Por Ricardo Marconi (*)
El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania derivó en un anuncio del ministro de Defensa de Polonia, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, quien anunció que el país está reforzando la seguridad en su frontera con Ucrania, tras los ataques con drones rusos cerca de los pasos fronterizos. Asimismo, dicha agresión militar determinó que aumentara la inquietud entre los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
“Los últimos días demuestran que las acciones de Rusia amenazan la seguridad de toda Europa. De acuerdo con la decisión de nuestro Gobierno, se está fortaleciendo la infraestructura utilizada por la Guardia Fronteriza”, señaló Kosiniak-Kamysz en X tras los dos ataques del fin de semana: uno de ellos impactó contra un tren en el que viajaba un grupo de exfuncionarios occidentales por la zona.
“Soldados del 18º Regimiento de Ingenieros ya están llevando a cabo tareas para reforzar los puestos de control y la infraestructura cerca de la frontera polaco-ucraniana”.
El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó este martes dos ataques cerca de la frontera polaca, alegando que el tren transportaba carga militar, pero horas antes, autoridades militares de Lituania —otro miembro de la OTAN— informaron que, por primera vez, se había derribado un dron en el espacio aéreo del país.
El dron derribado estaba equipado con un artefacto explosivo que fue neutralizado por expertos en desactivación de bombas, según el Ministerio de Defensa lituano. Se está llevando a cabo una investigación para determinar el origen del dron.
Asimismo, el ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, declaró que un avión de combate italiano de la OTAN derribó el dron y añadió que “muy probablemente procedía de Rusia”. El Ministerio de Defensa italiano señaló en un comunicado que se trataba del segundo incidente en el que estaban implicados aviones de combate del país en el plazo de un mes.
“Es también debido a incidentes como este que la presencia de nuestras fuerzas militares en el flanco oriental resulta crucial para garantizar la seguridad colectiva”, afirmó Crosetto.
Ayer martes, las Fuerzas Armadas de Dinamarca informaron que un helicóptero militar danés fue objeto de una acción por parte de un buque de guerra ruso, el cual disparó dos bengalas de emergencia mientras el helicóptero tomaba fotografías rutinarias de la nave en aguas internacionales este lunes.
Tras el incidente, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, expresó su apoyo a Dinamarca “ante la acción provocadora e inaceptable de Rusia”.
“Moscú continúa sus intentos de desestabilizar Europa, no sólo a Dinamarca”, añadió en una publicación en X, haciendo un llamamiento a una acción conjunta y decisiva para proteger a Europa de las amenazas rusas.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, declaró el lunes que los ataques cerca del territorio de la Alianza reflejaban la “desesperación” del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su deseo de “sembrar miedo y terror”.
Rutte se ha comprometido a reforzar las defensas de la alianza de 32 naciones a lo largo de su frontera con Rusia y su estrecho aliado, Belarús. Mientras tanto, Estados Unidos parece estar trabajando para evitar que Ucrania y Rusia ataquen sus respectivos objetivos energéticos, en medio de la preocupación por el aumento mundial de los precios del combustible.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó esta semana que ambos países habían acordado detener los ataques contra infraestructuras energéticas. Sin embargo, tanto su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, como el Kremlin, describieron posteriormente la iniciativa como una propuesta y no como un acuerdo firme.
Ataques intensos
Ucrania lleva meses atacando con intensidad la infraestructura de combustible de Rusia, lo que ha reducido drásticamente la capacidad de refinado de Moscú y ha provocado una escasez generalizada de suministros. En respuesta, Rusia ha prohibido la venta de su diésel al extranjero.
“Hay ahora una propuesta firme de Estados Unidos para detener mutuamente los ataques contra infraestructuras críticas”, declaró Zelensky el lunes por la noche. “Si esto puede convertirse en el primer paso para la desescalada —un paso hacia el fin de los ataques rusos contra nuestra infraestructura crítica y de nuestros ataques de respuesta—, entonces Ucrania está dispuesta a apoyar dicha desescalada”.
La Rusia de Putin
El desencanto ruso por la quinta gestión de Putin se acelera en función de sus decisiones militares en el conflicto con Ucrania y por la de intensificar el envío de drones a territorios de países que tiene relaciones con la OTAN, a lo que se suman las diarias pérdidas humanas rusas de manera diaria como resultante de los enfrentamientos bélicos.
Y no sólo eso. También decae la popularidad de Putin por la caída económica que deriva, a su vez, en el descenso del nivel de vida y el incumplimiento de metas económicas desde el año 2000 en adelante, cuando inició su primer mandato.
Todo esto ocurre a pesar del anclaje que el primer mandatario ruso tiene en los servicios de inteligencia ruso y hay que decir que no se pronuncia más el descenso económico debido a que muchos rusos buscan vivir bajo el “paraguas” de Putin, a pesar de la imposición de disciplina miento poblacional y de los medios de comunicación que se ven afectados por el control de Internet (Rus.Net) con el consabido direccionamiento estatal en función del uso de herramientas comunicacionales.
La estructura de poder cerrado se inició con la primera gestión y se ha incrementado por diversos motivos –entre ellos la guerra-, hasta el actual 2026, ya que se han creado 7 distritos, a lo que se suma una Ley de Partidos Políticos y códigos de conducta sobre la seguridad de la información que controla un férreo Consejo de Estado.
Es que la seguridad es el primer interés a salvaguardar. Se busca influenciar en procesos globales e incluso se hace lo propio con los rusos en el extranjero. En lo concerniente a este último punto, se escuchan versiones sobre el análisis permanente de la comunidad rusa en otros países para precisar sus capacidades para obtener información.
Hay más que suficientes datos en este sentido que han permitido escribir a periodistas argentinos sobre operaciones de espionaje ruso en Argentina.
Ello le permite a Putin y a sus generales y agencias de espionaje en el extranjero, tener una percepción del cerco occidental, por lo que se busca un diálogo con Occidente mediante el uso de un discurso internacional firme y potenciado con el vínculo con China, que viene –según versiones- suministrando efectivos para enfrentar a los ucranianos, ya que se vienen intensificando las pérdidas humanas diarias en los campos de batalla.
La relación rusa con Medio Oriente
En principio vale hacer referencia a que entre 2001 y 2009, tras la invasión a Irak disminuyó la cooperación y hay que dejar claro que al producirse el denominado mundialmente 11/S, Putin apoyó a Estados Unidos con datos de inteligencia.
Pero entre 204 y 2005 estallaron protestas masivas y la CIA tomó el control de la situación hasta el 2008, año en que nació una tensión entre Estados Unidos y Rusia por la relación existente de este último país con Irán por el desarrollo nuclear iranio y como resultante el país del Norte le pidió a Rusia que no entregue sistemas de lanzamiento fijos y no fijos de misiles.
Los chinos, tras advertir esta situación, ni lentos ni perezosos comenzaron a cooperar con Rusia a través de la OCS, por lo que el conflicto con Irak actuó como punto de inflexión y se produjo la intervención en Libia.
Datos empíricos duros
Como consecuencias del conflicto entre Rusia y Ucrania entendemos que se generaron consecuencias directas “duras” derivadas de las acciones militares:
- Desarrollo bélico en la región del Donbass, donde los ucranianos vienen logrando respuestas bélicas que producen significativas bajas rusas y la huida de Rusia de jóvenes de Rusia para evitar ser convocados a formar parte de las fuerzas armadas, ya que no cuentan con preparación suficiente y por ende son los primeros en caer en el frente, produciendo crecientes protestas en la capital rusa de familiares de los caídos.
- China sobre el conflicto con Ucrania intenta actuar con neutralidad, pero está más que claro que a nivel de la cúpula del poder tratan de disimular su posición prorrusa.
- Ucrania no desistió de bregar por unirse a la OTAN y alejarse de la órbita rusa.
- Crimea también entiende que es mejor alejarse de Rusia.
- Rusia tiene entre sus objetivos desmilitarizar Ucrania.
- Putin estaría analizando colaborar con el comercio energético alemán.
- Por otra parte, pretende lograr la autorización para utilizar misiles de largo alcance y de esta manera cobijar sus bases aéreas que según trascendidos serían entre 10 y 13.
- Pretende, asimismo Putin usar a los Brics como punto de apoyo, mientras discute con India en el área energética y lograr anclaje en lo concerniente al área industrial y en el campo de los medicamentos.
- Sobre el posicionamiento ruso y sus intenciones internacionales para lograr relevancia, podemos señalar que posee 152.000 kilómetros de gasoductos y 50.000 kilómetros de oleoductos, mientras que su PBI, en 2024 estaba ubicado en el sexto lugar a nivel mundial.
Sobre el posicionamiento ruso hay más por puntualizar y será un tema a futuro para esta columna. (Jackemate.com)
(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política



