Mojtaba Hosseíni Jamenei, el hijo mayor del ayatolá Alí Jamenei, fue elegido como el nuevo líder espiritual supremo en sustitución de su padre, asesinado en la ofensiva de EE.UU. e Israel contra el territorio de Irán. El nuevo ayatolá, de 56 años, evitó cuidadosamente los focos. Nació el 8 de septiembre de 1969 en la ciudad de Moshad. Estudió Teología en Qom y se alistó en la Guardia Revolucionaria en 2009.
Nunca ocupó cargos públicos y le gustaba actuar entre bastidores. Actuaba como enlace entre el régimen teocrático y los Guardias Revolucionarios. Ha sido elegido por el Consejo de Expertos bajo presión para suceder a Ali Jamenei.
Conocido por sus fuertes vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Mojtaba es el segundo hijo de Jamenei. Es conocido por tener fuertes vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), el organismo militar más poderoso del país, así como con su fuerza paramilitar voluntaria Basij.
Pero la sucesión de padre a hijo está mal vista en el estamento clerical musulmán chiita y, en particular, en un Irán revolucionario que surgió tras derrocar a una monarquía ampliamente repudiada.
Este obstáculo ha sido superado por Mojtaba, a pesar de no ser un clérigo de alto rango y de no tener cargo oficial alguno en el régimen. Mojtaba Jamenei fue sancionado por Estados Unidos en 2019.
Un aura de mártir tras perder a sus padres y su esposa
Mojtaba Jamenei sobrevivió a los bombardeos que mataron a su padre, su madre, su esposa, su hermana y otras altas figuras del país el 28 de febrero, cuando comenzaron los bombardeos de la ofensiva israelí-estadounidense. Su padre y su esposa Zahra Haddad Adel, también vinculada a una poderosa familia de clérigos, cayeron en esas ofensivas.
Mojtaba sobrevivió a los ataques porque estaba fuera de Teherán cuando ocurrieron los bombardeos contra el lugar en el que el líder supremo se encontraba reunido con la cúpula del poder político y militar.
Las dudas en torno a él en la asamblea que ha elegido al nuevo líder parecen haberse disipado. Ya no cuenta tanto la perspectiva de ofrecer una versión clerical, pues el martirio de su familia ha potenciado su perfil político.
Situación similar se produjo cuando fue elegido el ayatolá Ruhollah Khomeini a su regreso del exilio en Francia, el último país donde estuvo viviendo hasta 1979, cuando fue derrocado el Sha de Persia, Mohammad Reza Pahlavi.
Para su designación como máximo líder espiritual de la naciente República Islámica de Irán, de acuerdo con narrativas de fuentes clericales iraníes, Khomeini expuso ante el resto de los clérigos el crimen de su hijo en la ciudad de Qom por parte del cuerpo de seguridad del Sha de Persia, mientras otras fuentes hablan que fue asesinado en el vecino Irak. (Jackemate.com)

