Lunes, Septiembre 25, 2017
logo.jpg

Introspecciones: Venezuela y Paraguay bajo una grave crisis

Al momento de iniciar esta columna, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela, dio marcha atrás  y suprimió dos puntos de las sentencias por las que asumía las competencias del Parlamento de mayoría opositora

 De esta manera, la TSJ devolvió sus poderes a la Asamblea Nacional luego que, el miércoles pasado asumiera las competencias de dicho organismo legislativo, razón por la cual el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro denunció un “autogolpe de Estado”.

 Ya la fiscal Luisa Ortega Díaz enunció públicamente que la sentencia del TSJ era “una ruptura del orden democrático constitucional”, mientras que eol Consejo de Defensa exhortó a revisar las sentencias.

 Obviamente, el Ejecutivo venezolano debió ceder  a parte de su intención de controlar la oposición por medio de lo que se dio en llamar “El Madurazo”, cuyo objetivo, de máxima, era tener el control total administrativo del Estado venezolano, a través de la fuerza en todo sentido, ya que hasta se agredió al periodismo, como en el caso de Evangelina González, de Radio Caracol, la que luego de ser rodeada por militantes de Maduro, recibió una fuerte golpiza, fue arrastrada de los cabellos por la vía pública y luego detenida.

 Los presidentes  de México, Chile –Enrique Peña Nieto y Michele Bachelet-, entre otros, salieron a defender la necesidad de mantener las libertades  y el orden constitucional en Venezuela. 

 En Paraguay también se cuecen habas

 “No debemos permitir que unos bárbaros destruyan  la paz, la tranquilidad y el bienestar general del pueblo paraguayo”, señaló en un comunicado el presidente de Paraguay, Horacio Cartes.

Lo hizo tras pedir la calma a la población luego de una jornada de violencia que culminó en el vandalismo e incendio de la sede del Congreso.

Como consecuencia de esa noche de vandalismo un joven de 25 años, que militaba en el opositor Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), murió tras ser baleado durante un confuso operativo de la policía en la sede que el partido tiene en Asunción.

El episodio se produjo tras los graves incidentes en el Congreso, que fue incendiado por manifestantes que se oponen a una maniobra legislativa para aprobar la reelección presidencial.

Según denunció el titular del PLRA, Efraín Alegre, la policía ingresó "de forma bárbara" a la sede del partido y disparó contra los manifestantes.

El joven fallecido, identificado como Rodrigo Quintana, tenía 25 años y era líder de la juventud del Partido Liberal en la localidad de La Colmena, en el departamento de Paraguarí. (Jackemate.com)

 

 

(*) Licenciado en Periodismo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar