Por Ricardo Marconi (*)
Decidido el presidente de Estados Unidos Donald Trump a complicarle la existencia al Gobierno cubano, tomó la determinación de aplicar nuevas sanciones contra el sector del turismo, considerada el área clave sobre la que se sostiene la casi destruida economía de la isla.
No es necesario hacer notar que las autoridades castristas ven ese sector como la única fuente de divisas y es por ello que deberán soportar el Ministerio de Turismo, las agencias de importación y exportación, así como de comercialización de combustibles y otros servicios nuevas sanciones.
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio aseguró que “Estados Unidos seguirá utilizando todos los medios a su alcance tanto para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano como para impulsar las reformas económicas y políticas que brinden a Cuba un futuro mejor”.
El gobierno cubano, por su parte, puntualizó que Estados Unidos “continúa reforzando la guerra contra el pueblo de Cuba, sus condiciones de vida y fuentes de sustento”.
La medida es una “manifestación fehaciente del propósito criminal y genocida con que gobernantes estadounidenses se empeñan en castigar a toda la población del país”, según afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, en redes sociales.
Washington viene incrementando desde enero pasado, la presión sobre Cuba con un bloqueo petrolero y sanciones de diverso alcance que llevaron a que varias empresas extranjeras dejen de operar en la isla por temor a verse afectadas por las medidas estadounidenses.
En los primeros cinco meses de 2026, solo 360.000 turistas visitaron la isla. La cifra arroja una caída del 58 % con respecto al mismo periodo del año anterior, que ya era el peor desde la pandemia, según las estadísticas del Gobierno de Cuba.
Con una crisis energética y de escasez, visitantes extranjeros optan por otros destinos del Caribe: República Dominicana registró una cifra de turistas más de 10 veces mayor.
El Gobierno, que durante años apostó por la construcción de hoteles en lugar de atender otras necesidades, ve cómo ahora las habitaciones están vacías y las playas desiertas. La ocupación hotelera en el primer trimestre no llegó ni al 13 %.
Buscan que los cubanos atiendan los hoteles
Hace dos meses el presidente Miguel Díaz-Canel propuso que los cubanos podrían hacerse cargo de la gestión de hoteles en nombre del gobierno, como parte de una oleada de más de 170 reformas destinadas a rescatar la economía.
El Departamento de Estado estadounidense. Dijo recalcó a las agencias internacionales de noticias que las medidas son “modestas, largamente esperadas y, en última instancia, superficiales señales de humo del régimen cubano”.
Grupo secreto
No fue casualidad que en Washington se decidiera que la CIA generara y coordinara un grupo secreto que tuviera como objetivos la realización de operaciones encubiertas con agentes en terreno cubano, acciones cibernéticas y operaciones destinadas a influir para que se produjeran “fisuras” en la elite política de la isla.
Ha trascendido que ocho cubanos podrían ser sancionados por intentar obtener armas y buscar incrementar la relación con militares chinos y rusos. La Agencia Central de Inteligencia buscaría incrementar relaciones con especialistas en análisis de inteligencia que tendrían la misión de fomentar cambios económicos, políticos e incluso de liderazgo de modo encubierto en Cuba.
Hay que dejar claro que se buscaría fomentar las divisiones políticas internas para iniciar negociaciones con Washington. El Gobierno cubano estaría al tanto de la movida y el viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández del Cossio, dejó claro que «Cuba ha sido durante mucho tiempo un blanco de los esfuerzos de la CIA por espionaje, subversión y desestabilización”.
Funcionarios de Cuba, a su vez, sostienen que el conflicto existente entre Estados Unidos e Irán, por ahora sirve para postergar cualquier intento de transformación profunda en la sociedad y la economía cubana.
Irán busca influenciar en Oriente Medio
Y ya que hablamos de influencias, en esta columna podemos acercar elementos a considerar respecto del intento del gobierno de Irán destinado a llenar vacíos de poder regional en Oriente Medio.
En ese sentido vale detallar que los cuatro países árabes donde Teherán goza de mayor influencia son Siria, Irak, Líbano y Yemen, los que tienen gobiernos débiles y permanentemente asediados.
Expansión de influencias
Irán, en dichos países, busca expandir su influencia creando o logrando acuerdos sociales con actores no estatales y grupos militantes; explotando temores y reclamos de minorías religiosas como las de las chiítas; mostrándose como enemigo acérrimo de Estados Unidos e Israel o influyendo en procesos electorales para asegurar victorias de sus aliados. (Jackemate.com)
(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo en Comunicación Política



