Viernes, Mayo 26, 2017
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Mientras a Trump le bloquean decisiones migratorias, México sigilosamente ya deportó 146 mil personas

Al momento de iniciar los primeros conceptos de esta columna, el presidente de Estados Unidos Donald Trump no planeaba apelar a la decisión de la Corte Suprema estadounidenses de bloquear la prohibición inmigratoria y evalúa diferentes opciones para esquivar el decreto sobre inmigración

Entre los preupuestos sobre la decisión a tomar  no se descarta la posibilidad de emitir un nuevo decreto o reformar el realizado, aunque otra  tercera probabilidad, no negada, es la de proseguir con la batalla legal.

Especialistas de la cuestión que analizamos señalan que la elaboración de un nuevo escrito implicaría  considerar al original como “debatible”, por lo que se espera que la próxima semana se den  a conocer nuevas medidas sobre la prohibición  de ingresar a territorio norteamericano a ciudadanos musulmanes.

Trump se siente seguro de ganar la batalla legal contra el bloqueo a la prohibición antedicha pero prometió a los periodistas “un control muy fuerte. Nada está afuera de las opciones”.

El presidente de blonda cabellera pretende prohibir el ingreso a territorio  de EE.UU. a ciudadanos de Iraq, Siria, Libia, Somalia, Sudán y Yemen, por 90 días. A ello se suma la entrada de refugiados por 120 días y restringir, de manera indefinida, el ingreso de refugiados de Siria.

Analistas argentinos evalúan a Trump

En nuestro país, a partir de la asunción del presidente estadounidense,  aumentó el centimil de informaciones sobre las actividades del gobierno norteamericano, aunque los analistas argentinos, en gran medida, no comparten las políticas del Estado yanqui.

Incluso, algunos de dichos comentaristas  afirman que Trump logró el voto de la clase media blanca  que estaba siendo  ignorada y era reemplazada por la mano de obra barata de México, que ingresa clandestinamente al territorio norteamericano y que no posee papeles. Al trabajador estadounidense se le redujeron los ingresos  y la clase media baja tiene claro que no crece desde hace cuatro décadas.

Además, esos mismos elaboradores de teorías políticas y comerciales apuntan que los tratados de libre comercio  no le hacen bien a EE.UU  y  abogan por la “necesidad de defender los intereses norteamericanos”.

Analistas argentinos señalan en programas televisivos que “Trump no es aislacionista” y complementan su pensamiento asegurando que “hay transición de poder de EE.UU. a China”.

Por otro lado  aseguran que el mundo que se viene es más inestable y dan el ejemplo de la duplicación del superávit alemán en un quinquenio como consecuencia del ahorro auto impuesto en la gestión, lo que perjudicó a la Unión Europea por el Brexit.

Anteriormente a las gestiones norteamericanas no le interesábamos  y ahora Trump busca  vincularse con nosotros que, obviamente, no estamos formando parte de la globalización y somos un ejemplo de proteccionismo comercial, por lo que nos viene bien que se rompa el NAFTA.

Trump y la Argentina

Argentina sigue  analizando su futuro en función del libre comercio, en la alianza del Pacífico y la ponderación a la lucha contra la droga. El mundo está cambiando y Trump  es uno de los exponentes de ese cambio, nos guste o no, ya que ello implica  que debe Argentina  modificar su estrategia política en lo concerniente a su relación con el mundo que la rodea.

No se quiere entender en nuestro país que cuando el NAFTA tambalea el MERCOSUR tiene una mayor oportunidad de crecer.

Un último dato: Mientras a Trump  se lo critica por devolver a su territorio natural a inmigrantes, México, silenciosamente ya deportó a 146.000 personas. (Jackemate.com)

 

(*) Periodista