Investigación: Las Siete Hermanas en el mundo del petróleo


El objetivo de la columna que el lector se apresta a leer  no es otro que el que se interiorice  sobre las motivaciones  por las cuáles, en distintos territorios del orbe, se generan sangrientos conflictos que tienen como resultante apropiarse del “oro negro”

Las Siete Hermanas  están constituidas,  como un monstruo de varios tentáculos, por las  compañías yanquis: Esso- Mobil Oil- y la Texaco, sumadas a la Anglo Holandesas Shell y Britich Petróleum, que allí, por 1960, extraían y  refinaban la mitad del petróleo del planeta.

Poseían el 70 % de las reservas cúbicas mundiales   y en 1960 recibieron  beneficios equivalentes a la 7º parte de lo que ganaron los por entonces 20 millones de argentinos.

Ni con el ahorro bruto interno de una década, Argentina podía comprar las instalaciones que poseía el cártel.

El cártel –precisamente-, extrajo petróleo con mayor  intensidad en las zonas subdesarrolladas  periféricas  y se guardó todo lo que pudo para reservas, mientras con prudencia conservaba sus recursos naturales, a la vez que incrementaba ganancias,  pagando a los beduinos sueldos de hambre  que no admitían los texanos o escoceses.

Esto permitía conseguir  el producto a precio inferior al real, que surgía de medir  por el trabajo socialmente necesario a nivel mundial, según se funda en  la Teoría del Intercambio Desigual de Emmanuel Arghiri.

Llegado a este punto, es momento  de señalar que:

Versión 4

 

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