Miércoles, Octubre 17, 2018
logo.jpg

Rosario: la ciudad que queremos

Usar puntuación: / 2
MaloBueno 

 

Ayer, hoy y mañana se entremezclan en una Rosario que no se sabe exactamente cómo surgió, pero que sin embargo quiere rendir homenaje a su memoria, sin perder de vista  su futuro.

Esa ciudad en la que muchos nacimos y amamos y a la que otros adoptaron como propia, defendiéndola de las agresiones de aquellos que la acusan de “soberbia” de querer “centralizar el poder” o de “tacaña” por no ceder determinados derechos que le corresponden por historia, por esfuerzo, por lucha constante.

A pesar que Rosario no se construyó por orden o deseo de algún conquistador o colonizador que pasó por aquí y le gustó la zona, son muchos los que mencionan nombres, fechas, en fin, pero casi estamos seguros que surgió en torno a un conglomerado de personas con intereses comunes.

Esas mismas personas que a través del tiempo siguen siendo tildadas de conservadoras en sus hábitos, y que sin embargo fueron capaces de cambiar su paisaje. Una ciudad repleta de creativos que la transformaron en un lugar acomodado para vivir, metropolitana y suburbana,  sin pretensiones pero convirtiéndola en una ejemplo de urbanismo y de convivencia.

Sin embargo no podemos obviar que hay una madre, que quizá estuvo siempre presente,  desde el primer día, desde sus primeras horas, como toda madre, y por eso, aunque muchos lo ignoren, nadie dejar de honrar a la Virgen del Rosario, que según cuenta la leyenda no quiso partir jamás de estas tierras y allí permanece, en su casa de siempre, a metros del río Paraná, que nunca deja de acompañarnos.

Y por eso, para que todos tengan su celebración todos los 7 de octubre se rinde el homenaje a esa Madre, la Virgen, y también el 5 de agosto, una fecha institucional, recuerda cuando a Rosario se la nombró ciudad.

Pero más allá de las fechas, con un espíritu  de permanente perseverancia, Rosario se sigue mostrando luminosa a la luz del sol, mirando las aguas de ese río que no se detienen jamás rumbo a su desembocadura como tampoco se detiene la actividad en esta urbe que tiene lugar para albergar a todos.

Esta Rosario que permanentemente abre sus brazos al viajero, al turista, al inmigrante, a todo el que llegue hasta estas tierras con la intención de trabajar, de progresar, de llevar una vida digna y a la vez poder disfrutar de sus bellezas, de su cultura, de su ciencia, de sus monumentos. (Jackemate.com)

Por Lidia Saita

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

ULTIMO PROGRAMA


time2online Joomla Extensions: Simple Video Flash Player Module