«Si quieren hablar, solo tienen que llamar». Así anunció el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la cancelación del viaje de sus enviados a Islamabad, capital de Pakistán, para tomar parte en las conversaciones sobre la guerra de Irán.
Steve Witkoff y Jared Kushner, los nuevos negociadores de la Casa Blanca, no vuelan Pakistán para una segunda ronda de conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. En tanto, desde Teherán se descartaron conversaciones directas y Abbas Araghchi, canciller iraní, ya ha dejado el país del sur asiático.
En una publicación en la red social, el jefe de la Casa Blanca escribió: «Acabo de cancelar el viaje de mis representantes a Islamabad, Pakistán, para reunirse con los iraníes. ¡Demasiado tiempo perdido en viajes, demasiado trabajo!».
Según otra publicación en redes sociales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán, el viceprimer ministro Ishaq Dar, quien también funge como ministro de Relaciones Exteriores, sostuvo una reunión hoy para revisar los últimos acontecimientos en la región.
Durante la reunión, Dar reiteró que Pakistán está facilitando las conversaciones entre Irán y Estados Unidos para lograr la paz y la estabilidad en la región y más allá.
Sin embargo, con este último movimiento, Trump parece no estar dispuesto a charlar sin un objetivo claro.
En su mensaje en Truth ha argumentado que, del lado de Irán «hay una tremenda lucha interna y confusión dentro de su ‘liderazgo’. Nadie sabe quién está al mando, ni siquiera ellos” y que “nosotros tenemos todas las de ganar, ¡ellos no!».
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán salió de Islamabad este sábado por la tarde, según confirmaron a la agencia AP dos fuentes oficiales pakistaníes, quienes hablaron bajo condición de anonimato por no estar autorizadas a declarar públicamente. Araghchi se reunió con el jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, y con el primer ministro Shehbaz Sharif.
En esas reuniones expuso lo que denominó las líneas rojas de Teherán y confirmó que Irán seguirá participando en los esfuerzos mediadores de Pakistán «hasta que se logre un resultado».
Mientras tanto, no había ninguna señal de que el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, ni Jared Kushner hubieran salido siquiera de Washington. La Casa Blanca no quiso hacer comentarios al respecto.
Una segunda ronda con la geometría cambiada
Pakistán se ha convertido en el principal mediador para poner fin al conflicto, pero tras la primera ronda de conversaciones celebrada el 11 de abril, Teherán se negó a enviar de nuevo una delegación a Islamabad.
Más detalles
La primera ronda, que lideró el vicepresidente JD Vance por parte estadounidense, duró más de veinte horas y fue cara a cara: el encuentro directo de más alto nivel entre ambos países desde la Revolución Islámica de 1979.
Esta vez, sin embargo, Irán dejó claro que cualquier conversación sería indirecta. Los funcionarios paquistaníes actuarían como correa de transmisión entre las dos delegaciones.
La desconfianza iraní tiene una raíz concreta: las negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán celebradas el año pasado y a principios de este terminaron con un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel.
Araghchi y los enviados de Trump ya mantuvieron horas de conversaciones indirectas en Ginebra el 27 de febrero, sin acuerdo. Al día siguiente comenzó la guerra. (Agencias/Jackemate.com)

