Un relevamiento del llamado ‘Observatorio Social del Transporte’ (OST) realizado el 17 de abril pasado, en la intersección de Santa Fe y Laprida, sobre 20 líneas que representan el 38% del sistema, aportó una frecuencia promedio de 14 minutos y 42 segundos, y la mayoría de las líneas empeoraron sus tiempos de espera respecto de 2023.
Mariano Romero, concejal justicialista, tomó el informe como punto de partida para exigir respuestas y sostuvo el sistema de transporte en Rosario “está funcionando peor que hace unos años” porque “hay menos coches en la calle y eso se traduce en más tiempo de espera para los usuarios”.
Este trabajo del OST detectó, además, 24 baches iguales o superiores a 30 minutos entre colectivos de una misma línea y señaló como caso más crítico el de la línea 112 Roja, que registró un bache máximo de 1 hora y 20 minutos por la falta de una unidad en servicio.
El cumplimiento general de servicios programados alcanzó el 93,9% (402 de 428 servicios previstos), pero varias líneas acusaron déficit de coches, como la 112 Roja que cumplió sólo el 71% de sus servicios y la 145 Negra, el 86%.
“No es solo un problema de frecuencia, es un problema de ausencia de coches» aseveró el concejal justicialista y agregó: “Hay recorridos donde directamente faltan unidades y eso impacta de lleno en la vida cotidiana de los rosarinos».
También el informe del OST precisa la caída de pasajeros indicando que “en 2025 se vendieron apenas 41 millones de boletos en el sistema, un mínimo histórico que solo supera los 31 millones del año pandémico 2020. El sistema llegó a movilizar 150 millones de pasajeros anuales en su pico histórico”.
Por ello Romero afirmó que “la gente se bajó del colectivo y no vuelve, porque el servicio es caro y cada vez peor” y vaticinó que “si el sistema no mejora, va a seguir perdiendo usuarios”.
La caída de pasajeros del sistema lo relaciona Romero con el aumento desmedido de tarifas desde 2023, cuando la administración nacional de Javier Milei suprimió los subsidios al transporte en el país, a excepción del AMBA, así como al poder adquisitivo del Salario Mínimo, Vital y Móvil medido en boletos de colectivo cayó a niveles peores que los de la crisis de 2001-2002. (Jackemate.com)


