Introspecciones: Obama en la búsqueda de apoyo, mientras la CIA realiza tareas encubiertas

 

Mientras la CIA realiza tareas de inteligencia encubiertas en Irán, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en busca de apoyos en Latinoamérica para atacar la situación emergente de la decisión de ese país de formar parte del mundo con poder atómico, invitó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a participar de la Cumbre de Seguridad Nuclear que se llevará a cabo en Washington el 12 y 13 de abril próximos.

Con la firma de Obama, el texto enviado dice que “el tema de armas nucleares es una prioridad para mi administración y me complace que usted pueda asistir”, y agrega que “espero que podamos mantener un exhaustivo diálogo sobre la manera de proteger a nuestros pueblos del terrorismo nuclear”.

La carta indica que “quisiera aprovechar esta oportunidad para compartir con usted mi visión sobre la Cumbre, pues pienso que puede lograr un avance en la seguridad común de nuestras dos naciones y del mundo”.

“Me gustaría comenzar con una conversación franca y abierta sobre la amenaza del terrorismo nuclear, entre jefes de Estado solamente”, indica el escrito, y agrega que “creo que es muy importante que lleguemos a un consenso sobre la naturaleza de esta amenaza común y sobre las nefastas consecuencias de un acto de terrorismo nuclear”.

En la carta Obama señala que “también debemos conversar sobre dos soluciones, en particular sería beneficioso escuchar las medidas que estamos tomando para garantizar que el material nuclear de nuestros países permanezca seguro y revisar las medidas adicionales que podemos tomar para lograr el objetivo de asegurar todo el material nuclear vulnerable del mundo en los próximos cuatro años”.

“Además tendremos que conversar sobre la mejor manera de cooperar y utilizar las instituciones existentes y los mecanismos para avanzar en nuestros compromisos para asegurar dicho material”, expresa el escrito, y completa que “si algunos países necesitaran capacidad adicional para asegurar material nuclear o prevenir el terrorismo debemos asegurarnos que obtengan los recursos disponibles”.

El presidente de Estados Unidos manifiesta además que en la Cumbre “contamos con tiempo limitado y espero que tengamos la capacidad de comprometernos directamente como líderes” y refiere que “será una oportunidad sin precedentes de trabajar juntos para mejorar la seguridad del material nuclear y de frustrar la ambición de quienes podrían hacer un daño impensable a nuestros pueblos, nuestras naciones y nuestro planeta”.

“Creo también que la Cumbre será un ejemplo de unión entre miembros de una comunidad de naciones que buscan avanzar con sus intereses comunes”, señala por último Obama.

Irán confirmó el inicio del enriquecimiento de uranio

 A todo esto, Irán comenzó el controvertido proceso de enriquecimiento de uranio al 20 por ciento en la planta nuclear de Natanz, en el centro del país, según confirmó el director de la Organización de Energía Atómica iraní, Ali Akbar Salehi.

El responsable de la política nuclear iraní dijo a la agencia de noticias ISNA que “el proceso comenzó en la sala de investigación de la planta de Natanz, y una cascada de 164 centrifugadoras ha sido puesta en marcha para el proceso de enriquecimiento al 20 por ciento”.

Lo que no dice Salehi, pero sí saben los especialistas en el tema que nos ocupa, que el proceso iniciado no es suficiente para producir una bomba nuclear. Sí precisó que “esta cascada puede producir mensualmente entre tres y cinco kilogramos de uranio enriquecido al 20 por ciento para el reactor médico de Teherán”.

El proceso, aseguró, será supervisado por inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) estacionados en Teherán.

 La OIEA hace silencio de radio

 Un portavoz de la OIEA en Viena confirmó que varios inspectores de la agencia están presentes en Natanz, ya que se encontraban allí para una visita rutinaria, pero aseguró que el organismo no comentará las nuevas actividades nucleares iraníes.

A todo esto, el portavoz del Ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Ramin Mehmanparast, sostuvo ante la prensa en Teherán que el nuevo proceso de enriquecimiento no tiene nada que ver con el plan, negociado bajo auspicios del OIEA, de intercambiar uranio iraní poco enriquecido por uranio enriquecido al 20 por ciento en Rusia y luego convertido en barras de combustible nuclear en Francia.

Teherán, hasta el momento de elaborarse esta columna, se ha negado a aceptar el plan internacional, al exigir que el intercambio de uranio se efectúe en una sola fase y en territorio iraní.

“Las conversaciones para el intercambio de uranio pueden continuar pero al tener que construir nuevas plantas nucleares en el futuro para cubrir nuestras necesidades energéticas y también tenemos que considerar el combustible que necesitarán estas plantas”, dijo Mehmanparast.

“Algunas plantas necesitan uranio con un grado (de enriquecimiento) del 3,5 por ciento y otras necesitarían un grado del 20 por ciento. Por eso tenemos que actuar de acuerdo con nuestras necesidades”, añadió.

El régimen islámico iraní había anunciado el lunes que construiría en el plazo de un año otras diez instalaciones para el enriquecimiento de uranio a fin de satisfacer la demanda interna de combustible nuclear.

Contradicciones

Las señales enviadas por Teherán respecto al nuevo enriquecimiento de uranio son contradictorias. Mientras el Ministerio de Exteriores sostiene que este proceso no tiene nada que ver con el intercambio de uranio, Salehi aseguró que el enriquecimiento a altos niveles se suspendería tan pronto como se ponga en práctica un acuerdo para el intercambio.

Las potencias occidentales sospechan que Irán utiliza su programa para el uso civil de la energía atómica, destinada a fabricar en secreto una bomba nuclear.

El portavoz de exteriores rechazó las acusaciones de que la posición de Irán es tan sólo una táctica dilatoria. “Tenemos planes claros y derechos nucleares claros y no podemos esperar eternamente a que otros decidan (si quieren cooperar o no con Irán”, apuntó Mehmanparast. “La cuestión del reactor médico de Teherán es humanitaria y no podemos hacer esperar a los pacientes un acuerdo político sino buscar su curación”, añadió.

Mehmanparast advirtió además que los planes de las potencias occidentales para imponer nuevas sanciones a irán serán inútiles. “Esas medidas serían un error y sólo llevarían a otro callejón sin salida”. (Jackemate.com)

Por Lic. Ricardo Marconi