Desde la Cancillería británica emitieron fuertes señales en torno a profundizar su presencia colonial usando para ello el pretexto “del derecho de la autodeterminación de la gente” que habita en nuestras islas Malvinas y un nuevo y fuerte interés del ex imperio inglés por América Latina
“La determinación a profundizar nuestras relaciones con América Latina es pareja con nuestro firme compromiso al ‘derecho a la autodeterminación’ de la gente de las islas Falkland (Malvinas)” aseguró el canciller inglés William Hague.
En el tradicional banquete en ‘Mansión House’, la sede del alcalde de la city londinense, el canciller británico habló al final de una comida de gala sobre el rol de la política exterior británica, en un orden de prioridades.
Según la corresponsal del diario Clarín en París, primero fue su participación en la llamada ‘Primavera Árabe’ y sus efectos; después las elecciones en Birmania; el apoyo a la oposición siria; las negociaciones con Irán, Afganistán, Europa, y, por último, Latinoamérica y Malvinas.
La nueva embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, estaba entre los diplomáticos invitados, en las cercanías de su colega brasilero.
Fue allí donde Hague aseguró que estaban decididos “a revertir la declinación británica en América Latina” y para ello anunció que “una nueva embajada británica será abierta en El Salvador” ante unos 100 embajadores del mundo.
La revalorización de América Latina por el ‘Foreign Office’ británico surge en el 30° aniversario de la guerra de las Malvinas y cuando Argentina ha intentado reunir a los países miembros del Mercosur, en una operación para asfixiar a los isleños y forzar a los británicos a sentarse a negociar por las Malvinas y por el petróleo y la pesca.
Hague insistió que la política de este gobierno “es responder a los desafíos antes que se vuelvan una crisis” y, en ese sentido, menciono un espíritu “expedicionario” en su acercamiento a la política exterior.
Y al respecto anunció la apertura de “un nuevo centro de estudios de idiomas, que entrenara a 500 diplomáticos y su staff por año”.
Ahora el ‘Foreign Office’ ha aumentado en un 40 por ciento el personal que habla árabe y mandarín y proyecta incrementar en un 20 por ciento los que hablan español y portugués.
“En un mundo competitivo nosotros necesitamos más conexiones para prosperar. Y en un mundo multipolar, nosotros necesitamos estar presentes en más lugares” afirmó el canciller.
Y agregó: “En 20 años más seremos un país con muchos lazos de cercanía a las economías emergentes del mundo”.
La ofensiva diplomática británica tiene que ver con los reveses que sufrió con Malvinas, así como, por ejemplo, la negativa de América Sur a dejar amarrar buques con bandera de las Malvinas en sus puertos.
Además, recientemente, el canciller brasileño, Antonio Patriota, le dijo Hague en Brasilia, que Brasil y el resto de la región latinoamericana “apoyan la soberanía argentina sobre las Malvinas y las resoluciones de la ONU que instan al gobierno argentino y británico a dialogar sobre ese tema”.
Patriota también le informó que Brasil colabora con Uruguay para convocar una reunión de “la zona de paz y cooperación del Atlántico Sur”, con países ribereños suramericanos y africanos.
Mientras tanto, por pedido de Ecuador en la cumbre de las Américas de Cartagena de Indias se tratará un pedido a Londres para restablecer las negociaciones por la soberanía. (Jackemate.com)