Por Oscar Raúl Schiappapietra (*)

Acaba de finalizar las elecciones en EE.UU. proclamándose presidente a Joe Biden, y se produjo aquello de “daños colaterales por fuego amigo”, el cual se lo ocasionó los votos obtenidos por la candidata del Partido Libertario Jo Jorgensen.

Aun no siendo el conteo de votos definitivo, es evidente que los votos obtenidos por la candidata del Partido Libertario provienen una parte de quienes antes no votaban a nadie o de aquellos que lo hacían por el Partido Republicano.

Provisoriamente el conteo de los votos le ha dado a la candidata libertaria en algunos estados un 0,5% de los votos, cuando Trump perdió en dichos estados por entre un 0,10% y 0,20%

Es también evidente que allí, como en nuestro país, hay gente que no se siente representada por los partidos o coaliciones que se turnan en el ejercicio del poder, aquí representados por Espert, Milei, entre los más conocidos.

También es cierto que los errores cometidos en su gobierno, así como las actuales indecisiones y contradicciones de ‘Juntos por el Cambio’, dejan a muchas personas insatisfechas, y se lo ve en las masivas manifestaciones en la que una multitud cada vez mayor sale a la calle a protestar sin que la mayor coalición opositora pueda capitalizarlo, más aún cuando un sector de sus dirigentes hasta manifestó estar en contra de las movilizaciones.

Hasta ahora no se ve en Juntos por el Cambio –contradicciones mediante- una propuesta que nos llegue a la ciudadanía que ha madurado y mucho, y a la cual no se la podrá seducir en el futuro con sólo la apelación al voto a una persona, es necesario que se comprenda, que, si del otro lado hay un mesianismo del seguimiento a una persona, de este lado no se puede combatir con la misma medicina.

Entiendo que la madurez alcanzada por la población –al menos de la parte en la que me incluyo- no alcanza más votar por oposición a otro, será necesario una clara propuesta que nos muestre como salir del pantano.

Mientras esto no ocurra las propuestas del Partido Libertario o similar seducirán a más de uno, que no repararán en el pensamiento anarquista de este partido (no se enojen los libertarios ya que no creen en el Estado como tampoco los anarquistas, y tanto es así que su candidato a Vice en EE.UU. se considera anarquista), y cuando esto suceda los votos que se lleven seguramente saldrán de un votante desencantado de JxC.

Si eso sucede, como en el caso de los seguidores de Trump que ya culpan de su derrota a los Libertarios, JxC tenderá a culpar –como ya se hizo el año pasado a Espert y Cía- a los libertarios nativos, sin haber comprendido que pasó el tiempo del seguimiento a una persona, ya que lo que importa para salir de la ciénaga en que estamos, es tener una propuesta clara y animarse a decirla y discutirla que incluya los tabúes de la política, reforma del estado, reforma impositiva, nueva ley de coparticipación federal, reforma laboral para empezar.

Esto no es una quimera, ya que la mayoría de los sindicalistas no estatales, saben que se les viene la noche, que se perdieron y seguirán perdiendo cientos de miles de puestos de trabajo, que si no hay inversión no hay trabajo y que no se invertirá un peso del sector privado si no se cambian las reglas.

La lista es larga, pero excede este comentario, lo concreto es que no hay que tener miedo a la discusión de nuevas propuestas y voluntad de aplicarlas, de lo contrario le echarán la culpa a otro, pero esa película ya la vimos. (Jackemate.com)

 

 

(*) Abogado – oscar_ors@hotmail.com

 

 

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