo de la seguridad del lugar.

Especialistas en la materia que nos ocupa, sabe que esa cocaína “de máxima pureza”, puede multiplicarse, en ese estado químico, por un mínimo de seis veces, implicando ello que hubiera servido a los traficantes locales para sembrar Rosario de alrededor de 300 kilos estirados para armar dosis de un gramo.

Puede Imaginar el lector el beneficio económico lo que obtendrían los vendedores locales por sólo servir de intermediarios de la guarda y custodia del “material” hasta los primeros días de setiembre, oportunidad en que se realizaría el envío a Dubai, a través de Europa.

Millonaria pérdida de los “contactos” 

Ocurrido el allanamiento del galpón, los contactos globales se quedarán sin recibir la droga y ello les producirá una pérdida económica millonaria, a lo que se suma el temor de ser “escrachados” con nombres y apellidos por los detenidos, quienes se verán obligados y necesitados de declarar para reducir su pena.

Eso lo sabe la delegación en nuestro país de la Drug Enforcement Administration (DEA), para utilizar esa ventaja e incrementar las detenciones en Argentina y para colaborar con los policías colombianos y europeos para que hagan lo propio.

Récord de asesinatos 

En un 2022, donde se ha batido el récord, en Rosario y su hinterland -como les gusta decir a los funcionarios de las áreas de producción del Estado-, del número de asesinatos de protagonistas del menudeo de la droga, en todos sus estamentos, así como el de los ciudadanos mayores y menores, que nada tienen que ver con el tráfico, pero que sufren en carne propia la mala suerte de recibir disparos de tiroteos entre bandas, incrementando la pérdida de vidas inocentes.

A ellos deben sumarse los heridos graves, los que posiblemente incrementarán las pérdidas de vidas humanas. Es que resulta muy grande el capital que se ha puesto en funcionamiento por parte de los “traficantes inversores” como para no mirar para otro lado.

Un interlocutor de quien esto escribe expresó su preocupación preguntándose ¿los jueces federales de Rosario tenían conocimiento previo de lo que había decidido el juez federal de Campana?

No tengo la respuesta. Sólo recuerdo que Argentina es la tercera exportadora de droga ilegal de América Latina y que el operativo de Rosario ya tuvo, al menos, sonados antecedentes con la Operación Carbón Blanco, con 42 toneladas de cocaína y otro cargamento, en 1978, de alrededor de 200 kilos. Fue el año del Mundial de Fútbol, coincidentemente con el que se realizará este año en Qatar. 

Viaje probable 

Postal de miembros del llamado ‘Comando Vermelho’ en una de las favelas cariocas

Es verosímil que la banda detenida, en el pasado cercano, haya enviado a Europa algún cargamento de cocaína anterior por algún otro puerto, antes que se decidiera preparar el interceptado en Rosario. Es el modus operandi habitual para reducir pérdidas.

La Policía Federal aseguró mediante su vocero en el operativo en Rosario, que “la investigación se venía siguiendo desde hace varios meses” y no extrañaría que la misma tuviera un infiltrado en la gavilla, lo que posibilitaría hacer el allanamiento en el galpón en el momento justo.

Los funcionarios que hacen investigaciones antidrogas, se desempeñan en función de un tríptico ante consultas periodísticas: Esto es, no sabemos, no podemos y, a veces, no queremos resolver a fondo la cuestión hasta el instante que nos convenga”.

Las escalas 

En el negocio de los traficantes hay una realidad indubitable: el mercado tiene distintas escalas y los 50 kilos a los que hicimos referencia tangencial, permiten desarrollar varias de ellas como el narcomenudeo y la instalación de cocinas de droga, entre otras que han generado, hasta el momento, sólo en Rosario, un aterrador número de crímenes.

Droga y ola de homicidios 

Los investigadores que venían siguiendo el caso ya tenían detenido a José Damián Sofía “el tano Sofía”, al que se lo vinculó con una amenaza a la jueza Arroyo Salgado, quien lo tenía en la mira por un doble crimen.

Las averiguaciones que se venían haciendo permitieron secuestrar 680 panes de cocaína con el sello de las marcas destinadas a carteras Gucci y Luis Vuitton. La droga tenía destino europeo, en una primera fase, para los mayoristas y dealers y el segundo paso era el Medio Oriente, que como debía sortear restricciones y controles más fuertes, en función de la mayor distancia a cubrir, lo que duplica el valor recaudatorio, como mínimo.

Sofía, de 57 años, es la pieza clave en la historia, ya que se le imputó infracción a la Ley 23.737, contrabando internacional de estupefacientes, lavado de dinero producto del narcotráfico y asociación ilícita, en carácter de organizador, a lo que debe sumarse la investigación producida por los asesinatos de su ex chofer y la pareja del chofer. Aun con todos estos antecedentes se hallaba libre.

Sofía, detenido nuevamente en su casa de Haedo, estaría vinculado a Gustavo Sancho, otro peso pesado de San Martín.

La justicia y los investigadores estiman que Sofía se hallaría vinculado a españoles y colombianos que envían sus cargamentos de cocaína a Dubai.

La Aduana logró identificar y detener al operador registrado para mover el alimento balanceado con que se encubrieron los ladrillos de cocaína que se cargarían en un barco con destino a Medio Oriente.

Se trataría de un individuo de apellido Pérez, cuyo nombre comercial de fantasía es Pepe Cereales, con domicilio en Santiago del Estero, dato logrado al detectar la carga probable a través del cruce de causas federales en marzo pasado, cuando se habría detectado a Bodizar Ratkovic, quien posee antecedentes en Argentina, entre los que figurarían su imputación por trasladar 165 kilos de droga a Europa, en un buque disimulado en un cargamento de cereales.

La logística España-Dubai 

El cargamento de droga de Rosario, mezclado con los pellets de maíz, al momento del procedimiento federal no habría sido contratado y, obviamente, no había destino declarado. Lo que sí se habría detectado es el giro del dinero desde España para importar los pellets, así como la empresa logística en España que tendría a su cargo el trasbordo a Dubai y el nombre del argentino, afincado en Puerto Madero como participante en la financiación.

Es de destacar que es la División Hidrovías del Paraná de la Policía Federal la que controla los barcos en los que se sospecha la existencia de cargas ilegales.

Cuando se sospecha de cargamentos de drogas en conteiner en algún barco amarrado en el puerto de Zárate, la policía solicita escaneos para determinar si en el interior de una carga hay otra y con ese mecanismo Prefectura Naval logró detectar 78 kilos de cocaína, cargados en Asunción, Paraguay, -que llevaba semillas de chía-, con destino final a Amberes, Bélgica.

No nos engañemos, lo ocurrido en Rosario y en Argentina, no ha sido el procedimiento más importante registrado respecto del decomiso de drogas, se trata de uno más.

Carbón de valor millonario 

Debemos recordar los operativos Strawberry en 1997, con 2177 kilos; Bobinas blancas, en 2017, con 1.862 kilos, Águila Blanca, en 2017 con 1.800 kilos y Carbón Blanco.

En este último caso, su financista Leopoldo Carrena – según la Justicia-, realizó con los dividendos obtenidos múltiples millonarias inversiones en los Estados Unidos para el imputado capo narco fallecido Carlos Salvatore.

El expediente judicial hace mención a cargamentos que salían ocultos Carrena, el cerebro financiero, fue detenido por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en un lujoso edificio de Playa chica, Mar del Plata, a solicitud de los fiscales federales Federico Carniel y Carlos Amad, Mario Villar y Laura Roteta, de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos, más conocida por Procelac. Salvatore y Patricio Gorosito, por el contrabando de cocaína a Portugal recibieron condenas de 21 y 19 años, respectivamente.

Gorosito murió en su residencia de Arroyo Seco, en Santa Fe, donde cumplía su sentencia y el 8 de marzo de 2019, el Tribunal Oral Federal de Resistencia sentenció por lavar dinero a Ricardo Gassan Sabba, Silvia Vallés Paradiso y a Santiago Ferrer, esposa y suegro de Salvatore a siete y nueve años, respectivamente, a lo que se agregó una multa equivalente al cinco veces el monto de la operación, junto al decomiso de los activos. Carrena había conformado 43 sociedades en los estados de Florida, Delaware y Nevada.

Carrena, cinco días antes del pedido de decomiso judicial, logró que le transfiera Salvatore, por medio de una de las empresas fantasmas la suma de 380.000 dólares. Asimismo, utilizó otra compañía para hacer perder la pista de una propiedad en Miami.

El 10 de junio de 2018, mediante una transferencia, envió Carrena 298.000 dólares a Renacer 6 N LLC y vendió una propiedad a 82.000 dólares menos de lo que la adquirió. La empresa sólo fue creada 10 días antes de la operación financiera, para esa maniobra, según se desprende la causa. La PSA se habría presentado en escribanías para detectar documentación.

Otro inmueble se detectó en Collins Avenue, en Miami y con el mismo se realizó otra operación de lavado de dinero, utilizándose otra sociedad que se constituyó en agosto de 2010. Los traspasos con este inmueble terminaron, según fuentes judiciales, en manos de Carrena.

Un nexo a considerar 

Es necesario considerar que existió, entre otros, un nexo entre la banda de narcos brasileña PCC y argentinas, investigado por un triple crimen ocurrido tras una boda en las cercanías de Rosario. 

Su nombre es Gilberto Aparecido Dos Santos, pero todos lo conocen por el sobrenombre de Fuminho, quien se manejaba como una especie de fantasma desde hacía más de dos décadas hasta que terminó detenido por la Policía Federal de Brasil, en un operativo conjunto con la DEA, en un lujoso hotel de Mozambique en abril de 2020.

Fuminho, quien había ingresado clandestinamente un par de veces a Argentina era uno de los líderes más importantes del Primer Comando Capital y ha sido una pieza valiosa `para que los narcos hicieran crecer en el mundo del crimen organizado de Latinoamérica. (Jackemate.com)

 

(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política

 

 

Déjanos tu Comentario
Comparte este Articulo ...
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin