Lunes, Marzo 27, 2017
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Introspecciones: Trump no empezó a gobernar, y ya se fue "al mazo"

Aunque no lo dirá directamente, para que no se note que se aflojó el cinturón y comenzó a bajarse los pantalones, Donald Trump hace decir a sus inmediatos colaboradores que “el presidente electo moderará varias de sus propuestas  programáticas cuando inicie su gestión”

De lo dicho los operadores políticos del “outsider político” señalaron  públicamente que el sistema de salud será modificado “parcialmente”, a la vez que agregaron que la decisión de construir el muro en la frontera con México ya no tiene la misma fuerza luego que los mejicanos le dijeron que de ninguna  manera se harían cargo del costo del muro.

Los narcotraficantes respiraron hondo. Algo parecido habría ocurrido con los que cruzan  seres humanos a través de la frontera sur estadounidense y luego los dejan abandonados en zonas desérticas, total ya cobraron por anticipado miles de dólares.

Incluso, se habría dado cuenta Donald que no va a ser tan fácil meter presa a Hillary.

Una vez más –cómo han hecho otros presidentes argentinos- las propuestas que enunció antes de llegar al poder,  tienen poco o nada que ver con las que hará realidad al ser electo.

Trump, en declaraciones a medios norteamericanos adelantó que quiere enfocarse, a nivel nacional, en resolver temas tales como “la problemática del empleo, el control fronterizo y la reforma fiscal”.

Por ahora y hasta formar su gabinete uno de sus objetivos elementales  es el de reunirse con Rudolph Wiiliam Louis  “Rudy” Giuliani III, ex alcalde de Nueva York (1994-2001)  y Newt Gingrich –ex presidente de la Cámara de Representantes-, para conformar su próximo equipo de gobierno, donde los cargos más importantes tendrán que ver con el Ministerio de Defensa, el de Relaciones Exteriores, el Pentágono , la CIA y el FBI (que lo ayudó mucho en los últimos metros de la contienda electoral, antes de llegar a la meta).

Los 8 minutos

En las últimas horas las agencias internacionales de noticias hicieron público el primer diálogo de Trump con un gobernante europeo, intentando hacerle creer al orbe que en 8 minutos el presidente electo y Francoise Hollande  tuvieron tiempo para hablar de  “la lucha contra el terrorismo internacional, el conflicto con Ucrania, Siria e Irak” y hasta les sobró tiempo para hacer lo propio sobre la cuestión del “acuerdo sobre el clima que tuvo lugar en París”. La oficina de prensa de Trump toma por idiotas a los habitantes del mundo.

El futuro cercano

La realidad tiene que ver para quien esto escribe en esta cuestión en particular, con el presente y, obviamente con el futuro cercano -20 de enero de 2017 en adelante-, y en ese sentido las especulaciones deben pasar por: El recorte de impuestos, mayores gastos en obras de infraestructura, cambios en las leyes de inmigración –para dificultar el ingreso a EEUU-, obras de desarrollo energético que faciliten una mayor producción industrial y el acrecentamiento del comercio aunque con límites en lo referido al Tratado de Libre Comercio (TCL).

En el frente externo Trump las decisiones  a tomar no son sencillas de poner en práctica.

Hay que tener  en cuenta que la llegada de Donald  al Salón Oval se producirá en momentos en que la fuerza internacional que combate al ISIS ha logrado un significativo avance en Siria e Irak.

Los militares que participan de los frentes de combate saben de manual que cuando el enemigo  piden a sus hombres “luchar hasta el final” , mientras ellos se escapan por la retaguardia a otros países, es debido a que los fugitivos saben que perdieron y como todos los jefes cobardes sólo están preocupados por salvar lo más importante: Su vida. Los combatientes que se jodan.

Por otra parte, Trump deberá adoptar una postura clara sobre el régimen de Damasco, teniendo en cuenta que el mismo recibe apoyo armamentístico de Irán y Rusia.

Precisamente el nuevo titular del Ejecutivo norteamericano deberá redefinir su relación con Irán, ante el probable reingreso de gobernantes agresivos  en el poder de Teherán en 2017, quienes  están enojados  por la negativa yanqui a su avance en el poderío nuclear.

El presidente norteamericano elegido se verá forzado a involucrarse con más fuerzas armadas para terminar rápidamente  con el conflicto y tendrá que hacerlo sin enfrentar a Putín, el ex espía y presidente ruso, con quien deberá forjar una excelente relación para que el terrorismo musulmán no convierta a Europa y a Estados Unidos en un polvorín.

 Uno de los componentes de la cúpula del ISIS  aseguró hace pocas horas que  miles de sus hombres  se han convertido en componentes de células en estado latente o “ormidas”, a la espera de órdenes para producir estragos. Otro síntoma de la guerra que ya sabe que perdieron.

Norcorea y sus misiles

Es seguro que los asesores de Obama, tras hacerle conocer a Trump su nuevo hogar a partir de enero, también le hicieron saber que no debe dormirse en los laureles y debe hacerse cargo de otro de los problemas internacionales: el desarrollo misilístico de Norcorea –sobre el que ya nos referimos en innumerables columnas-, ya que en breve lapso los norcoreanos tendrán la potencia suficiente para llegar a la costa oeste de Estados Unidos.

Cuba, Brasil, Argentina

Para no hacerla larga y pesada en lo que concierne a los problemas a los que se enfrentará Trump, respecto de Cuba, Brasil y Argentina, podemos apuntar que con el gobierno de la isla se buscaría continuar con la reconstrucción del diálogo institucional.

Con Brasil y Argentina, por ahora, sólo se perseguiría el objetivo básico de restablecer sus economías regionales.

El bonus  tiene que ver con Colombia y Venezuela: Trump continuaría con la asistencia técnica y  militar elemental en el terreno colombiano, mientras respecto  de la crisis de Venezuela Trump cree todos los días que está al borde del estallido, pero no lo escuché abrir la boca sobre el tema. Se cuida de hablar de un presidente que tiene la facultad paranormal de “comunicarse con un pajarito”. (Jackemate.com)

 

(*) Periodista

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