Dos hermanos de nacionalidad boliviana, con residencia en Roldán, en el departamento San Lorenzo, están prófugos de la Justicia Federal rosarina vinculados a un operativo cumplido en un campo santafesino donde fue secuestrado un cargamento de clorhidrato de cocaína transportado en una avioneta, cuyos dos ocupantes, también bolivianos, fueron apresados, según confirmaron fuentes judiciales.
La Fiscalía federal ordenó la captura Santiago Emanuel Borras y Juan Cruz Borras, ambos con domicilio en Roldán, distante unos 25 kilómetros al oeste de Rosario, quienes permanecen prófugos por presunta vinculación con una organización dedicada al narcotráfico.
Las fuentes judiciales lo sindican como parte de una red de contrabando de drogas proveniente desde Bolivia mediante vuelos clandestinos.
El Ministerio Público Fiscal, a través de la Procuraduría de Narcocriminalidad y la Oficina de Narcocriminalidad de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Rosario solicitaron la captura ordenada por el juez Eduardo Rodríguez Da Cruz.
Según las primeras investigaciones, los Borras habrían participado del envío fallido que terminó con la cocaína secuestrada, los pilotos de la avioneta detenidos y un gendarme atropellado por uno de los vehículos fugados durante el operativo, que oficiaban de seguridad o protección del cargamento y de la avioneta en cuestión.
Santiago Emanuel Borras, el mayor de los hermanos prófugos, debía estar cumpliendo prisión domiciliaria. En 2024, había sido condenado a cuatro años de prisión condicional por tráfico de estupefacientes en la modalidad de transporte. Su domicilio registrado es en Rioja al 700 de Roldán.
El otro boliviano, Juan Cruz Borras, figuraba en los registros de actividad laboral como empleado de servicios portuarios. Su domicilio está registrado en calle La Pampa al 600, también de Roldán. En el marco de la orden de captura confirmada por la Justicia, este miércoles se realizaron operativos en la zona de residencia de los hermanos Borras.
La sospecha es que los hermanos formaron parte del grupo que este martes esperaba el arribo de la avioneta para descargar 321 kilogramos de cocaína proveniente de Bolivia. Su destino se desconoce por el momento, pero no habría que descartar que una parte de la droga quedara para comercializarla en la región y otra más grande saliera al exterior en barco por algunos de los puertos cerealeros del río Paraná.
El operativo de este martes fue llevado a cabo por el Centro de Operaciones Antidrogas de Gendarmería Nacional, a partir de una investigación de la Procunar y la Unidad Fiscal de Rosario.
Las fuentes indicaron que había certeza de la llegada de ese cargamento y, por ello, se apostaron efectivos de la fuerza de seguridad nacional en inmediaciones de un predio rural de Villa Eloísa que había sido identificado en la investigación como posible punto de arribo del cargamento.
Cuando la avioneta llegó al lugar los gendarmes intentaron detener a los involucrados en la descarga, los vehículos que hacían de apoyo y protección buscaron escaparse del lugar y ahí fue cuando uno de los autos atropelló a un gendarme. En la huida, los sospechosos descartaron dos autos que fueron incendiados y se fugaron en un Volkswagen Gol Trend.
Minutos después, durante los rastrillajes en campos aledaños, fueron detenidos dos personas de nacionalidad boliviana, y por las primeras investigaciones realizadas se tratarían los ocupantes la avioneta secuestrada, quienes intentaron huir cuando llegaron las fuerzas de seguridad. Sus identidades no fueron aún proporcionadas, pero sí se supo que durante la huida y antes de sus capturas habían pedido agua en un inmueble rural.
La captura de este nuevo cargamento de cocaína confirma a las claras que esta zona del sudeste santafesino, donde operan puertos cerealeros con barcos cargueros de ultramar, podría ser la puerta de salida de los narcóticos con destino al mundo que utilizan con cierta comodidad las organizaciones criminales internacionales. (Jackemate.com)

