Por Ricardo Marconi (*)
Las versiones son preocupantes. Desde hace más de un mes estaría funcionando en Cuba un denominado “Grupo de trabajo” en Cuba, a cargo de la CIA, dedicado a coordinar operaciones encubiertas para provocar “crisis internas” entre políticos cubanos.
La organización norteamericana pretendería, además, controlar a quienes están aportando armas a Cuba e interrelacionando a militares cubanos con fuerzas militares extranjeras para lograr apoyos financieros y tecnológicos, fundamentalmente en lo que concierne a la ayuda de personas especializadas en cibernética y en campañas encubiertas para generar divisiones y enfrentamientos entre los líderes cubanos.
El grupo estaría autorizado a enfrentar situaciones mortales, aunque con flexibilidad, pero con el objetivo primario de desestabilizar a corto plazo, todo en función de los planes del denominado Marco Nacional de Prioridades de Inteligencia (NIPF) que tendría catalogada a la isla como Prioridad 1.
En el marco de la reunión de la Organización de las Naciones Unidas Cuba fue el objetivo de menciones de expositores de 18 países diferentes, así como África y Asia, a pesar de su distanciamiento geográfico.
La mayoría no hizo mención al bloqueo económico y energético contra la isla en el desarrollo de la 81º Asamblea General de dicho organismo internacional.
La NSA y la Agencia Nacional de Inteligencia estarían recopilando datos sobre Cuba a través de satélites y Sistemas de Vigilancia, respecto de capacidades militares y escenarios de acción sostenida.
Agencias internacionales de noticias han dejado trascender que en Washington evalúan, incluso, “situaciones más agresivas”, según habría indicado el jefe de contraterrorismo de la CIA, Ricardo Prado.
Lenguaraces han avanzado en comentarios subterráneos que indican que la CIA daría respaldo a protestas internas en la isla, proporcionando capacidades de autodefensa ante la posibilidad de que se produzcan movimientos represivos.
Rubio sostuvo que Cuba estaría espiando a EE.UU. y estaría actuando como plataforma para la ejecución de “operaciones rusas, y de China e Irán”.
Asamblea “picante” de la ONU
Se habría dejado remarcar que países como Ucrania y Chipre trataron temas como el uso de soldados cubanos por parte de Rusia. En tanto, Barbados y Guyana mostraron su posición a favor de Cuba.
Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil señaló que “en Cuba, el mundo contempla con horror cómo se impone un castigo colectivo a diez millones de personas mediante un embargo económico y energético ilegal”.
Donald Trump
En su exposición sobre Cuba, tema que analizamos en esta columna, el titular del Ejecutivo estadounidense expresó que “mi administración también busca un cambio fundamental en la situación cubana donde el régimen comunista se encuentra bajo una enorme presión, la mayor que ha soportado jamás. Es un Estado absolutamente fallido; está fracasando como nunca antes y terminará cayendo”
Y agregó: “Marco Rubio está llevando a cabo una negociación; está profundamente involucrado en conversaciones con Cuba. Veremos qué sucede. No permitiremos que exista un refugio donde adversarios extranjeros puedan amenazar a Estados Unidos justo en nuestra propia puerta; lo tenemos literalmente a un paso. El régimen cubano también ha pasado décadas coordinándose con radicales de izquierda y redes comunistas aquí en Estados Unidos. Tal como ha detallado nuestro Departamento de Estado, han cultivado vínculos con grupos subversivos y radicales como el Partido Comunista de EE.UU., Antifa y los Socialistas Democráticos de América. El comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba”, concluyó.
João Manuel Gonçalves Lourenço
En tanto, el presidente de Angola, João Manuel Gonçalves Lourenço, aseguró que “nos preocupa la manera injusta, que denota una gran insensibilidad humana, en que se ha tratado a Cuba durante décadas, siendo víctima de un embargo que persiste y agrava las condiciones de vida del pueblo cubano”.
Aseveró, en el mismo sentido, que “Cuba no es un Estado terrorista. No produce ni posee armas nucleares, químicas o biológicas que puedan constituir una amenaza inminente o real para la seguridad nacional de otros países, incluidos los vecinos”, puntualizó.
Más adelante continuó diciendo que, “por el contrario, Cuba contribuyó a la caída del régimen racista y segregacionista del apartheid en Sudáfrica, un régimen condenado amplia y unánimemente por la comunidad internacional y, en consecuencia, fue uno de los signatarios del Acuerdo de Nueva York del 22 de diciembre de 1988 (firmados por Angola, Cuba y Sudáfrica, con Estados Unidos como mediador)”.
También precisó que “dado que el embargo es el principal responsable de la calamitosa situación en la que se encuentran Cuba y su pueblo, y puesto que es inhumano, injusto y vulnera todos los principios y normas del derecho internacional, exigimos una vez más el fin del embargo contra Cuba”.
Jennifer Geerlings-Simons, presidenta de Surinam
“El pueblo de Cuba, país caribeño, se ve afectado negativamente por la situación actual en su nación. Surinam exhorta a las partes involucradas a mantener su compromiso con el diálogo y la negociación para poner fin al embargo económico, comercial y financiero. Abogamos por la continuación de las negociaciones a fin de evitar una mayor escalada y alcanzar una solución que beneficie al pueblo de Cuba”.
David Ranibok Adeang, presidente de Nauru
“Pido a esta Asamblea que cumpla su palabra. Y no puedo guardar silencio cuando esa palabra se incumple con respecto a otra parte. Durante 33 años consecutivos, esta Asamblea ha pedido el fin del embargo contra Cuba. Nauru reitera ese llamado y alentamos un diálogo basado en el pleno respeto a la soberanía, porque la igualdad soberana debe ser algo más que un principio plasmado en la Carta”, señaló al momento de su exposición ante la ONU.
To Lam, presidente de Vietnam
“Con el mismo espíritu de paz y respeto al derecho de los pueblos al desarrollo, Vietnam siempre se ha solidarizado con el Estado y el pueblo de Cuba”, afirmó el presidente de Vietnam.
E instó a Estados Unidos “a poner fin al embargo unilateral, a las sanciones y al bloqueo energético contra Cuba, así como a retirar a la isla de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo”.
Asimismo, hizo “un llamado a la comunidad internacional para que apoye a Cuba a superar la crisis derivada de las sanciones”.
Deogratius Ndejembi, vicepresidente de Tanzania
“La solidaridad mundial debe ir acompañada del respeto a la soberanía de cada Estado. Tanzania se opone a la tendencia creciente de algunos Estados de asumir la responsabilidad de actuar como policías e imponer sanciones unilaterales a otros, socavando así los principios de soberanía y coexistencia pacífica”, expresó al tener la oportunidad de dirigirse a los asistentes a la reunión internacional.
Luego, sin preámbulos destacó que Tanzania reafirma su “postura de oposición al uso de tales medidas coercitivas contra cualquier Estado miembro y ratifica su solidaridad inquebrantable con Cuba, Zimbabue y todos los demás Estados sometidos a restricciones tan injustificables”.
Santiago Peña, presidente Paraguay y José Ramos –Horta, de Timor –Leste, también apuntaron a la temática cubana, enfocándose en lo concerniente a la necesaria ayuda humanitaria para crear un entorno propicio a las relaciones duraderas entre Estados Unidos y Cuba, así como con el resto del mundo.
Volodimir Zelensky, presidente de Ucrania
“Sabemos que Rusia utiliza a ciudadanos de 47 países en su guerra, en esta guerra: Ghana, Nepal, Tayikistán, India, Yemen, Kenia, Zimbabue, Cuba, Belarús, Sudán, Sudáfrica y muchos otros”.
Netumbo Nandi-Ndaitwah, presidenta de Namibia
“Exigimos el levantamiento del injustificado embargo económico contra Cuba, que ha tenido consecuencias de gran alcance para la economía cubana y el bienestar de su pueblo, incluido el acceso a bienes y servicios esenciales. Exigimos el fin del cerco energético contra Cuba y su exclusión de la lista unilateral de Estados que presuntamente patrocinan el terrorismo”, aseveró sobre su posicionamiento internacional ante el conflicto existente con Cuba.
Daniel Francisco Chapo, presidente de Mozambique
“Los valores consagrados en la Carta de las Naciones Unidas sitúan a la ONU como el epicentro del multilateralismo global. Por ello, nos oponemos a la imposición de medidas coercitivas unilaterales, que siguen perjudicando a pueblos enteros en clara violación de su Carta fundacional. Reiteramos, así, nuestra postura a favor de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba”, concluyó el presidente de Mozambique.
Indicaron también su postura ante el conflicto que subsiste en Cuba con Estados Unidos John Dramani Mahama, presidente de Ghana, y Mohamed Irfaan Ali, presidente de Guyana. En los dos casos hicieron un llamado a encontrar una solución viable a la situación imperante.
La serie de pronunciamientos, en búsqueda de una solución a la situación que nos ocupa, implicó, asimismo, las exposiciones de Yamandú Orsi, presidente de Uruguay, y Teodoro Nguema Obiang Mangue, vicepresidente de Guinea Ecuatorial.
Este último presidente afirmó: “No podemos ser indiferentes ante el dolor que implica un estado de guerra interminable, el miedo y el dolor que genera el crimen organizado, la amenaza permanente del terrorismo, la represión que surge de la tiranía o el sufrimiento que provoca un férreo bloqueo económico como el que sufre el pueblo cubano”.
Formó parte de las exposiciones previstas en la Asamblea de la ONU, Mohammed Jallow, vicepresidente de Gambia, quien sobre la misma problemática geopolítica internacional aseveró: “Respecto a Cuba, reiteramos nuestro llamado de larga data a poner fin a las sanciones económicas, comerciales y financieras. El diálogo, el acercamiento y la cooperación siguen siendo instrumentos importantes para mejorar el bienestar de las personas y fortalecer las relaciones pacíficas entre las naciones”. (Jackemate.com)
(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política



