Hora local en Rosario:
Comparte este Articulo...

 

 

 

 

Por Cristian Desideri (*)

 

No se trata de cuestionar a una nación ni a su sociedad, sino de analizar un diseño institucional y económico. Frente a la propuesta de adoptar el “modelo Perú”, la Argentina debe decidir qué patrón de desarrollo desea consolidar y cómo administrar la renta de sus recursos estratégicos.

El debate no es solo monetario. Es estructural. ¿Queremos estabilidad basada en la extracción primaria o un modelo que articule recursos naturales con industria y tecnología? En los últimos años, distintos referentes del oficialismo han señalado que Argentina debería mirar el modelo Perú”.

La frase no es casual ni aislada. Implica una definición profunda sobre el tipo de economía que se pretende consolidar. Para comprender qué significa “peruanizar” una economía, es necesario observar su arquitectura institucional.

Julio Velarde preside el Banco Central de Reserva del Perú desde 2006. Su permanencia a lo largo de distintos gobiernos refleja uno de los pilares del esquema peruano: una política monetaria y cambiaria altamente autónoma, con fuerte disciplina fiscal y estabilidad macroeconómica sostenida durante casi dos décadas.

Sobre esa base de previsibilidad se consolidó un régimen de promoción de grandes inversiones en recursos naturales que guarda similitudes con el RIGI argentino. En Perú, los contratos de estabilidad jurídica y tributaria para inversiones mineras e hidrocarburíferas pueden extenderse hasta 30 años, garantizando beneficios fiscales y libre disponibilidad de divisas.

Esto significa que una parte sustantiva de los ingresos por exportaciones puede mantenerse fuera del país, limitando la captura interna de renta y reduciendo la obligación de reinversión local.

Los datos estructurales muestran con claridad el resultado de ese diseño. La minería representa aproximadamente el 60 % de las exportaciones totales del Perú y concentra una proporción significativa de la inversión extranjera directa.

Sin embargo, su incidencia en el empleo directo nacional es relativamente baja. La participación de manufacturas de mediano y alto contenido tecnológico en la canasta exportadora es reducida, lo que evidencia escasos encadenamientos productivos hacia atrás: bienes de capital, metalmecánica compleja, servicios tecnológicos avanzados.

En otras palabras, el modelo peruano logró estabilidad macroeconómica, pero consolidó un patrón primario-exportador con bajo valor agregado y limitada densidad industrial.

Argentina, aun con una creciente primarización en los últimos años, mantiene una estructura productiva más diversificada. El complejo agroindustrial, el sector automotriz, la industria alimenticia y la economía del conocimiento generan mayor articulación territorial y entramado proveedor.

El problema argentino no es la ausencia de capacidades productivas, sino la inestabilidad macroeconomía que erosiona cualquier estrategia de largo plazo.

En distintos momentos, el ministro de Economía Luis Caputo, el presidente de la República Javier Milei y anteriormente el ex presidente Mauricio Macri, han sugerido avanzar hacia un esquema similar al peruano: apertura irrestricta a inversiones extractivas, estabilidad contractual de largo plazo y reformas laborales orientadas a la competitividad.

Pero el debate no es meramente técnico ni contable. Es estratégico. ¿Queremos estabilidad basada en la libre disponibilidad de divisas y en la consolidación de un patrón extractivo? ¿O buscamos un modelo que utilice los recursos naturales como plataforma para desarrollar industria, ciencia aplicada, tecnología y proveedores nacionales?

La estabilidad es condición necesaria. Pero no es sinónimo de desarrollo. Peruanizar la Argentina puede resolver la macroeconomía. La pregunta es si también resigna la posibilidad de construir un proyecto industrial federal propio. Ese es el dilema de fondo que atraviesa nuestra coyuntura histórica. (Jackemate.com)

 

(*) Ingeniero – Docente Universitario – Exministro de la Producción Santa Fe – Foro Reflexión Empresarial

 

 

Déjanos tu Comentario
Comparte este Articulo...