Jueves, Diciembre 14, 2017
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Trump y Kim Jong-un juegan al peligroso juego de la guerra

El mundo mira azorado la escalada prebélica entre los Estados Unidos y Corea del Norte, después de los mortíferos ataques que llevó a cabo días antes Washington sobre territorios de Siria (arrojó más de medio centenar de cohetes Tomahawk) y de Afganistán (hizo explotar una poderosa bomba de casi 11 toneladas de peso). China, desde su capital Beijing, advierte que en cualquier momento se podría iniciar una guerra de imprevisibles consecuencias

El régimen de Corea del Norte afirmó este sábado que se encuentra preparado para una eventual "guerra con armas nucleares" contra Estados Unidos, en un nuevo capítulo de la escalada de tensión con Washington, que días atrás decidió enviar uno de sus portaaviones a la zona.

"Estamos completamente preparados para afrontar cualquier tipo de guerra con nuestras armas nucleares si Estados Unidos ataca la península de Corea", advirtió el número dos del régimen norcoreano, Choe Ryong-hae, durante el gigantesco desfile militar realizado por Pyongyang en conmemoración del "Día del Sol", fecha que celebra el nacimiento de Kim Il-sung, abuelo del actual líder Kim Jong-un y fundador de la dinastía comunista que gobierna el país.

"Si Estados Unidos realiza provocaciones imprudentes contra nosotros, nuestra fuerza revolucionaria contraatacará al instante con un ataque aniquilador y responderemos a una guerra total con guerra total y a ataques nucleares con nuestro propio arsenal atómico", agregó Choe.

Precisamente, durante el desfile del "Día del Sol" -presidido por el líder Kim Jong-un- las fuerzas armadas norcoreanas exhibieron gran parte de su arsenal armamentístico, entre los que se encontraba un posible nuevo misil de alcance intercontinental.

Además, de mostrar misiles de alcance medio Musudan y los misteriosos KN-08 y KN-14, que se lanzan desde una plataforma móvil y cuyo éxito aún no ha sido probado, desfilaron varios de los últimos desarrollos armamentísticos del régimen como el Pukguksong-1 y Pukguksong-2, exhibidos en público por primera vez.

El primero de ellos es un misil balístico lanzado desde un submarino y el segundo, un proyectil de alcance medio que se lanza desde una plataforma móvil y que fue probado por primera vez en febrero y también el pasado 5 de abril, un ensayo que llevó a Washington a responder con el envío de un portaaviones a la península.

Uno de los misiles Pukguksong-1, cuyo lanzamiento se realiza desde un submarino, exhibidos por Pyongyang en el desfile militar por el "Día del Sol". (AP Photo)

En esa línea, Choe Ryong-hae también acusó a Estados Unidos de desplegar armas nucleares en el sur de la península coreana, "lo que está creando una situación muy tensa que amenaza la paz y la seguridad no solo de la región, también del mundo entero".

El gobierno que lidera Donald Trump decidió enviar recientemente un portaaviones nuclear a la península de Corea en respuesta a los lanzamientos de misiles de Pyongyang.

Washington, incluso, insinuó que estudia la posibilidad de un "ataque preventivo" para frenar los avances armamentísticos del régimen norcoreano.

Al momento de enorme tensión en la región se suma otro detalle: la posibilidad de que Pyongyang realice un lanzamiento de misiles balísticos o su sexto ensayo atómico (fotos recientes muestran que todo está listo para ejecutar uno en su base de pruebas nucleares), en coincidencia con la celebración de hoy.

China mira y advierte la escalada prebélica

Po otra lado, desde la China continental advierten que “existe la percepción de que la guerra podría estallar en cualquier momento”. El canciller chino, Wang Yi, dijo sobre la crisis creciente con Corea del Norte y la eventual participación en el conflicto, de modo directo, de los Estados Unidos. ”Pienso que todas las partes interesadas deberían mantener alta la vigilancia sobre esta cuestión”.

El Imperio del Centro ha venido reclamando prudencia a todas las partes y desaconsejado una acción unilateral sobre el desafiante régimen dictatorial de Corea del Norte. Pero el presidente norteamericano Donald Trump ha insistido que su país esta en condiciones de actuar por su cuenta si Beijing, un socio crítico de Pyongyang no actúa para contener el conflicto.

“Llamamos a toda las partes de abstener de cualquier provocación y cruce de amenazas tanto en palabras como acciones. No deben dejar que la situación alcanzar un nivel irreversible e inmanejable”, sostuvo el ministro.

Trump y su colega chino Xi Jinping se han mantenido en contacto telefónico desde l a cumbre que sostuvieron la semana pasada en Florida, según indicaron fuentes a la agencia Reuters. En la agenda figura además redoblar las sanciones económicas contra Corea del Norte.

En ese sentido Air China, la aerolínea china de bandera, anunció la suspensión temporal de algunos de sus vuelos a Pyongyang, a partir del lunes. La aerolínea es la única compañía aérea china en volar desde este país hasta Corea del Norte. Inicialmente se había informado que la suspensión sería total.

Aunque el argumento formal es la caída de las ventas, los analistas indicaron que es un signo de la elevada frustración del gigante asiático con su vecinos. En ese sentido se trata de una sanción encubierta que se suma a la decisión de Beijing de suspender este año la compra de carbón a la dictadura norcoreana, uno de sus principales productos de exportación y recolección de recursos.

Aunque China es el único aliado con que cuenta Corea del Norte, el régimen de Pyongyang actúa con evidente desdén hacia Beijing que se ha enterado de algunos de sus ensayos y otros ejercicios militares por la prensa. Sin embargo se ha denunciado que parte de su misilística cuenta con insumos traídos desde China.

El Imperio del Centro ha circulado entre la posibilidad de que este litigio acabe con la disolución del régimen en una unión con el sur de la península. Esa intención creció de modo concreto durante la pasada administración de Barack Obama cuando ya no parecía necesario mantener un “buffer” en la frontera para contener a la capitalista Corea del Sur.

En general Beijing ha tenido una fluida relación con Seúl, pero ese vínculo se malogró recientemente después de que EE.UU. colocó en el sur de la península un equipamiento antimisilístico que por su envergadura rompió el equilibro estratégico en el área, según la denuncia persisten de China.

Desde entonces Beijing ha venido aplicando una serie de sanciones contra Corea del Sur consistentes en la reducción de los vuelos turísticos, y la presión contra las cadenas de comercios que Seúl ha desplegado en China, muchas de las cuales fueron atacadas. (Agencias/Jackemate.com)

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