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Por Ricardo Marconi (*)

En las últimas horas, el presidente de Estados Unidos Donald Trump indicó que las negociaciones con Teherán “comenzarán este lunes, en horas de la tarde, mientras que el Ministerio del Exterior de Irán, anunció que “no estaba en conversaciones con EE. UU”.

La República Islámica de Irán, a su vez, señaló que está “en conversaciones con Omán para establecer una ruta segura y temporal” para los buques a través de esta vía marítima crítica.

Lo distintivo del intercambio de informaciones resulta ser que un oficial militar estadounidense envió un correo electrónico a las tropas solicitando “nuevas formas creativas y no convencionales de presionar y castigar a Irán”.

Antes de que Irán anunciara que estaba colaborando con Omán en una nueva ruta “temporal”, los buques disponían de tres opciones para transitar por el estrecho de Ormuz.

Una de las rutas está controlada por Irán y discurre por sus aguas territoriales. Teherán ha exigido a los buques que la utilicen desde el 19 de junio, designándola como el único paso seguro del estrecho en un intento de utilizar esta vía marítima crucial como medida de presión.

Hay que acotar que Irán ha disparado en repetidas ocasiones contra buques que intentaban utilizar otras rutas a través del estrecho, lo que provocó represalias militares de Estados Unidos y contribuyó al colapso del alto el fuego acordado por Washington y Teherán en junio.

Otra alternativa

Otra ruta, propuesta por la Organización Marítima Internacional de la ONU y Omán, bordea la costa omaní al sur del estrecho. Irán ha acusado a Omán de habilitar dicha ruta bajo presión estadounidense.

Las fuerzas iraníes también han disparado contra buques comerciales en aguas territoriales de Omán cercanas al estrecho, ataques que, según Washington, violaron el memorando de entendimiento suscrito con Teherán.

La tercera opción es la ruta de navegación existente antes de la guerra, situada cerca del centro del estrecho, que Irán califica ahora de “zona de peligro”. A pesar de los riesgos de seguridad, algunos buques siguen utilizándola. Esta vía se considera especialmente peligrosa debido al riesgo de minas colocadas por Irán.

Antes de la guerra, por el estrecho transitaban unos 20 millones de barriles de petróleo diarios. A su vez, el tráfico marítimo había aumentado tras el alto el fuego, permitiendo el paso de 200 millones de barriles durante la pausa en las hostilidades.

Cancelación

Trump anunció el sábado pasado que canceló los ataques previstos contra Irán. El 21 de marzo pasado, Trump declaró que Estados Unidos “atacaría y destruiría” las centrales eléctricas de Irán si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.

El 23 de marzo, poco antes de que venciera el plazo fijado por Trump, el presidente afirmó que Estados Unidos e Irán habían mantenido “conversaciones productivas” y que pospondría el ataque a las instalaciones energéticas durante cinco días.

Asimismo, El 7 de abril, Trump advirtió que “toda una civilización moriría esta noche” si Irán no aceptaba poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. Horas más tarde, se anunció un alto el fuego de dos semanas entre ambos países, pero el 21 de abril, un día antes de que expirara el alto el fuego, Trump dijo que esperaba “estar bombardeando” si los negociadores no lograban llegar a un acuerdo. Más tarde ese mismo día, prorrogó el alto el fuego.

El 17 de mayo pasado, Trump advirtió que “para Irán, el reloj está corriendo y más les vale ponerse en marcha con celeridad, o no quedará nada de ellos”. Al día siguiente, declaró que “pospondría” un plan para atacar a Irán, citando una petición de Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

Posteriormente, el 11 de junio, Trump afirmó que el ejército estadounidense atacaría a Irán” y añadió que también “tomaría la isla de Jarg y otros puntos de infraestructura petrolera”. Horas después, Trump anunció que cancelaba los ataques porque se habían aprobado los “puntos finales” de un acuerdo entre ambas partes.

Así llegamos al pasado 1 de agosto, oportunidad en que Trump dijo que Estados Unidos estaba “listo y armado” para atacar a Irán “con niveles de terror, fuerza y poder militares no vistos desde la Segunda Guerra Mundial”.

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A pesar de ello, declaró: “He acordado, en beneficio futuro del mundo y, asimismo, para la supervivencia de un Irán próspero y exitoso, cancelar el ataque, siempre y cuando se pueda alcanzar un acuerdo rápidamente”.

Hasta cinco millones de barriles de crudo salen del golfo Pérsico a través del carril sur del estrecho, cerca de la costa de Omán, según fuentes del sector naviero, a pesar de los ataques esporádicos con drones iraníes contra embarcaciones.

Es evidente que Irán no está negociando con Estados Unidos ni considera necesario hacerlo; por el contrario, se centra en un acuerdo bilateral con Omán sobre la gestión de esta vía marítima estratégica.

“Para evitar cualquier ambigüedad, conviene aclarar con quién se están llevando a cabo las negociaciones. Actualmente no mantenemos negociaciones con Estados Unidos; las negociaciones son con Omán”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei quien añadió: dichas conversaciones no conducirían automáticamente a la reapertura del estrecho.

“Este acuerdo (con Omán) se refiere exclusivamente al mecanismo y a la futura ruta de navegación, preservando al mismo tiempo los derechos soberanos de ambos países, y no guarda relación alguna con que el estrecho de Ormuz esté abierto o cerrado”, puntualizó Baghaei, que luego agregó: “Dicha ruta sería temporal y serviría a los “intereses de ambos Estados ribereños”.

Se trataría de un único corredor, en lugar de las dos rutas —una próxima a la costa iraní y otra a la de Omán— que se habían planteado anteriormente.

“Habrá que esperar para ver si esta etapa y este proceso pueden vincularse a otro que conduzca a una reducción de las tensiones en la región”, acotó luego Baghaei.

Desnuclearización

El domingo, Trump también sugirió que las conversaciones abordarían lo que denominó la “desnuclearización” de Irán. Por el momento, Teherán no se ha pronunciado sobre este aspecto de las negociaciones.

Los futuros del crudo Brent, la referencia mundial del petróleo, cayeron un 4,2 % justo antes de las 5:00 a.m. hora de Miami para cotizar a US$ 84 el barril. El WTI, la referencia estadounidense, bajó un 5 % hasta los US$ 80 el barril.

Los precios bajaban a pesar de que Irán no había dado ninguna señal de estar dispuesto a reabrir completamente el estrecho de Ormuz. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní declaró el lunes que el país está en conversaciones con Omán para establecer un corredor seguro y “temporal” para los buques.

Actualmente, hasta 5 millones de barriles de crudo salen del estrecho a través de una ruta meridional que bordea la costa omaní, según informaron fuentes navieras a agencias de noticias. Sin embargo, antes de la guerra, un promedio de 20 millones de barriles salía del estrecho diariamente.

Redirección de exportaciones

Arabia Saudita ha redirigido una parte importante de sus exportaciones de petróleo hacia el oeste, en dirección al mar Rojo. Estos barriles han salido de la región a través del estrecho de Bab el-Mandeb, pero esa vía marítima ha sido blanco de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, en Yemen.

Según un analista regional, las reglas del juego han cambiado considerablemente desde el comienzo de la guerra y el conflicto está pasando factura a los estados del Golfo.

“Primero se habló de un cambio de régimen, luego de la rendición. Ahora, lo que parece ser el tema de discusión es la apertura del estrecho de Ormuz”, dijo Mehran Kamrava, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Georgetown en Qatar.  Según Kamrava, el cierre efectivo del estrecho está teniendo un alto coste para los estados del Golfo.

“Hasta ahora no hay escasez de alimentos, pero imagínense la falta de maquinaria pesada para la construcción”, dijo. “Los electrodomésticos y todo ese tipo de bienes que transitan por el estrecho de Ormuz están empezando a escasear aquí en la región del Golfo Pérsico”.

Los países del Golfo también han sido víctimas de los contraataques de Teherán, mientras Estados Unidos bombardeaba a Irán con ataques aéreos. (Jackemate.com)

 

(*) Licenciado en Periodismo – Postítulo n Comunicación Política

 

 

 

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