Introspecciones: Los números inexcusables de la droga y la muerte

 

Los números, que son en matemáticas la expresión de una cantidad computada con relación a otra que se toma como unidad, muestran una realidad inexcusable en torno a la problemática del consumo de drogas, desde Estados Unidos hacia el sur.

Es el número un elemento difícil de cuantificar, digerir y de asumir por los sistemas de seguridad y por las cúpulas de los gobiernos, a sabiendas de la impunidad con que se conducen las guerrillas, los grupos paramilitares y las bandas armadas dedicadas al narcotráfico.

Es intención de esta humilde columna periodística mostrar algunos aspectos en los que las cifras, desnudas, muestran con desparpajo su relación apretada con el tráfico de drogas y su desencadenante en infinidad de casos: la muerte.

Una muerte que no le hace asco a nada, sean niños, jóvenes, hombres y mujeres de mediana edad y hasta ancianos, ya sea en forma directa o colateral, como les gusta decir a las fuerzas de los organismos de seguridad que combaten el narcotráfico.

Los gobernantes del país del norte, tienen una preocupación constante: reducir el consumo diario de todo tipo de estupefacientes ilegales destinados a 21.000.000 de habitantes.

Pero a la vez, en la Casa Blanca saben perfectamente que sus subordinados hacen lo imposible para promover y mantener conflictos armados en distintas partes del orbe para que el “negocio de la droga” no se termine jamás. Si el lector se toma el mínimo de trabajo de recorrer columnas anteriores de Jackemate.com sobre el tema, sabrá también de que estamos hablando.

Hoy por hoy, a modo de primer ejemplo, podemos decir sin temor a equivocarnos, que el precio del kilo de droga en Miami se mantiene, aunque como dicen los economistas, con tendencia a la baja, y los consumidores tienen como preferencia el consumo del crack.

El sistema de seguridad antidroga está al límite, ya que por cada arresto se calcula que se concretan 12 transacciones ilegales.

En Laredo, Texas, en el límite con Méjico, las calles se inundan de dinero. Billetes que no son los que el norteamericano medio utiliza diariamente. Estos contienen residuos de cocaína y se envuelven en plástico para que los perros entrenados de la frontera no los huelan.

Pasan los controles escondidos en autos, camionetas, ómnibus que fluyen como un torrente de lava hacia los valles del sur que conforman el norte mejicano.

Sólo en cruces fronterizos y aeropuertos EE.UU. decomisó 879 millones de dólares al 30 de septiembre de 2009, esto es 74 % más que en 2008. Luego el dinero pasa al mercado de lavado en negocios ilícitos que han dejado en el camino un rastro de sangre de 15.000 víctimas desde diciembre de 2006.

El dinero se lava en spas, guarderías náuticas, petróleo y hasta en películas piratas y es tan alto el nivel de evasión, que agentes norteamericanos asesoran a la policía mejicana que ya en el 2009 decomisó 138 millones de dólares.

En la tierra de los Mariachis’

Méjico, por su parte, debe hacer frente a un problema similar, obviamente para un número mucho más reducido de adictos –500.000-, aunque con una mortalidad creciente, ya que en el 2009, bajo la administración del presidente Calderón, se produjeron 8.000 asesinatos.

Recién después de tanta muerte, fundamentalmente en Ciudad Juárez, el titular del Ejecutivo mejicano se dignó a comenzar a trabajar sobre el tema. Pero como decía un político rosarino, presidente de Central, Calderón señaló: “Estamos trabajando. Falta mucho por hacer”.

Como si el número de muertos no fuera suficiente, los narcos, para ampliar la gama de sus negocios con la droga, se dedican, los fines de semana a hacer “changas” como contrabandistas de seres humanos, utilizando como lugar de sus andanzas el desierto de Sonora, en la frontera entre Méjico y Arizona.

En las ardientes arenas de Sonora, sólo en el 2009, los agentes fronterizos norteamericanos contabilizaron alrededor de 3.000 cuerpos sin vida, víctimas de la deshidratación y con mínimo nivel de oxígeno.

Los que se salvan, por haber sido hallados por la policía que realiza operativos diarios en esa zona crítica, terminan internados, debido a que se privaron de tomar 6 litros de agua cada 24 horas por un lapso de 3 días.

Los guías pocas veces caen, ya que cuando ven a sus víctimas acercarse a la muerte, al contrario de los buitres, se van y las dejan solas, con la promesa de volver con ayuda.

Últimamente, vale acotarlo, las autoridades han notado el aumento de niñas que son cruzadas por el desierto, sin sus padres, con  el fin último de derivarlas, con algunas escalas, a Nueva York, donde no  las esperan sus familiares para salvarlas de la pobreza, sino que terminan renovando los círculos de prostitución  para clientes pedófilos de clase media.

Pasado un lapso de 4 años las menores son abandonadas a su suerte, en el mejor de los casos o son eliminadas con tiros en la nuca para que no cuenten sus terroríficas historias personales.

Los espaldas mojadas

Por sectores escarpados del desierto también los traficantes conducen camiones térmicos cargados con drogas y hacen caravanas con los denominados “espaldas mojadas”, esto es mejicanos que pagan su libertad llevando en sus espaldas mochilas con hasta 25 kilos de cocaína.

No podemos dejar de mencionar que Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos instruyó a los jefes de policías que actúan en la frontera sur para que presten más atención a otro de los negocios que acompaña al de la droga: el tráfico hormiga de armas hacia Estados Unidos, que es pagado con drogas.

Y para ayudar a su policía, en los pasos fronterizos ordenó que se instalaran equipos de rayos X, con los que se hacen inspecciones.

En este sentido, la funcionaria de Obama dispuso la colocación de las denominadas “zonas de inspección”, destinadas no sólo a detectar armas cuando las sospechas lo justifican, sino que, además, permiten hallar drogas y dinero, generalmente de bajo valor –billetes de 5,10 y100 dólares- que están produciendo en los cárteles pérdidas millonarias.

En las “zonas de inspección” se han montado cuartos herméticos de conteo de dinero, permitiendo ello que éste no pueda ser entregado para sobornar a funcionarios de toda laya que trabajan en diversos estamentos del poder a favor de los narcotraficantes, que sufren de esta manera daños casi irreparables.

Asimismo, cada vez son mayores en número los operativos de seguridad en los que se llevan armas con mira telescópica con rayos X para actuar de noche, apoyados por helicópteros, aunque estos últimos son desaconsejados en el desierto para los fines que nos ocupan, ya que los negociantes de drogas están acostumbrados a los sonidos nocturnos que se producen en las colinas y cañadones, así como en los arbustos.

Aún así, muchos traficantes de drogas y seres humanos terminan siendo rodeados y acorralados, en muchos casos llevando inmigrantes ilegales que fueron trasladados a la frontera en colectivos o en aviones.

A pesar de que en Méjico se han reforzado las regulaciones bancarias, resultaría fácil lavar dinero por parte de los cárteles de la droga que siguen invirtiendo en bienes raíces, automóviles y joyas en efectivo.

Buena parte del dinero es reunida por casas de cambio y posteriormente es reenviada a bancos de Estados Unidos en camiones blindados. También el dinero sale de territorio mejicano rumbo a Colombia, e incluso un grupo de narcotraficantes - Los Zetas- tienen su propia marca con el símbolo del unicornio.

Los primeros dueños de las marcas cobran mensualmente un salario que es mayor que las ganancias mensuales que obtenían con su comercio legal.

No sólo de café vive Colombia

Colombia, la “República del café”, a principios del siglo XX, se metamorfoseó en una verdadera “República de la cocaína” a finales del mismo siglo. Los conflictos, entre la iglesia y el Estado,-vale acotarlo- fueron motivo de ocho guerras civiles y rebeliones de menor cuantía.

Colombia, el primer productor mundial de cocaína, con el ejército norteamericano en sus entrañas, - tema que ya detallamos en varias columnas de Jackemate.com necesita sacar 700 toneladas anuales de cocaína y para ello apela a todo tipo de acciones criminales para lograrlo.

Entre esas acciones está la decisión de mudarse a Venezuela que tras recibir la droga de Colombia –400 toneladas anuales- la deriva hacia Europa e incluso a África, usando para ello pistas clandestinas.

Mientras tanto las empresas contratistas de Colombia están contaminadas de civiles con experiencia en la guerra de Vietnam y casi todos utilizan armas desde que se levantan hasta que se van a dormir, razón por la cual su venta marginal subió hasta la estratosfera.

Las Beretta, Glock austríacas y los rifles M-4 son comunes en las sobaqueras de quienes actúan en el área de seguridad, supervisados indirectamente por el Pentágono.

El Congreso colombiano, mientras tanto, hace como que no está enterado, ya que saben que esos hombres armados serían expertos en operaciones clandestinas.

Pilotos colombianos viajan seguido al norte de África

Los receptores de la droga en África utilizan, a su vez, reciben diariamente a pilotos colombianos en pistas clandestinas de Namibia, Marruecos y algunas construidas en el mismísimo desierto del Sahara.

Así, la droga viaja desde Venezuela a las costas occidentales africanas recorriendo de esta manera aproximadamente 4.200 kilómetros sin control alguno.  Desde allí pasa a España, donde el costo se eleva a 47.000 dólares el kilo.  Allí la esperan con los brazos abiertos 1.400.000 consumidores cautivos.

Los especialistas dicen que en España el consumo aumento el 80% y la cocaína reemplazó el hachís desde 1999. El secuestro de droga aumentó entre el 2000 y el 2007, según especialistas, un 4.000 por ciento.

Y no sólo España está recibiendo el efecto Colombia. También Inglaterra lo está sufriendo. Allí un kilo de cocaína colombina ya se vende a 150.000 colombianos y en el 2007 habrían ingresado ilegalmente 740.000 kilos, de los cuales el 80% provendría de Colombia.

A tal punto se ha tornado crítica la situación para el gobierno inglés que se habrían destinado 600 millones de dólares para combatir el flagelo de la droga.

Despenalización para Perú

Expertos en narcotráfico de siete países latinoamericanos, Estados Unidos y Países Bajos, se reunieron en Lima, Perú, en torno a la problemática de la droga y analizaron políticas implementadas en América Latina.

El encuentro tomo la forma de un seminario denominado “Las reformas en América Latina en la legislación sobre drogas”.

Lo hicieron en un salón en el que se vendían comidas preparadas con hojas de coca y allí repasaron la tendencia de romper con las tendencias prohibicionistas a ultranza de las drogas para pasar a una época de tolerancia y despenalización del consumo.

Y donde una de las ideas fuerza giró en torno a la liberación de alrededor de dos mil “mulas” utilizadas por el narcotráfico en Ecuador, donde se proyecta no incriminar el consumo, mientras que otra tiene que ver con la reforma colombiana que intenta ir en sentido contrario, mientras que la brasilera busca darle alternativas de prisión a los pequeños ‘dealers’.

Argentina, con la conducción de la académica Mónica Cuñarro, recibió una Medalla al Mérito y sobre ella podemos decir, a modo de anticipo que es la conductora del grupo que preparó un proyecto de Ley para el gobierno argentino y que la presidenta de los argentinos mantiene en reserva.

Precisamente Cuñarro recordó que “todos los países de la región latinoamericana han firmado pactos internacionales de derechos humanos que contradicen la penalización del consumo”.

Argentina con sus fronteras extensas y débiles, no sólo consume drogas ilícitas, sino que es utilizada como “parada técnica” hacia Europa. Ya estamos contaminados por una droga que ingresa a un costo de 7.000 dólares el kilo y que se termina “exportando” a 25.000 euros.

Para frenar el ingreso casi irrestricto de cocaína a nuestro país se prometió, en 2009, el alquiler de 69 radares, que llegarían desde España. Pero hasta el momento de escribirse estas líneas, el redactor no conoce la instalación de ninguno.

Es más, le dicen a este periodista que incluso alguno de los instalados en otros tiempos funciona part-time por falta de combustible. Aunque vale aclarar  en este sentido que el funcionamiento de la red de radares, por sí solo no soluciona el problema.

La “Vía Láctea” chaqueña

Incluso, si la memoria no me falla, cabe recordar que un funcionario de la justicia federal dijo que “El cielo parece en Chaco la Vía Láctea con las luces de los aviones que de noche bajan en pistas clandestinas”.

Ello luego es complementado por el traslado de la droga en camiones u otros vehículos a los puertos o a los aeropuertos.

No se dejaría de lado el traslado de cocaína y marihuana  en barcazas de pequeño porte,  vía el río Paraná  hasta Zárate-Campana, en horas de la noche, desde donde se deriva las drogas  a contenedores que se cargan en  buques que utilizarían una aceitada ruta, corrompida con dinero hacia España, como puerta de entrada a Europa y Guinea del Sur.

Argentina, ya no quedan dudas, está recibiendo la llegada incipiente de componentes de los cárteles centroamericanos que ya comenzaron a asociarse con bandas de nuestro país para desarrollar la instalación de “cocinas” de cocaína, aún en baja escala y para adquirir metanfetaminas a un costo reducido en pesos, ya que en Méjico se consigue, pero en dólares, con lo que los narcos, comprando en nuestro país, triplican las ganancias desde el arranque de la operación.

Nuestro país incrementó la venta de precursores químicos, a tal punto que figura entre las primeras 8 en los niveles de comercialización mundial, debido a que Colombia aumentó en 25 % su producción y necesita “transformar” la pasta base desde la hoja.

También se vende, con bajo control, efedrina, tolueno, acetona y soda cáustica a Méjico, Estados Unidos, Bolivia y Perú.

Es necesario acotar que ya los argentinos se dedican a realizar proceso químicos para generar drogas sintéticas y el Estado ha comenzado a investigar más profundamente el origen del dinero de los compradores de esos productos.

Furor sicario mejicano y colombiano

Ya fueron detenidos en nuestro país 1.400 extranjeros por tráfico de drogas, 32 de ellos mejicanos y 39 colombianos.

Pero no miremos sólo un aspecto de la cuestión. Nosotros también tenemos lo nuestro: En España ya fueron capturadas 500 “mulas” argentinas, con destino final a Bulgaria y Croacia, paraísos mafiosos.

Los mejicanos, conocedores del negocio de las drogas ilícitas, intuyeron que el mercado argentino iba a crecer y que la legislación débil los ayudaría a aumentar su poder.

Con sólo la muestra de un botón ejemplificamos lo que decimos: El caso Jesús Martínez, apresado con 200.000 dosis de cocaína para su consumo en la zona norte del gran Buenos Aires. Ahora está dedicado a la venta de su “merchandise” personal a 17 dólares.

Y si al lector no le es suficiente lo apuntado, le acercamos algunos otros dos casos:

*           24/07/2008.- Asesinato con la participación de dos colombianos en el marco de una guerra por el manejo de las drogas sintéticas.

*           14/08/2008.- El asesinato de los empresarios Ferroni, Bina y Forza, quienes subestimaron a sus compradores de efedrina y terminaron masacrados.

Droga para jóvenes sofisticados

El mercado argentino de la droga se está dedicando al consumo de jóvenes sofisticados, de empresarios y de lavadores de dinero con fachada empresarial. Por ello, nos dicen, los “secaderos” habrían aumentado en el país.

Ya no es una novedad que la narco-empresa, dedicada a la venta de paco –el más adictivo y destructivo- en nuestro territorio también hizo explosión en una poderosa escala y ocasiona estragos en los barrios, entre los menores y jóvenes de mediana edad desde hace una década.

No sólo los sistemas de seguridad se preocupan por el paco. Los psicólogos lo están por el nivel de ruptura de los lazos sociales en sectores con carencias, en los que, además, se nota un nivel de agresividad delictivo desconocido.

Pero no nos confundamos, como ya señalamos también la clase media está consumiendo paco, ya que la cocaína se hizo inaccesible económicamente hablando aún en gente con trabajo. Felizmente, por ahora, no somos productores de droga.

Rosario no escapa al común denominador de una delincuencia cada día más agresiva. Si el lector tiene dudas, puede preguntar el origen, casi generalizado, de los ya 28 homicidios comunicados oficialmente, que tuvieron lugar en la segunda ciudad del país, donde el paco es un medio de pago.

El vacío del Estado

 La Dra. Adriana Rossi, especialista en la temática política y social del narcotráfico y en doctrinas militares, en una entrevista realizada para la página web de la Universidad Nacional de Rosario dejó claro que “El vacío del Estado significa la inserción de la guerrilla y el narcotráfico”.

Y al referirse al problema creciente que enfrenta Latinoamérica en el campo de las drogas, añadió que “La situación es compleja, existen distintos roles dentro de la cadena productivo-comercial del narcotráfico. Cuando se empezó a hablar de narcotráfico en América Latina la mirada se centraba sobre el área andina. Luego, toda una serie de factores como el proceso de globalización y la expansión de los mercados, hicieron que este fenómeno se fuera extendiendo a otros países. Actualmente lo que existe es un involucramiento de todos los países”.

Al explicitar Rossi lo que adelantábamos en líneas anteriores de este mismo texto sobre Ecuador, la catedrática señaló a modo de aclaración para que no queden dudas: “En Ecuador <http://www.eldiplo.com.pe/juegos_de_poder_en_la_frontera> se está dando una experiencia de indulto a las mulas, que no significa liberar a todas las que están en la cárcel. Lo que se aplica es una proporcionalidad de pena. Y lo que se está haciendo es un estudio muy especial: la dosis que define al pequeño traficante es lo que cabe en el estómago”.

A modo de cierre de esta columna semana sólo acotaremos la respuesta de Rossi a un tema sobre el que ya hemos escrito suficientemente: la creciente preocupación de las Naciones Unidas sobre las de drogas ilícitas.

Sobre el particular la profesora de la Maestría en Uso indebido de drogas de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires <http://www.psi.uba.ar/index.php> y ex secretaria ejecutiva de la Red Latinoamericana de Reducción de Daños (RELARD) expresó que “las Naciones Unidas analizaron su política antidrogas <http://www.un.org/spanish/Depts/dpi/boletin/drogas/>. Hay mucha resistencia, pero se va a tratar de redirigir su política represiva, ejercida por distintos gobiernos. Con la represión no se está obteniendo absolutamente nada”.

En la misma entrevista Rossi concluyó: “la ilegalidad de la droga misma permite una acumulación de capitales muy grandes de parte de los narcotraficantes, los cuales actúan de manera tal de poder reproducir ese mismo negocio. El narcotráfico se reproduce en el ámbito económico a través del lavado y se reproduce socialmente porque crea una base de quienes trabajan por el narcotráfico”. (Jackemate.com)

Por Lic. Ricardo Marconi